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Montevideo, 7 de Marzo 2021

Ganadería

Oportunidades para la ganadería pastoril y presión de ambientalistas

17 enero, 2021

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

El grupo de productores Vaquería del Este destaca las ventajas de Uruguay, al producir 90% de su carne sobre pasturas, algo que creen será valorado por muchos consumidores.

Con una mirada proyectada para los próximos años, al negocio ganadero “lo veo muy jaqueado por los cuestionamientos de ambientalistas que le pegan más que nada al feedlot, lo que también supone una oportunidad para la producción de carne a cielo abierto”, dijo a VERDE el presidente saliente de Vaquería del Este, Ignacio Fernández.

Esa tradicional y reconocida agrupación de productores ganaderos, creada en 1999, comprende a 25 empresas y a 31 establecimientos ubicados en Lavalleja, Rocha, Treinta y Tres, Maldonado y Canelones. Actualmente tiene una producción anual que varía entre 25.000 y algo más de 30.000 vacunos, dependiendo del clima. El peso de la carcasa creció en los últimos años, acompañando la demanda del mercado, con 260 kilos en una gran cantidad de animales muy importante, destacó.

Además, consideró que el negocio de ganado producido a pasto y a cielo abierto para su comercialización a frigorífico es la gran fortaleza, aunque eso no quita que haya productores que hagan recría para vender a los corrales.

Fernández valoró que el 90% de la carne que se produce en Uruguay es en sistemas a cielo abierto y pastoriles, aunque reconoció que eso también implica una debilidad, al estar expuesto a los rigores del clima. De todos modos, subrayó que “es una fortaleza producir de una forma que es valorada en el mundo”. 

Al mismo tiempo, lamentó que “no hemos logrado posicionarnos como país o como productores, porque no vienen a buscar ese producto porque sea mejor, más sano y natural”.

Reconoció que, “pese a todos los años de trabajo del Instituto Nacional de Carnes, los frigoríficos o nosotros mismos, no hemos logrado encontrar el nicho para vender esa carne producida a pasto con un diferencial de precio”.

Sobre los posibles motivos que incidieron en esa situación, Fernández opinó que “es un asunto de marketing. Le erramos. Se destinó mucho tiempo y dinero, pero quizás también influya que somos muy chicos. Capaz debemos apuntar a destinos específicos”.

Uno de los temas que discuten las principales ganaderías del mundo es el de la huella de carbono. “Eso puede generar oportunidades de diferenciación ambiental para la ganadería pastoril. Debe demostrarse con datos, y luego hacer una gran campaña nacional, que incluya a las escuelas, los liceos y otros sectores de la sociedad que no estén en el negocio”, planteó.

Para Fernández, la tarea debe empezar por casa, para después salir a convencer a los clientes de los diferentes mercados del mundo. “Que la gente comprenda los beneficios que genera esta actividad productiva, y demostrar cuál es el impacto real en la sustentabilidad del medio ambiente, con el fin de desmitificar la idea de que somos los malos de la película y que nos queremos llevar todo por delante. Tenemos que cambiar el chip, y sobre esa premisa debemos posicionar a la ganadería uruguaya, sabiendo los beneficios que le aporta al país”, precisó.

El integrante de Vaquería del Este dijo que los productores “estamos insistiendo con el tema del agua, la sombra, el bienestar animal y el manejo de las pasturas, tanto de invierno como de verano”. 

Uno de los puntos clave, subrayó, es el uso del agua. A propósito, se refirió a alternativas de abastecimiento con perforaciones, bebederos, bombas solares, entre otras opciones, para reducir la dependencia de las lluvias, y que todo el esfuerzo de años no se vea afectado en tres meses”.

Socios y marca

Respecto a los precios, el integrante del grupo de ganaderos dijo que “uno debe adaptarse a las circunstancias del mercado”. En Vaquería del Este “hay una sinergia bastante aceitada” entre los productores y la industria frigorífica, que “es respetada” por ambas partes. 

“Tenemos que ir de la mano, sin hacer competencia, cada uno tiene que defender su negocio y ganar, pero no a través del otro. En nuestro caso la ganancia está en la fluidez de negocios y en la colocación del ganado. Todo debe funcionar, sin que se tranque nada, eso es lo complicado”, afirmó.

Vaquería del Este opera con tres frigoríficos. Al ser consultado sobre la eventualidad de dar un paso hacia la fase industrial, para faenar y comercializar esa carne, Fernández reconoció que “muchas veces se ha manejado” y “siempre está en la cabeza” de los productores integrantes del grupo tener su propia marca en las góndolas.

“Tenemos claro que no somos industriales y no sabemos de ese negocio, por eso nos gustaría ser socios de alguna forma”, admitió. El productor se entusiasmó con la idea de lograr que los consumidores busquen los productos con la marca de Vaquería del Este en los comercios. “Quizás otro camino puede ser que el frigorífico tenga su marca y la materia prima sea de Vaquería, y que en ambos casos el consumidor opte por los atributos de esa carne que tiene una historia de más de 20 años, con diferentes certificaciones”, acotó.


Revista VERDE N° 90