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Ganadería

Es notorio el interés de inversores en los negocios del rubro ganadero

28 de julio de 2020

El vicepresidente de la ACG, Diego Arrospide, destacó la fortaleza del sector, aún en tiempos de pandemia, y la actitud de la industria a pesar de las dificultades financieras

A pesar de la incertidumbre general a raíz de la pandemia mundial del Covid-19, en Uruguay se mantiene el interés de invertir en negocios vinculados con la ganadería, analizó el vicepresidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), Diego Arrospide, al ser consultado por VERDE.

“En los últimos tres años se verifica una tendencia a apostar por la producción de carne, dado que la ganadería ofrece mayor estabilidad que otros rubros”, comentó el director del escritorio Arrospide.

Agregó que en la empresa reciben consultas de inversores de fuera del sector, interesados en el rubro ganadero, donde encuentran una colocación segura y un refugio de capital.

Esa tendencia también se percibe en otros subsectores de la agropecuaria, como la lechería y la agricultura. “Se verifica, de forma cada vez más notoria, que productores agrícolas están empezando a producir carne, dada la sinergia que existe con la ganadería. Desde el sector arrocero también se verifica una apuesta a la ganadería, al igual que la lechería y la forestación, buscando complementariedad”, dijo el empresario radicado en Florida.

Consideró que los buenos resultados del negocio ganadero en 2019 permitieron que se incremente el interés de inversores en el rubro. “Pasamos de un año excepcional en precios, demanda y clima, a los problemas de mercados y productivos, que trajo aparejada la irrupción de la pandemia por el Covid-19 y la sequía en gran parte del país”, admitió. Pero reconoció que “los precios son buenos comparados con el promedio histórico” en Uruguay.

Analizó que las noticias que surgen diariamente en los distintos países, vinculadas con temas sanitarios, políticos y económicos, generan muchas incertidumbres en los productores al momento de invertir, y se incrementan las consultas a los intermediarios en el negocio ganadero.

Pero destacó que el sector agropecuario es “de los pocos privilegiados” de la economía, porque “prácticamente no ha parado”, mientras muchos otros rubros se han visto muy perjudicados por la recesión que generó la Emergencia Sanitaria. De todos modos, reconoció que la recesión mundial afectará a nuestro país”.

Situación de la industria frigorífica

Admitió que la situación económica de la industria frigorífica uruguaya “es compleja”, por los altos costos de producción del país.

A fines de 2019 la industria comenzó a sufrir los primeros problemas, cuando importadores chinos plantearon renegociar contratos y desconocieron acuerdos firmados. Aún en ese contexto de grandes dificultades, la industria frigorífica local honró sus compromisos con los productores y empresas consignatarias, “lo que habla muy bien de nuestro sistema. Somos conscientes de que los frigoríficos estaban con una asfixia financiera importante, pero de todos modos honraron sus compromisos”, destacó el vicepresidente de la ACG.

Remarcó la fortaleza del sistema comercial de la ganadería uruguaya, y los valores que hay en el país, “la importancia de la palabra, del compromiso, la seriedad y honrar lo pactado… Hubo industrias con retrasos, reprogramaciones de vencimientos, pero en la mayoría de los casos se cumplieron los compromisos”.

Consignatarios y mercado de Reposición

Sobre el mercado de ganados de reposición, Arrospide dijo que “se mantiene la alta demanda, con algunas modificaciones en la estructuración de los negocios”.

Agregó que en ese mercado está pesando cada vez más el financiamiento con mayores plazos, “un factor de peso a la hora de hacer los negocios”.

Consultado sobre la actividad del consignatario de ganado, comentó que en esta directiva, así como en la anterior, “entendemos de fundamental importancia continuar profesionalizando la labor de los consignatarios, porque el principal activo que manejamos es la información”.

El vicepresidente de la ACG consideró que desafíos como este que plantea la pandemia, “nos exige profesionalizar el comercio de bienes y servicios, y eso, sin dudas, va a digitalizar aún más al sector, agregando valor”.

Según datos del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), a mediados de 2019 el 56% del ganado enviado a la industria frigorífica exportadora se comercializaba a través de empresas consignatarias; dato al que hay que sumarle el comercio de ganados para el abasto interno.

Arrospide agregó que la tendencia de participación de los consignatarios en los negocios de ganado a faena en los últimos años había crecido aproximadamente 10%, y “creemos firmemente que seguirá creciendo”.

Importación de ganado

Considerando la diferencia tan importante de precios entre el ganado uruguayo y el de los países de la región, además de la escasez de animales para faena en Uruguay, la ACG propuso hace dos años considerar la posibilidad de importar ganado, priorizando el cuidado del estatus sanitario del país.

Pero se detectaron diferentes trabas. Las más importantes están relacionadas con los protocolos firmados con los países de destino, China, por ejemplo, donde se asegura que la carne enviada proviene de animales nacidos y criados en Uruguay. “Esa es una de las grandes limitantes”, admitió.


NOTA DE REVISTA VERDE N° 86

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