“Hoy los criadores están cerrando un ingreso de capital de entre US$ 90 y US$ 100, que es muy atractivo”, mientras que “el promedio de los años anteriores era de US$ 50 a US$ 60” y, con los “actuales valores del ternero o vaca de invernada o gorda, tienen un nivel de ingreso muy alto”, lo que es “muy bueno”, dijo el socio fundador de la consultora Apeo, Diego Varalla, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En el marco del evento denominado Angus Day, organizado el lunes 17 de marzo por la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus de Uruguay, Varalla realizó una presentación titulada Cambios estructurales en la cría vacuna de Uruguay.
Actualmente, “los precios están en bastante equilibrio”, la “cría se posiciona con US$ 90” y los “sistemas recriadores e invernadores con 30% a 40% de pasturas intensivas, que son empresas del centro, centro-sur y parte del litoral”, con una “producción de 200 kilos de carne y otras tecnologías de insumos, estarían cerrando con unos US$ 180 a US$ 200” de ingreso de capital, “a pesar de estos valores de reposición, que son altos”, analizó.
Comentó que una de las ventajas de Uruguay es que, como es un país exportador, depende “mucho” del valor de exportación con el valor del producto, que son “relaciones” que de repente “se pueden romper en el corto plazo por coyuntura o faltante de pasto”, pero que en el mediano y largo plazo son “transferencias casi perfectas”.
Uno de los factores destacados por el expositor es la “previsibilidad” que le brinda al sector ganadero uruguayo, lo que fue valorado por productores argentinos que visitaron el país en días recientes.
La faena de bovinos en Uruguay totalizó 45.803 cabezas en la semana del 9 al 15 de marzo de 2025, lo que representa un incremento del 19,6% respecto a la semana anterior, cuando se procesaron 38.312 animales, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
En lo que va del año, la faena acumulada alcanza las 492.946 cabezas, con un aumento del 0,4% en comparación con el mismo período de 2024, cuando se habían faenado 490.981 bovinos.
En la última semana, los novillos representaron el 50% de la faena total, con 22.837 cabezas. Le siguieron las vacas, que sumaron 14.866 cabezas (32% del total), y las vaquillonas, con 7.299 cabezas (16%).
Los cinco frigoríficos con mayor actividad en la última semana fueron: Frigorífico Tacuarembó: 6.198 cabezas (13,5% del total), Frigorífico San Jacinto: 3.961 cabezas (8,6%), Ontilcor SA: 3.951 cabezas (8,6%), Frigorífico Canelones: 3.212 cabezas (7,0%) y Pulsa SA: 3.112 cabezas (6,8%). Estos cinco establecimientos representaron en conjunto el 44,5% de la faena semanal.
En el acumulado del año, la faena de novillos suma 238.371 cabezas, con una caída del 1,3% respecto a 2024. En el caso de las vacas, se procesaron 176.967 animales, con una baja del 1,6% interanual. Por otro lado, la faena de vaquillonas totaliza 69.678 cabezas, con un incremento del 14,7% en comparación con el mismo período del año pasado.
Este año el estado de los cultivos de soja es “espectacular”, tanto la de primera como la segunda en el litoral, también en la zona centro y en el este. La excepción está al sur de Chapicuy en Paysandú y algún otro punto, destacó el director de Unicampo Uruguay, Esteban Hoffman, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
”Vamos a estar peleando entre el rinde promedio récord de 2016/17 (2.951 kilos por hectárea) y la de 2018/19 (2.928 kilos por hectárea), me sorprende mucho lo bueno que está la soja en la zona centro y a esa zona cuando le va bien, los promedios a nivel país son mejores de que los esperamos”, comentó.
Indicó que en esa zona hay un área ”enorme que está muy pero muy buena, con cultivos de primera y de segunda parejos”. El rendimiento promedio de esta cosecha seguramente estará alrededor de los ”3.000 kilos” de soja por hectárea, avizoró.
Respecto al llenado del grano, Hoffman dijo que los días de temperaturas bajas no inciden en este aspecto, ya que la oleaginosa tiene capacidad para bancarse noches frías, específicamente cuando se trata de unos pocos días, y que le afecta más cuando hay temperaturas de 33 y 34 grados.
“Utilizando maíces por encima de 30% de humedad” en la alimentación del ganado en los corrales se logran los “menores porcentajes de almidón en la bosta” de los animales, por lo que indirectamente se reducen las pérdidas en el sistema, señaló el técnico integrante de Agrifirm, Sebastián Frade, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Comentó que el monto de las pérdidas varía entre “US$ 30 y US$ 50 por animal” debido a la utilización de maíces mal procesados o con bajos niveles de humedad, considerando parámetros de eficiencia de conversión de alimento en carne.
Es una cuestión de planificación y del momento de cosecha del grano, a la hora de tener en cuenta el procesamiento del maíz y cuál es la molienda ideal, indicó.
Frade valoró la oportunidad de hacer una presentación sobre este relevamiento en Estados Unidos (EEUU) en días recientes, lo que despertó el interés del público en un congreso realizado en Nebraska, además se establecieron contactos y se recorrieron corrales de engorde de ganado.
Hoy el negocio del feedlot en EEUU está pasando por un “muy buen momento”, con dietas de US$ 160 la tonelada en base seca y “un novillo de compra que es la limitante igual que en Uruguay en US$ 5 en pie” y “lo están vendiendo en alrededor de US$ 6,50, dijo.
Y destacó que eso le permite facturar al productor unos US$ 3.500 por novillo, porque “le sale US$ 2.500 el novillo de reposición y le gastan US$ 700 entre comidas” y otros costos, lo que “deja un margen de entre US$ 200 y US$ 300 por animal”.
El reciente informe trimestral de Rabobank proyecta una contracción en la oferta mundial de carne vacuna, con una caída estimada del 2% en el primer trimestre de 2025 y del 3% en el segundo, en comparación con el mismo período del año anterior. Esta tendencia refleja un balance ajustado en el mercado global de carne vacuna para este año.
Sudamérica, con Argentina, Brasil y Uruguay como protagonistas, ha incrementado su participación en las exportaciones de carne vacuna. En 2024, estos tres países abastecieron el 76% de las importaciones de China y representaron el 38% del comercio mundial, un crecimiento de 10 puntos porcentuales en los últimos años.
Por otro lado, Estados Unidos ha pasado a ser un importador clave debido a la reducción de su stock ganadero por las sequías recientes. Se espera que sus importaciones de carne vacuna superen los 2 millones de toneladas (Mt) en 2025, mientras que sus exportaciones podrían caer un 12%, situándose por debajo de 1,2 Mt. Como resultado, la balanza comercial de carne vacuna de EE.UU. tendrá un déficit cercano a 830.000 toneladas, lo que agregará más presión sobre la oferta global.
En este contexto, se prevé que los precios internacionales de la carne vacuna se mantendrán firmes en 2024, impulsados por la menor oferta en mercados clave. Sin embargo, la demanda de los consumidores será un factor a monitorear, ya que la inflación y los costos de vida pueden limitar el crecimiento del consumo en ciertos países.
Para Sudamérica, el escenario representa una oportunidad para consolidar su presencia en los principales mercados y aprovechar la demanda creciente de carne de calidad. No obstante, la competencia con Australia y la evolución de los acuerdos comerciales serán aspectos determinantes en la dinámica del comercio global de carne vacuna.
China se consolidó en la campaña 2023/24 como el principal importador mundial de cereales, con compras que superaron los 61 millones de toneladas (Mt) de maíz, trigo, cebada y sorgo. Este volumen representó un crecimiento del 1.600% respecto a la campaña 2010/11. Además, el país mantuvo su liderazgo en la importación de soja, concentrando el 60% del comercio global de esta oleaginosa.
Sin embargo, para la campaña 2024/25, se prevé una caída en sus importaciones de cereales. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las compras de maíz disminuirían a 10 Mt y las de trigo a 8 Mt, lo que implicaría descensos del 57% y 32%, respectivamente, en comparación con los promedios de las últimas cuatro campañas.
Este cambio responde a distintos factores, entre ellos, el envejecimiento y la reducción de la población china, el enfriamiento de su economía y una estrategia gubernamental que busca mayor autosuficiencia alimentaria. Para lograrlo, el gobierno ha implementado políticas de protección de tierras agrícolas, mejoras en infraestructura, subsidios a los productores y precios mínimos para ciertos cultivos, además de fomentar el desarrollo en biotecnología y semillas de alto rendimiento.
Las proyecciones a largo plazo reflejan esta tendencia: la producción de trigo en China alcanzaría 144 Mt en 2028 y 146 Mt en 2033, mientras que el consumo se mantendría entre 139 y 141 Mt. En el caso del maíz, la producción podría aumentar a 323 Mt para 2033, con un consumo estimado en 321 Mt. Como resultado, las importaciones de trigo y maíz caerían cerca de 60% y 77%, respectivamente, para 2033.
Este cambio en la demanda china marca un nuevo escenario para el comercio internacional de granos, que podría asemejarse al de una década atrás, con un menor protagonismo del gigante asiático en el mercado global de cereales.
En base a articulo de: Blas Rozadilla y Patricia Bergero (Bolsa de Comercio de Rosario)
La propuesta comercial para el cultivo de carinata, basada en una alianza entre Cargill y Nuseed, comprende un contrato de producción en el que “el precio grano copia el 100% de la posición canola febrero 2026” del mercado Matif, en dólares por tonelada, con referencia Nueva Palmira o Montevideo.
Este acuerdo con Nuseed representa un “hito” para Uruguay, porque va a “potenciar” la carinata, que precisaba un “despegue”, y marca el inicio de un crecimiento para un programa que en Uruguay “pasará a ser el más grande para un cultivo sustentable”, destacó el presidente de Cargill Uruguay, Gabriel Di Giovannantonio, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En cuanto a otros aspectos de las condiciones comerciales, Cargill informó que los puntos de recibo serán Nueva Palmira, Mercedes, Melo, Durazno y Montevideo, y que deben confirmarse al momento de la inscripción. Al igual que en colza, el nivel máximo de humedad de recibo es 12%, indicó.
El pago se realiza a los 15 días después de la entrega del grano, junto con la fijación de precio, habiendo cumplido los requisitos de certificación y sustentabilidad. “Hay un premio muy importante por cumplir con las normas de sustentabilidad y llegar al mercado más eficiente”, afirmó.
Respecto al acuerdo con Nuseed, proveedor de genética, el ejecutivo sostuvo que Cargill será el “desarrollador del cultivo para la llegada a todos sus productores”, además del acondicionamiento y la colocación del grano en los barcos. “Está involucrada una planta de molienda de Cargill en Europa para hacer aceite para luego producir combustibles de segunda generación para los mercados más exigentes del mundo”, de la mano de British Petroleum.