Daniel de Mattos, gerente de BPU NH Foods, se refirió al acceso comercial restringido que Uruguay tiene por los aranceles que paga en comparación con sus competidores directos y dijo que el país “ha hecho poco y nada” para mejorar ese aspecto.
Recientemente EEUU y Japón firmaron un acuerdo por el cual de manera progresiva, la carne estadounidense dejará de pagar aranceles para ingresar a la isla asiática. La quita progresiva comienza en 2020 y se extenderá hasta 2033 cuando finalmente el arancel sea de 9%.
De Mattos dijo que “el arancel actual que paga EEUU es de 38,5% (el mismo que paga Uruguay para exportar carne a Japón)” y eso “hace muy difícil poder ingresar a ese mercado porque paga un volumen de impuestos enorme”.
Sostuvo que “la tendencia que existe en el mundo es hacer acuerdos comerciales y bajar los aranceles” y que eso se observa “especialmente en el comercio de alimentos, atendiendo a la salud de las economías de los países y a la sostenibilidad de los sistemas de producción”.
El acuerdo firmado entre EEUU y Japón es muy similar a lo que acordaron los países que integran el Acuerdo Transpacífico (Trans-Pacific Partnership – TPP).
De Mattos agregó que con un acuerdo de este tipo, que disminuye aranceles, “el impacto para la ganadería de esos países es brutal, hablamos de casi 30% de diferencia de precio que va a beneficiar a la ganadería de esos países”.
Dijo que si bien avanzar en acuerdos “está dentro de la agenda y de las posibilidades”, subrayó que “Uruguay ha hecho poco y nada por mejorar los accesos arancelarios, más allá del pre acuerdo que se firmó con la Unión Europea”.
Cuestionó que “no ha existido proactividad para buscar un mejor acceso a los mercados” y por lo tanto “no se ha logrado mucha cosa”.
De todas formas sostuvo que “hay que empezar lo antes posible” con acuerdos de este tipo. El industrial llamó a mirar a los mercados de Asia que “son los que están teniendo mayor actividad de demanda”, porque “esto no pasa solamente con Japón, sino que actualmente pasa también con China, donde Uruguay paga el doble de arancel de lo que paga Australia”, afirmó.
Coyuntura que vino para quedarse
Sobre el escenario ganadero que vivió Uruguay durante 2019, De Mattos señaló que “la demanda va a terminar superando a la oferta y estos precios que registramos ahora se mantendrán en los próximos años”.
Celebró lo que sucede porque consideró que “es una señal muy positiva para todo el sistema de producción uruguayo” y además “en especial para la cría”.
Sostuvo que el sector criador es el que tiene que tomar decisiones en el largo plazo y por eso “precisa señales fuertes que se vean continuadas en el tiempo para poder dar el salto productivo que hasta ahora no se ha dado”, aunque se mostró confiado que “ese salto productivo se puede dar” porque “no hay restricciones tecnológicas”.
Escuche la entrevista completa a Daniel de Mattos.
Gonzalo Ducós, director de Agrofocus y coordinador ganadero de Fucrea, habló de la mejora de los procesos productivos partiendo de la base que generan las relaciones de intercambio en el negocio ganadero.
Dijo que los precios actuales de la ganadería “brindan una oportunidad y mediante el camino tecnológico, si se logran manejar algunos factores, se transforma en certezas y logran mejorar el resultado de las empresas ganaderas”.
Los valores del ganado (novillo gordo o ternero), “hoy permiten, si se mantiene el precio de semillas y fertilizantes, realizar entre 20 y 30% más de praderas que hace un año atrás. El dinero que obtenemos por un novillo gordo o por una vaquillona, nos permite realizar más hectáreas de mejoramientos”, explica Ducós.
Cuando se estudia que “el resultado económico de las empresas reacciona a mejoras en la base forrajera”, quiere decir que “en campos naturales mejorados o en pasturas y verdeos, la producción de carne aumenta y en la mayoría de los casos el ingreso de capital para estas empresas también aumenta”.
Por eso señaló que las relaciones de intercambio, “están muy interesantes para pensar en desarrollar un poco más la base forrajera”.
Martín Aguirrezabala, exministro de ganadería y actual coordinador general de FUCREA, dijo que “el sector agropecuario está esperando el cambio de gobierno”.
Señaló que percibe “al sector cansado de arar en el mar, de decir cosas y que no sean escuchadas”. Eso “notoriamente genera una expectativa frente al cambio de gobierno que aporta esperanza a un sector que estaba desesperanzado”.
Advirtió que “las cosas no van a mejorar de un día para otro”. El nuevo gobierno que encabezará Luis Lacalle Pou tiene “un desafío muy importante” que pasa por unir a Uruguay. Por eso consideró que “sería muy bueno que ese desafío cuente con el apoyo de la otra mitad del país”.
Ese aspecto, “implica tener que salir a convencer al conjunto de la sociedad de una visión compartida, sobre cuál es el camino, hacia donde se va y cuáles son los resultados que se esperan”.
Dijo que esta elección dejó “una enseñanza importante”, por la acotada diferencia de votos. Por eso señaló la necesidad de considerar a la otra mitad de la población.
Agregó que Lacalle Pou recibió inmediatamente esa señal y lo plasmó en su discurso, “tratando de achicar las brechas y por eso hay que tender puentes y construir para todos”. Sostuvo que “es muy relevante tener en cuenta el concepto de un solo Uruguay”.
Citando al libro “Como mueren las democracias”, sostuvo que “la ausencia de consideración por el adversario y deslegitimar sus opiniones, es algo que no puede ocurrir”
Consideró que “la elección del 24 de noviembre marca la necesidad en la democracia uruguaya de contemplar a todos y dar como legítimo al adversario por más que piense distintos”. Por eso señaló que Lacalle Pou tiene “desafíos importantes en todo Uruguay para tratar de evitar la confrontación por la confrontación”.
Reconoció que si bien el gobierno que viene logrará mayorías parlamentarias, “debe de conciliar con todos los demás para construir una visión compartida de la sociedad y el país”.
Desde las políticas a trabajar indicó que “hay que encarar un fuerte trabajo en la inserción internacional y en la macroeconomía para devolverle la competitividad al sector productivo”.
Por eso sostuvo que “se deben tomar medidas rápidamente porque hay que responder a las expectativas que tiene la ciudadanía”.
Escuche la entrevista completa a Martín Aguirrezabala.
El Ing. Esteban Hoffman, director de Unicampo Uruguay y profesor de la Facultad de Agronomía, dijo que en zonas de Paysandú “llovió mucho” y durante octubre (época de llenado de grano) “hubo lugares que registraron 250 mm de precipitaciones”.
Sentenció que “es mucha agua para estos cultivos” y por eso es que a medida que avanza la cosecha de trigo y cebada “se ven problemas de calidad”.
Explicó que “la proporción de chacras con problemas es muy importante y cuando se termine de cosechar sabremos qué magnitud tendrá”.
Recordó que “hace mucho tiempo que no se observaba una frecuencia de precipitaciones como las que hubo en esta zafra”.
Con respecto a la cebada dijo que “hay una proporción importante de rechazos y la cebada que fue sembrada más temprano “es la que muestra mayores problemas”. En trigo el escenario es más complejo está en esa zona del país. Hoffman sostuvo que los niveles de toxinas en trigo son “bastante importantes” y eso “lleva a que el grano sea rechazado por la industria”.
Si bien reconoció que la cosecha de trigo en Paysandú está retrasada, advirtió que “se están observando problemas de fusarium y pérdida de rendimiento”.
Dijo que hubo productores que por las lluvias “no pudieron realizar las aplicaciones previstas y eso se tradujo en rendimientos muy bajos y granos con problemas de peso hectolítrico y toxinas”.
Detalló que “hay una diferencia muy grande entre los productores que lograron hacer una buena aplicación y los que no”.
La demanda de carne por parte de China, sumada a la escasa oferta de ganado, motivan que Uruguay deba incrementar las importaciones de carne vacuna desde otros orígenes. En la actualidad el país está exportando a muy buenos valores, lo que permite capitalizar la oportunidad que presenta el mercado internacional de la carne.
Marcos Soto, director de Cibils – Soto Consultores, explicó que “China ha venido incrementado la demanda de carne bovina, fundamentalmente desde Uruguay, lo que genera presión sobre la actividad industrial de faena y sobre la capacidad productiva que tiene el país”.
Agregó que “la falta de oferta de novillos para faena eleva el precio de ese producto y por tanto uno de los principales producto de la dieta de los uruguayos se ve presionado al alza, por el incremento de las exportaciones a China”.
Por eso “una de las salidas que existe para moderar la suba de precios, pero también para que haya producto es importar carne”. Explicó que en los primeros 10 meses de 2019 se ha importado carne bovina por un monto total de US$ 85 millones, correspondientes a unas 22.600 toneladas.
Esto implica un incremento de 80% en comparación con igual período de 2018, cuando se habían importado unas 12.350 toneladas de carne vacuna que hacían un momento total de US$ 47 millones. Del total importado el 90% proviene de Brasil y el 10% de Paraguay.
Empresarios chinos estuvieron recorriendo la cadena láctea uruguaya de la mano de INALE, el MGAP, LATU y Mejoramiento Uruguayo. Ricardo de Izaguirre, presidente de INALE dijo que estuvieron recorriendo industrias lácteas al tiempo que “se estuvo informando acerca del funcionamiento de la cadena láctea del Uruguay”.
Se trata de Gansu Huaan Biotechnology Group, esta firma está especializada en la producción de caseína, se ubica entre las 100 mayores empresas privadas de la provincia de Gansú (en el noroeste de China). Cuenta con seis plantas industriales en este país y una en Kazajistán. Comercializa sus productos en EE.UU., Alemania, Corea del Sur, Brasil, países de Medio Oriente, entre otros.
Pese a que la gira organizada por INALE incluyó la visita a la planta de Conaprole, los empresarios chinos solicitaron ir a la planta de Schreiber Foods. De Izaguirre comentó que hay interés de estos empresarios en conocer cómo es que funciona la lechería en Uruguay y qué tipo de participación tiene el gobierno.
No obstante, de Izaguirre subrayó que “la fortaleza en el funcionamiento de la cadena láctea uruguaya viene por el lado del cooperativismo” y destacó en ese sentido a Conaprole.
Dijo que “en estos momentos de dificultad la que ha tenido los mejores precios ha sido Conaprole”. A título personal, expresó que no cree en que la competencia vaya a mejorar la situación del sector. “Seguramente esté equivocado, porque la mayoría dice: que la competencia es la que salva; pero no he encontrado que los sistemas de competencia que llegan a la lechería hayan ayudado a mejorar a Conaprole”, explicó.
Escuche la entrevista completa a Ricardo de Izaguirre.
Gabriel Di Giovannantonio, responsable de originación de Cargill, se refirió al inicio de la cosecha de trigo y a la comercialización del cereal. Dijo que si bien “la cosecha recién está arrancando, hay bastantes expectativas”.
Señaló que “los niveles de precios están por debajo a lo que se veía el año pasado”, producto de que para este año Argentina ejerce mayor presión por una “muy buena producción” y si bien “en el hemisferio norte las cosechas no fueron excelentes, tampoco fueron tan complicadas como las del año pasado”.
En Uruguay señaló que “los primeros datos de calidad son mejores en trigo que en cebada” y que “los datos de PH también son muy buenos”. Las primeras cosechas que han recibido son del norte del río Negro y corresponden a Paysandú y Salto.
Además, señaló que “los primeros materiales que recibimos son los que trabajan bajo nuestro programa de Trigo Plus que siempre se caracterizan por tener mejores niveles de calidad”.
En cuanto a los rendimientos, dijo que “hasta el momento muestran rendimientos de un año bueno, aunque no creemos que sean excelentes como el año pasado”. De todas maneras sostuvo que se podría manejar una producción país, entre las 750 mil y 800 mil toneladas.
Con respecto al área que finalmente se sembró dijo que fue 10% superior a la del año anterior y que si bien “pensamos que podría crecer un poco más, por el exceso de lluvia no se concretó toda la expectativa”.
Di Giovannantonio explicó que “el año pasado la comercialización fue más fluida, porque hubo cosechas más chicas y pudimos vender nuestro trigo en el norte de África, eso se pudo “capitalizar muy bien con buenos precios hacia el productor”. Además, “Argentina no fue un competidor importante porque había vendido de manera temprana”.
Para este año, señaló que si bien Argentina “también ha vendido de forma temprana, sale al mercado en esta fecha con mayor presión de venta y va a tener una cosecha muy importante cerca de las 20 millones de toneladas, lo que deja un saldo exportable de 14 millones de toneladas”, eso “pone presión al mercado durante todo el año”.
Escuche la entrevista completa a Gabriel Di Giovannantonio.