La decisión del presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, de aplicar aranceles a las importaciones de productos de algunos países, como México, Canadá y China, tuvo en su momento una reacción “bastante light” por parte del mercado, pero ahora que se está concretando, comenzó a impactar, señaló el director de Novitas, Diego de la Puente, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y enverdenews.com.uy.
Dijo que los aranceles a los productos mexicanos y canadienses serán del 25%, mientras que los aplicados a los productos chinos pasarán del 10% al 20%. A esto se suma la aplicación de impuestos a los buques chinos que llegan a los puertos de EEUU.
El impacto de estas medidas es analizado a nivel de la “economía mundial”, ya que los países afectados también aplicarán aranceles a los productos estadounidenses, generando un efecto recíproco en el comercio internacional. A esto se suman nuevos impuestos que encarecen los costos logísticos, agregó.
Señaló que podrían implementarse medidas internas en EE.UU. para controlar la inflación, debido al incremento de precios de los productos importados. “Si la Reserva Federal vuelve a bajar la tasa de interés, sumará más presión bajista al mercado de granos”, advirtió.
“Esto ya lo medimos muy bien durante el primer mandato de Trump”, recordó, señalando que en aquella ocasión el impacto fue sorpresivo y significativo en las cotizaciones de la soja y el maíz en el mercado de Chicago.
En ese momento, China, que es el principal importador de soja y maíz, aumentó sus compras en Sudamérica, lo que provocó una caída en los precios en Chicago, aunque los premios en la región se apreciaron considerablemente, explicó.
De la Puente aclaró que hoy el panorama “es diferente”. Por un lado, “el mercado sabía que con Trump volvían los aranceles” y por otro, Brasil ha ganado un peso relevante en la oferta global de soja, fortaleciendo sus lazos con China.
Con este escenario, consideró que “no está clara” la evolución de los valores de la soja sudamericana en relación a los precios del mercado de Chicago. Además, en un contexto donde los fondos especulativos reaccionan a este tipo de noticias, “se generan movimientos bruscos que profundizan las bajas”.
China tomó represalias contra los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos con aumentos a las importaciones de productos agrícolas y alimenticios por valor de US$ 21.000 millones, lo que profundiza la disputa comercial entre ambas potencias. Además, Beijing impuso restricciones a exportaciones e inversiones de 25 empresas estadounidenses, argumentando razones de seguridad nacional, según informó Reuters.
Las medidas se implementaron luego de que el arancel adicional del 10% anunciado por la administración de Donald Trump entrara en vigor el 4 de marzo, elevando el gravamen acumulado al 20%. Washington justificó la decisión alegando la falta de acción de China contra el tráfico de fentanilo.
En respuesta, China aplicó un arancel extra del 15% sobre importaciones de pollo, trigo, maíz y algodón provenientes de EEUU, y un 10% adicional a soja, sorgo, carne de cerdo, carne de res, productos acuáticos, frutas, verduras y productos lácteos, a partir del 10 de marzo. Beijing también anunció una investigación antidumping contra productores estadounidenses de fibra óptica, argumentando que han eludido medidas comerciales.
Además, China suspendió las licencias de importación de soja de tres exportadores estadounidenses: CHS Inc, Louis Dreyfus Company y EGT.
Las autoridades aduaneras chinas señalaron que detectaron la presencia de hongos no permitidos y granos curados en cargamentos de soja, mientras que en la madera estadounidense encontraron elementos no autorizados en los protocolos fitosanitarios, lo que llevó a la suspensión de sus importaciones, indicó Reuters.
Impacto en el comercio agrícola
China es el mayor comprador de productos agrícolas de EEUU, pero en los últimos años ha reducido su dependencia debido a la guerra comercial iniciada en el primer mandato de Trump. En 2024, las importaciones agrícolas chinas desde EE.UU. cayeron por segundo año consecutivo, totalizando US$ 29.250 millones, muy por debajo de los US$ 42.800 alcanzados en 2022.
Ante esta situación, los exportadores estadounidenses buscan reorientar sus productos hacia mercados alternativos como el Sudeste Asiático, África e India. En tanto, China ha incrementado sus compras en Brasil, Argentina y Australia, diversificando su abastecimiento de granos y carne.
Los aranceles chinos también incluyen restricciones a la tecnología estadounidense. Beijing añadió 15 compañías a su lista de control de exportaciones, lo que impide a las empresas chinas suministrar tecnologías de doble uso a EEUU. Además, incluyó 10 firmas en su lista de entidades no confiables por vender armas a Taiwán, lo que profundiza la tensión geopolítica.
Analistas consultados por Reuters advierten que, aunque Beijing deja margen para negociar una tregua comercial aunque cada nueva escalada reduce las posibilidades de un acuerdo. “Si los aranceles continúan subiendo hasta un 35% o 60%, muchas empresas comenzarán a modificar sus cadenas de suministro y a considerar estrategias alternativas”, señaló Cameron Johnson, especialista en comercio internacional de Tidalwave Solutions.
Mientras tanto, los mercados agrícolas reaccionaron con volatilidad. Los futuros de harina de soja y colza en China subieron 2,5% tras conocerse las represalias comerciales, reflejando la incertidumbre sobre el abastecimiento global.
Durante la administración del presidente Luis Lacalle Pou, el Gabinete de Bioseguridad otorgó 32 autorizaciones para eventos genéticamente modificados destinados a la producción y uso comercial, de los cuales 16 corresponden a soja, 12 a maíz y 4 a algodón, según datos de la Dirección General de Biotecnología e Inocuidad Alimentaria (Digebia).
Se indica que, si a estos eventos se les suman las autorizaciones para ensayos, investigación y otros fines, el total asciende a 52 permisos concedidos en esta área.
Durante el período de 2020 a 2025 se aprobó el 70 % de los eventos de soja liberados en el mercado local y el 48 % de los correspondientes a maíz, lo que demuestra un avance significativo, destacó la ex titular de la Digebia, Virginia Guardia, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que, en los casos en que se presentan eventos apilados para un cultivo, se requiere la autorización individual de cada uno de los componentes, incluso cuando no se destinen al uso comercial. En esa línea, indicó que China permite el ingreso de soja con eventos apilados, pero estos deben estar autorizados de manera individual en el país de origen del grano.
Guardia destacó que las autorizaciones realizadas, con el mismo marco regulatorio del año 2028, permiten a Uruguay alcanzar la vanguardia tecnológica en este sector, ya que algunos de los eventos que culminaron el proceso de autorización en la última semana de febrero aún no han sido aprobados en Argentina y Brasil.
La Administración General de Aduanas de China anunció la suspensión de importaciones de carne provenientes de seis plantas frigoríficas de Brasil, Argentina, Mongolia y Uruguay. Según informó Monitor Agrícola , la medida afecta a tres plantas brasileñas, dos argentinas, una uruguaya y una de Mongolia.
En el caso de Uruguay, la suspensión recae sobre Sirsil, que anteriormente había enfrentado problemas por la presencia de residuos de fluazurón. También los frigoríficos brasileños tuvieron inconvenientes en enero y febrero por la presencia de residuos de dicho producto.
Las plantas argentinas afectadas son Frigorífico Regional General Las Heras SA y Frio Dock SA, mientras que en Brasil la medida alcanza a: JBS, en Mozarlandia (GO), Frisa, en Nanuque (MG), Bon-Mart, en Presidente Prudente (SP) (operado por el Grupo Ramax). La suspensión rige a partir de este lunes 3 de marzo, según informó Globo Rural .
A fines del año pasado, el Ministerio de Comercio de China inició una investigación sobre el aumento de las importaciones de carne vacuna, en un contexto de exceso de oferta que llevó los precios internos de la carne a sus niveles más bajos en varios años. En 2024, China importó un récord de 2,87 millones de toneladas de carne vacuna, según datos aduaneros, informó Reuters.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir de abril aplicará aranceles a todas las importaciones agrícolas, con el objetivo de fomentar el consumo de productos nacionales. A través de su plataforma privada de redes sociales, llamó a los agricultores estadounidenses a prepararse para vender su producción dentro del país y confirmó que los aranceles a productos extranjeros comenzarán el 2 de abril.
Aún no se han divulgado detalles sobre qué productos serán alcanzados ni cómo impactará la medida en la carne vacuna exportada por países de la región y Australia, que actualmente registran envíos récord a EEUU. Sin embargo, la publicación de Trump se dio luego de que confirmara que se aplicarán aranceles del 25% a productos de Canadá y México, además de nuevas medidas comerciales contra China, que ya prometió tomar represalias.
El analista ganadero estadounidense Len Steiner advirtió que la incertidumbre crece en los mercados. En 2024, las exportaciones de carne vacuna de EEUU a China representaron el 16% del total de envíos, cifra que subió al 19% si se incluye Hong Kong. En el caso de Canadá y México, el impacto será aún mayor. Según Steiner, los aranceles podrían afectar casi el 12% del consumo de carne vacuna de EE.UU., lo que generaría distorsiones en el comercio y presión sobre los precios internos.
En paralelo, el gobierno de Trump avanza con nuevas regulaciones comerciales. Actualmente hay un aviso federal solicitando comentarios sobre prácticas comerciales desleales, con plazo hasta el 11 de marzo, y el 20 de enero el presidente ordenó a varias agencias federales presentar, antes del 1 de abril, un informe con medidas para lograr una relación comercial más equilibrada con varios países. Entre las opciones en estudio está la posible creación del Servicio de Impuestos Externos, un organismo que gestionaría los impuestos a las importaciones.
La posibilidad de que los productos agrícolas australianos sean gravados con nuevos aranceles ha estado sobre la mesa desde hace tiempo. Ante esta situación, los líderes de la industria de la carne vacuna de Australia formaron un grupo de trabajo para monitorear los movimientos de la administración Trump y evaluar estrategias de negociación. Algunos sectores consideran que el superávit comercial de Australia con EEUU podría jugar un papel clave en futuras negociaciones para mitigar el impacto de los aranceles, informó Beef Central.
En Uruguay, el secretario de la presidencia, Alejandro Sánchez, señaló a verdenews.com.uy que la situación con el mercado norteamericano debe manejarse con prudencia. “Tenemos que ser muy cuidadosos y tratar de volar por debajo del radar considerando los anuncios sobre determinados aranceles”, advirtió.
Después de las últimas lluvias, “los cultivos están muy buenos” y la “soja promete”, por lo que “productivamente vamos a andar muy bien” en esta zafra de verano. Además, “los maíces de segunda, que venían un poco complicados”, hoy “es un placer verlos”, destacó el director de Dufour Commodities, Davy Dufour, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y en verdenews.com.uy.
Enfatizó que “cambió el panorama”, aunque “obviamente, con los precios que tenemos”, la rentabilidad dependerá de “sacar kilos como para defender el negocio”.
“Después habrá que pensar en el invierno. Se viene de una zafra que dejó muy poco en el bolsillo del productor. Había poco ánimo, pero eso hoy está cambiando”, sostuvo.
En los próximos 15 días “aparecerán los planes de siembra, que hoy en la mayoría de los productores todavía no están definidos”, aunque todo indica que “la superficie de colza aparentemente será más relevante”, señaló.
Destacó que “la diversificación va a seguir estando” y que esperan “tener buenos rindes ahora en verano para poder seguir”. Además, reafirmó que “los kilos son los que van a defender el negocio”.
En cuanto al mercado, consideró que “hoy, por el lado de los precios, no podemos esperar mucho”, ya que “los valores van a ser estos que están o poca cosa más tal vez”.
El actual escenario de precios se refleja en la operativa comercial a nivel local, donde según Dufour, “hay muy poco volumen de soja vendido, incluso menos del 5%, un nivel “considerablemente bajo respecto a otros años”.
En su primer discurso como presidente de la República ante la Asamblea General, Yamandú Orsi hizo un llamado al diálogo, la convivencia y el desarrollo sostenible, destacando que su gobierno trabajará por una economía sólida, un sector agropecuario competitivo, una mejor gestión del agua y un avance en tecnología, con el objetivo de garantizar el bienestar de todos los uruguayos.
Orsi subrayó la importancia del sector agropecuario como motor de la economía y reafirmó el compromiso del gobierno con su desarrollo. “Debemos ampliar y mejorar la producción de carne, arroz, soja, madera y celulosa”, afirmó, señalando que estos rubros seguirán siendo clave para el crecimiento del país. También enfatizó la necesidad de “respaldar y potenciar la producción familiar agropecuaria, que es una parte esencial de nuestra identidad productiva y de nuestras tradiciones rurales”.
El presidente anunció la formulación de un Plan Nacional de Aguas, como parte de una estrategia para fortalecer la infraestructura hídrica y hacer frente a los desafíos del cambio climático. “Es imprescindible desarrollar estrategias de riego que garanticen la sustentabilidad de nuestra producción y la seguridad alimentaria”, sostuvo, reafirmando el compromiso de su gobierno con el manejo eficiente del recurso hídrico.
En el marco de una estrategia de modernización del país, Orsi anunció la creación de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación dentro de la Presidencia de la República. “Debemos apostar a la investigación y la innovación como herramientas fundamentales para el crecimiento”, afirmó.
El presidente también destacó la importancia del crecimiento económico para la generación de empleo y una mejor distribución del ingreso. En este sentido, aseguró que su administración impulsará políticas para “recuperar la senda del crecimiento, fortaleciendo la infraestructura y creando más y mejores oportunidades de trabajo”.
Finalmente, Orsi reafirmó su compromiso con la “búsqueda de la pública felicidad” y con la construcción de un país basado en la convivencia, la estabilidad y el desarrollo. “No comienza un tiempo de refundación, sino uno de nuevas propuestas y de construcción permanente”, concluyó.