El escenario económico en este año se presenta complejo por la guerra comercial entre Estados Unidos (EEUU) y China, principalmente por las medidas arancelarias adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.
Esto puede provocar un “potencial desplazamiento de comercio” porque EEUU le ha impuesto “aranceles extraordinarios” a tecnologías y otros productos a China, que adoptó “medidas espejo” y “no se va a quedar atrás”, señaló el socio de Cibils & Soto, Marcos Soto, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Dijo que el gobierno chino le aplicará aranceles a productos estadounidenses, como trigo, soja, carne y otros, que forman parte de la “oferta relevante de la región y de Uruguay”, entonces si hay una disminución en las compras de EEUU es “lógico suponer” que vaya a buscarlo a otros países.
Por tanto “puede haber un efecto positivo en volúmenes de exportación” en la medida que esto se mantenga en el tiempo, lo cual es el “escenario más probable hoy”, consideró.
Las recientes decisiones de Estados Unidos de aumentar los aranceles a Canadá, México y China han encendido alarmas en la industria agrícola estadounidense. La medida, que incluye un 25% de aranceles a productos de Canadá y México y un incremento al 20% para ciertas exportaciones chinas, ha provocado represalias inmediatas.
China aplicará aranceles de 15% a importaciones de trigo, maíz y pollo desde EE.UU., y 10% a la carne de cerdo, vacuna y productos lácteos. Canadá, por su parte, impuso aranceles sobre productos estadounidenses por US$ 20.000 millones, con más restricciones previstas en los próximos días. México también evalúa medidas similares.
Los productores agrícolas estadounidenses temen un impacto directo en sus ingresos. Según la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas, EE.UU. exportó más de US$ 83.000 millones en productos agrícolas a estos tres países el año pasado, por lo que perder mercados estratégicos podría agravar la crisis del sector.
Además, los costos de insumos clave como fertilizantes y combustibles ya muestran aumentos. “Las promesas por sí solas no pagan las cuentas”, advirtieron representantes de la industria, que exigen medidas urgentes para evitar mayores pérdidas.
Mientras la disputa comercial se intensifica, la incertidumbre crece en el sector agropecuario, que ve amenazada su estabilidad en medio de una economía global cada vez más volátil.
La senadora demócrata de Minnesota Amy Klobuchar es miembro del Comité de Agricultura del Senado y ha expresado su oposición a la estrategia arancelaria de la administración Trump en el pasado.
“Estos aranceles generalizados harán que a los estadounidenses les resulte más difícil llevar alimentos a la mesa y afectarán a los agricultores, que perderán valiosos mercados de exportación y verán cómo aumentan los costos de los insumos”, dijo Klobuchar.
“Esto aumentará los precios para la familia promedio en más de US$ 1.200 al año, aumentará los precios de la gasolina hasta US$ 0,50 por galón (3,75 litros) y aumentará los costos de los fertilizantes para los agricultores de maíz y soja.
“Los agricultores están frustrados. Los aranceles no son algo que se pueda tomar a la ligera y con lo que ‘se pueda divertir’. No solo afectan directamente a nuestras empresas familiares, sino que también afectan un principio básico sobre el que se basan nuestras relaciones comerciales, que es la confiabilidad. Poder suministrarles de manera confiable un producto de calidad de manera constante”, dijo Caleb Ragland, presidente de la Asociación Estadounidense de Soja y productor de soja de Magnolia, Kentucky.
Uruguay exportó 82.637 toneladas peso canal de carne vacuna en lo que va del año, lo que representa una caída de 3,7% respecto al mismo período de 2024. Sin embargo, los ingresos por exportaciones alcanzaron los US$ 389,8 millones, con un crecimiento de 11,4% en comparación con el año anterior, impulsado por un incremento de 16% en el precio promedio, que se ubicó en US$ 4.717 por tonelada, según datos de INAC.
Estados Unidos se posiciona como el principal mercado para la carne vacuna uruguaya en 2025. Con 30.467 toneladas exportadas, creció 31,7% en volumen y generó ingresos por US$ 155,2 millones (+40,4%). El precio promedio por tonelada fue de US$ 5.095.
China, tradicionalmente el mayor destino, registró una caída del 22,4% en volumen, con 27.791 toneladas exportadas. Los ingresos sumaron US$ 128,5 millones, un 12,2% menos que en 2024. El precio promedio por tonelada se ubicó en US$ 4.623.
Unión Europea (UE-27) mostró un crecimiento del 18,0% en volumen, con 10.311 toneladas exportadas. En términos de valor, el bloque europeo representó US$ 83,7 millones, un aumento del 25,9% interanual. El precio promedio de exportación hacia la UE fue de US$ 8.122 por tonelada.
Israel importó 3.949 toneladas, un 0,3% más que en 2024, con ingresos de US$ 25,9 millones (+40,1%). El precio promedio en este mercado alcanzó los US$ 6.566 por tonelada.
Otros destinos con participación destacada fueron MERCOSUR, que registró una fuerte caída del 48,9% en volumen, totalizando 1.603 toneladas, con ingresos de US$ 15,9 millones (-40,1%).
La tendencia en el mercado internacional muestra a Estados Unidos como el principal destino de la carne vacuna uruguaya, desplazando a China, mientras que la Unión Europea mantiene su recuperación con valores más altos.
La cría ganadera en Uruguay atraviesa un momento de “mucha firmeza” y “estabilidad”, con precios “sostenidos” para los terneros en los últimos tres años, impulsados por la exportación de ganado en pie y una “buena” demanda. Así lo señaló el delegado de la Comisión de Fomento Rural en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC), José Mesa, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que, para los criadores, contar con terneros a unos US$ 500, dependiendo del peso de cada animal, es una “buena” señal para apostar a la producción.
Mesa consideró que esta situación responde a un cambio más “estructural”, tanto por el impacto de la exportación en pie como por la demanda interna para cumplir con los negocios de exportación de carne vacuna.
Además, valoró como “tremendamente positivo” el planteo del nuevo ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, en cuanto a “impulsar” la cría ganadera en el país, destacando que el Estado debe “motivar” y “no intervenir” en este proceso.
Un aspecto clave para las políticas de apoyo al desarrollo de la cría bovina es su horizonte de tiempo, ya que los “procesos son muy largos”, por lo que el respaldo “mínimo” a este eslabón debería ser de “cuatro años” en adelante, planteó.
El mercado internacional de la carne vacuna está “muy traccionado por todo el fenómeno de Estados Unidos (EE.UU.)”, con “precios internos” que “abren las puertas a importaciones de carne del mundo”. En este contexto, “Australia tiene una ventaja muy favorable y competitiva”, debido a los volúmenes que destina a este mercado con aranceles preferenciales, señaló el analista de mercados de AZG Group, Diego Ponti, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y en verdenews.com.uy.
Ponti explicó que Australia está creciendo en exportaciones, mientras que Brasil, si bien prevé una reducción en su stock y producción, no aflojará en materia de exportación. La Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (CONAB) proyecta para este año un “crecimiento de las exportaciones”, que será “leve, pero crecimiento al fin”.
Este comportamiento “va en sentido contrario al achique de stock” vacuno y a la reducción de faena que se prevé en Brasil, donde el país comienza a entrar en una “fase de reversión del ciclo ganadero” y en un “proceso de mayor retención de vientres y recomposición de stock”, lo que “va alineado con una menor producción”, comentó.
No obstante, agregó que “en materia de exportación se va a mantener firme”, por lo que “la variable de ajuste será el mercado interno”.
Uruguay es uno de los exportadores con “las miradas muy puestas en EEUU”, que se perfila como “el desafío para 2025 por los precios firmes que mantiene”. Con un novillo en cuarta balanza de US$ 4,28 por kilo, la demanda estadounidense sigue fuerte, mientras que China comenzó el año con un desempeño más flojo.
Ponti explicó que enero no es el mejor momento para los importadores chinos, ya que coincide con el Año Nuevo Lunar, lo que enlentece las compras. Además, mencionó la “interrogante por la investigación” que China lanzó en su mercado para analizar lo que está ocurriendo con los precios de compra, advirtiendo que “está la amenaza de que pueden establecer algunas medidas de salvaguarda”.
“El mundo se empieza a repartir, China empieza a dejar de ser la estrella exclusiva y EEUU comienza a presionar como demanda a nivel internacional”, destacó. A su juicio, esto es “muy favorable”.
El año pasado se registró un “crecimiento muy grande” en las exportaciones de carne a nivel mundial, pero “este año no vamos a tener un crecimiento extraordinario”, advirtió. En particular, “Argentina va a achicar incluso sus exportaciones por cuestiones de competitividad”, agregó.
Respecto a Europa, Ponti resaltó que actualmente hay “precios muy interesantes” en la cuota Hilton, lo que está “bastante traccionado por Argentina”, ya que este país es formador de precios en ese mercado, debido a “poca oferta de novillos, altos costos de industria y negocios que no cierran”.
En cuanto a Brasil, la CONAB proyectó para 2025 un “crecimiento de 2,2%” en la producción de carne vacuna, alcanzando 3,85 millones de toneladas en peso canal. Esto significa que, a pesar de una exportación récord en 2024 y un contexto de achique de stock y menor producción, “Brasil no saca el pie del acelerador y refuerza la apuesta”.
Hubo “mucha demanda” de forraje durante el verano, ya que fue “bastante seco” para las pasturas. A pesar de la recuperación registrada en febrero por las lluvias, “el déficit sigue siendo importante”, afirmó el gerente de la filial Colonia de Copagran, Marcelo Fraga, en el programa Punto de Equilibrio de Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que la cooperativa brinda un “asesoramiento integral” en pasturas a los productores, produce la semilla que comercializa a través de un programa de multiplicación y ofrece un portafolio completo.
Las pasturas forman parte del esquema de rotación con la agricultura y “se ponen sobre la mesa aún más cuando los precios de los granos están relativamente bajos”, sostuvo.
Fraga señaló que hay un “llamado de atención”, ya que si bien los costos bajaron, “tienen que ser eficientes o se transforman en gastos”. En ese contexto, el productor ajusta cada vez más el cinturón para reducir costos.
En esta zona hay una “presión sobre la tierra que es altísima”, con “mucha porción” de arrendamientos, lo que “hace que la máquina siga funcionando, independientemente de los márgenes”. Aun así, el productor sigue diversificando, valoró.
En cuanto a la comercialización de granos, Fraga mencionó que, en el caso del maíz, hay un “valor en el eje de los US$ 200” por tonelada en el área de influencia de los productores de Copagran.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) pronostica que las importaciones de carne vacuna alcanzarán su punto máximo en 2025, con 2 millones de toneladas (Mt), antes de disminuir a 1,36 millones en 2029, a medida que la producción nacional aumente para satisfacer la demanda interna. El analisís se encuentra en el informe Proyecciones 2034, publicado la semana pasada.
El USDA indica que el comercio de carne vacuna en EEUU está directamente influenciado por la producción local, la cual sigue ciclos de 8 a 12 años, dependiendo de la respuesta de los productores a las condiciones de los precios y disponibilidad de forraje. La producción de carne vacuna estadounidense alcanzó un máximo de 13,1 Mt en 2022, pero se prevé que caiga a un mínimo de 11,3 millones en 2027, antes de recuperarse hacia el 2034.
Con una menor producción local, las importaciones de carne vacuna aumentarán en los próximos años, hasta alcanzar su punto más alto en 2025, cuando EEUU atravesará un período crítico de déficit. A partir de ahí, las importaciones comenzarán una reducción sostenida, alcanzando en 2029 su nivel más bajo en una década, a medida que la oferta interna crezca.
Por otro lado, se espera que las exportaciones estadounidenses de carne vacuna disminuyan hasta 2027, con un mínimo que estará por debajo del millón de toneladas, para luego comenzar una fase de crecimiento hasta superar los 1,4 Mt 2030, antes de estabilizarse en el resto del período proyectado.
El USDA estima que el rodeo vacuno en EEUU se recuperará a partir de 2027, luego pasar por un periodo con el nivel más bajo en lo que va del siglo, y aumentará hasta superar los 91 millones hacia 2034. El crecimiento del stock bovino norteamericano junto con el incremento en el peso de faena, permitirá que la producción de carne vacuna aumente un 11,1% en la próxima década.
Los altos precios del ganado y la sólida demanda de carne vacuna en 2024 y 2025 está incentivando a los productores a retener vientres, lo que ajustará la oferta de ganado. Las estimaciones del USDA asumen condiciones climáticas normales, lo que permitiría la recuperación de los pastizales tras varios años de sequía.
Durante el período de proyección de 2026-34, se espera que las exportaciones de carne de vacuno de Estados Unidos crezcan alrededor de un 22% hasta alcanzar 1,4 Mt. Se proyecta que Brasil será el mayor exportador mundial de carne vacuna durante el período proyectado, seguido de India en segundo lugar, Australia y Estados Unidos.
Entre los principales exportadores mundiales de carne vacuna, se espera que la participación de mercado de Estados Unidos aumente, en gran medida debido a mayores suministros exportables al final del período y a disminuciones en las exportaciones de Australia y la Unión Europea.