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Ganadería

Los frutos de cinco años de inversión y un trabajo intenso en genética

16 de noviembre de 2020

San Gregorio Ganadera logró una actuación destacada en las pistas de Polled Hereford y Aberdeen Angus en la Expo Prado 2020, obteniendo mucho más que un Gran Campeón.

En el año 2000 Eduardo y Raúl Fernández decidieron independizarse de sus hermanos y llevar adelante su propio emprendimiento productivo; así comenzó la historia de San Gregorio Ganadera.

Al dividirse los planteles de Sociedad Ganadera San Salvador, siguieron con los Polled Hereford puros por cruza o Mejoramiento Hereford (MH), mientras que en la empresa madre, Luis y Hugo Fernández continuaron con el rodeo de pedigrí.

En 2002 San Gregorio comenzó a comprar vacas Selección Angus (SA), y en la actualidad continúa trabajando con los rodeos de ambas razas, en partes iguales, tanto SA como MH.

En 2015 Federico Fernández, hijo de Raúl, se recibió de licenciado en Gestión Agropecuaria y fue quien incentivó a su padre y a su tío a concretar un sueño que venían alimentando desde hace tiempo: que San Gregorio tuviera su cabaña. “Siempre estábamos con la espina de por qué no empezar con una cabaña, si a todos nos gustaba”, comentó Federico a VERDE.

Marcelo Fernández, su primo, es ingeniero agrónomo y se encarga de las chacras, Federico se ocupa de la parte ganadera y de la cabaña, con la colaboración de su prima Paula, también licenciada en Gestión Agropecuaria.

En ese mismo año San Gregorio comenzó a comprar hembras en remates de cabañas Angus y Hereford. “Fue más fácil, por un tema de oferta, hacernos de animales Angus. En 2015 ya teníamos una base, algún embrión, en 2016 comenzaron los primeros nacimientos, y en 2017 debutamos en la pista de la Expo Durazno. A partir de allí logramos varios premios”, recordó el cabañero.

La empresa siguió invirtiendo e intercambiando genética con otras cabañas. “En base a ese intercambio los remates van saliendo y la oferta y la demanda se mantienen. Siempre se ve un poco más en Angus, pero por un tema de familia, de antepasados, porque siempre fue nuestra raza madre, seguimos con Hereford. Venimos muy bien con las dos razas”, sostuvo.

El año 2020, que será recordado como el de la Expo Prado de la pandemia, también fue el mejor de San Gregorio en las pistas. “Este fue nuestro mejor año, por el Gran Campeón Angus en la Expo Prado, por la Reservada Gran Campeona y la Tercera Mejor Hembra Angus”, destacó el criador.

Pero “lo importante es que los otros animales también anduvieron muy bien. Llevamos ocho animales Angus al Prado, siendo reservados campeones de categoría casi todos los demás. Eso es lo más lindo, no solo ganar con uno, sino que todos anden bien, mantener un mismo biotipo de animal”, remarcó.

En Hereford pasó algo similar. “Llevamos cuatro animales, el toro fue Reservado Gran Campeón, había sido Gran Campeón en Durazno; el ternero fue Reservado Campeón; y la ternera fue la Tercera Mejor Ternera Mayor. Eso es lo que más contentos nos deja, porque el balance general es muy bueno, más allá de los premios altos”, sostuvo.

Esos premios obtenidos en la Expo Prado son un incentivo para los clientes que luego concurren al remate, reconoció Fernández.

El remate

San Gregorio construyó su propio local de ventas en el establecimiento, “una inversión que decidimos hacer, porque veníamos con un empuje grande, sentíamos que estábamos creciendo, y para respaldar ese crecimiento hicimos esta inversión; también por la comodidad de los animales y para atender mejor a la gente”, explicó.

Dijo que “es un plus, nos dimos el gusto, hicimos la inversión, y con el remate nos fue muy bien”. La comercialización se llevó a cabo el miércoles 30 de setiembre, con la presencia de unas 330 personas. Allí se vendieron 105 toros de ambas razas. Los Hereford de pedigrí inscripto (PI) se comercializaron a un promedio de US$ 3.270; los MH a US$ 3.020; los Angus PI a US$ 4.010; y los SA a US$ 3.120.

Las vaquillonas Hereford PI promediaron US$ 980 y las HS US$ 950; las vacas Angus PI US$ 1.700; las vaquillonas Angus PI US$ 4.055; y las vaquillonas SA US$ 1.300. “¡Fue un remate espectacular!”, consideró Fernández.

Agricultura y ganadería

San Gregorio está ubicado en la zona de Ombúes de Lavalle, en el límite de los departamentos de Soriano y Colonia, una región netamente agrícola. El 75% u 80% del área de la empresa se destina a agricultura, pero a los campos de costa van los planteles.

La empresa cuenta con otro establecimiento, ubicado a 15 kilómetros, que se llama La Querencia. Allí la distribución de los rubros es a la inversa, 80% corresponde a ganadería y 20% de agricultura, y se manejan básicamente los planteles y el ganado comercial.

La agricultura la hace la propia empresa, que cuenta con todo el parque de maquinaria y equipamiento. “Hemos hecho inversiones que nos han dado muy buenos resultados. Al tener tanta agricultura y también ganadería, se hace bastante fácil el manejo de las rotaciones. Rotamos con praderas, puentes verdes, aprovechándolos con algo de ganado. El sistema agrícola con el ganadero se complementa muy bien”, reconoció el productor.

Comentó que “los planteles se mueven de una estancia a la otra, porque el biotipo es el mismo, tienen el mismo manejo, pero en La Querencia suelen estar los Angus y en San Gregorio los Hereford. En La Querencia también está la cabaña. Los animales son seleccionados de chicos y se llevan para allí, donde se los doma y prepara”.

En el rubro ganadero el negocio se enfoca en la producción de toros y vaquillonas, que se venden preñadas a los 2 años. “Hacemos el entore, la parición, el destete, la recría. Hay muy poco descarte, que sirve para novillo o invernada y posterior venta a frigorífico”, explicó.

Dijo que también se manejan vientres receptores de transferencia embrionaria. “Por lo general tercerizamos la colocación de embriones en otro establecimiento, y acá vienen las receptoras ya preñadas, para simplificar el manejo. Los rodeos puros por cruza tienen unas 110 vacas en cada raza, y en pedigrí son 40 vacas Angus y 35 o 40 Hereford”, detalló.

Criterios de selección

Federico Fernández sostuvo que “cualquiera de las dos razas se adapta muy bien a los campos de acá. Son biotipos carniceros, e intentamos tener el mismo formato de animales, que no sean extremadamente grandes, ni chicos, que sean moderados, con traseros anchos, de buen lomo, con suavidad en cuello y paletas”.

Agregó que se hace “mucho hincapié en la fertilidad, en la limpieza de la línea inferior, prepucio, son cosas que no se pueden descuidar. No hay dos biotipos, y por eso intentamos mantener los criterios de selección”.

Insistió en que “son razas similares”, aunque marcó algunas diferencias. “En peso final Hereford siempre anda un poco más arriba, porque tiene más carcasa, pero cada una tiene sus cualidades. Angus se destaca por su precocidad y es de más fácil terminación”, planteó.

Los toros padres

Consultado sobre los toros que utilizan en la cabaña, Fernández respondió que “intentamos abrirnos, vender lo nuestro e invertir en otras cabañas. Es bueno el intercambio genético para abrir sangres”.

Comentó que “buscamos toros moderados, con pigmento, anchos, de buenas costillas, tanto en Hereford como en Angus. Cada uno sabe las madres y el tipo de campo que tiene, y en base a eso decide las inversiones”.

Recordó que en 2015 San Gregorio le compró un toro colorado a El Yunque, un hijo de Quebrantador en madre Brigadier, “que nos marcó un antes y un después. Es un toro que seguimos teniendo y del que vendimos semen”.

Después, se refirió a un toro del propio establecimiento, “que decidimos guardar en 2018, un hijo de Mr. Angus en madre General; un toro moderado y muy carnudo. Esos son los dos toros que más estamos usando. Después también usamos mucho semen de toros estadounidenses y argentinos, como Serrucho, Euro y Bismarck. Utilizamos toros seguros, que den buenos y lindos terneros, que funcionen y que sean fértiles”.

En Hereford, el criador dijo que son mayoritariamente de las sangres tradicionales de la familia Fernández, ya que San Gregorio le compró toros padres y madres a Sociedad Ganadera San Salvador. “Esa es la base. Después le compramos toros a La Hormiga, en la liquidación de Tellería y en la de Sempril, y usamos semen de toros estadounidenses y uruguayos”, explicó.

Consultado sobre los proyectos y desafíos que se plantean para el futuro, Fernández respondió que, “considerando la demanda que estamos teniendo, tal vez ampliemos el volumen de madres Angus, para incrementar la producción de la raza”.

También dijo que están pensando en la posibilidad de hacer un remate de hembras seleccionadas, aunque esa aún no es una decisión que esté tomada.


Nota completa – Revista VERDE Nº 88
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