Riego generó un diferencial de 7.500 kilos por hectárea en el rinde de maíz de primera; se utilizaron todos los sistemas

En la zafra de verano se nota claramente que los cultivos regados en diciembre y enero, principalmente el maíz de primera, registraron una diferencia en los rindes de entre 7.000 y 7.500 kilos por hectárea respecto a los de secano. Así lo destacó el gerente de la división Riego de Corporación de Maquinaria (Comasa), Felipe Lecueder, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comparó que en el caso de los cultivos de soja o maíz de segunda, esa diferencia no se dio con tanta fuerza ya que en febrero se registraron lluvias muy importantes, lo que tiende a augurar una buena cosecha. En esos casos, la brecha entre cultivos regados y no regados se acorta.
“Todos los sistemas de riego fueron utilizados” entre mediados de diciembre y parte de enero, debido a que es la época de mayor demanda atmosférica y fue el momento más complejo de la zafra. Allí no se podía dejar de regar porque los maíces de primera estaban culminando el periodo critico, explicó Lecueder.
Sostuvo que no hubo grandes diferencias en el volumen total aplicado y se regaron entre 250 y 300 milímetros. Esa distribución de agua en las chacras de maíz, sumada a otras tecnologías asociadas al cultivo, permite explorar los potenciales que hoy se están viendo en el campo.
Por otra parte, en el marco de la Expoactiva, la división Riego de Comasa presentó algunos avances en telemetría y control a distancia en los sistemas de riego, y está previsto el lanzamiento este año de una nueva plataforma vinculada a estas tecnologías.
Escuche a Felipe Lecueder





