Ducós: Productores optan por “meter algún kilo más y no vender a estos precios”

El mercado ganadero atraviesa un momento de “baja” faena, determinado principalmente por la falta de ganado pronto a campo, en un contexto donde las condiciones forrajeras “mejoraron” y los productores tienden a “retener animales a la espera de mejores precios”. Así lo destacó el director de Campo Capital, Gonzalo Ducós, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El operador indicó que los niveles actuales de actividad, con faenas en el entorno de 22.000 a 26.000 cabezas, reflejan una situación de “escasez” de oferta más que una señal de demanda “débil”. “No se faena porque no hay ganado preparado hoy”, dijo.
Según explicó, la falta de animales terminados responde a un verano que dejó sistemas forrajeros muy ajustados, con verdeos que perdieron calidad y cultivos que aún no están en condiciones de ser aprovechados.
A esto se suma que las recientes lluvias generaron una “fuerte” recuperación del campo natural y de las pasturas, lo que incentiva a los productores a seguir agregando kilos antes de vender. “Muchos están esperando meter algún kilo más y no vender a estos precios”, sostuvo.
En paralelo, se espera que en las próximas semanas comience a salir el ganado de corral, lo que podría llevar la faena a niveles más cercanos a las 40.000 cabezas, aportando mayor volumen al mercado.
Desde el punto de vista de los precios, Ducós destacó que la relación entre el valor de exportación y el precio del ganado gordo comienza a recomponerse.
El indicador de la carne exportada muestra una tendencia de suba, mientras que el novillo había registrado una baja previa de entre 10% y 12%, generando un “nuevo punto de equilibrio”. “El valor de exportación viene subiendo, lento pero firme”, advirtió.
En ese contexto, el mercado podría moverse en un rango de entre US$ 5,10 y US$ 5,50 por kilo, dependiendo de la oferta disponible y de la dinámica de la industria.
Sin embargo, el análisis del negocio se vuelve cada vez más complejo, en la medida en que crece la participación del ganado de corral dentro de la faena.
“La ganadería está cambiando más rápido de lo que la estamos viendo”, afirmó.
La diferenciación entre novillos de corral y de campo empieza a ser clave, tanto por sus características productivas como por su valorización en el mercado.
En ese sentido, el avance del corral responde a la necesidad de la industria de asegurar volumen y homogeneidad en la calidad de la carne. “El corral le da sostenibilidad al tipo de carne que va en la caja”, explicó.
Este proceso también impacta en la reposición, donde el ternero ha mostrado una fuerte valorización, superando los US$ 4 por kilo, lo que introduce presión sobre todo el sistema.
Para Ducós, este nivel de precios está generando “cambios estructurales” en las empresas ganaderas, con un aumento del stock de cría para asegurar la base productiva. “Las empresas están aumentando sus pies de cría”, señaló.
A esto se suma el rol de la exportación de ganado en pie, que actúa como un factor de sostén en los precios, ofreciendo una alternativa comercial al productor. Valoró que eso “es un resorte de precio y un amortiguador muy importante”.
En este escenario, la competencia por el novillo terminado se intensifica, en un contexto donde la oferta es limitada y la demanda se mantiene firme.
De cara al futuro, el desafío para Uruguay será seguir mejorando la calidad de su producción, en un mercado donde competidores como Brasil también avanzan en sistemas de engorde a corral. “No vamos a competir en cantidad, tenemos que hacerlo en calidad”, afirmó.
Escuchá a Gonzalo Ducós.



