Para sus productores remitentes Conaprole resolvió realizar una reliquidación de US$ 6 millones, que serán distribuidos en función de los kilos de sólidos presentes en la leche correspondientes al primer trimestre del año. Esto implicará un pago de US$ 0,26 por kilo de sólido remitido, anunció el director de la cooperativa, Alejandro Pérez, en el programa Punto de Equilibrio, en Carve, y en verdenews.com.uy.
Dijo que esto significa en el período 0,84 pesos por litro de leche. Con este ajuste de la reliquidación el precio promedio de la leche al productor queda en aproximadamente en 18,55 pesos o US$ 0,44 por litro, calculó.
El próximo lunes 14 de abril los recursos ya estarán disponibles en las cuentas de los productores, que representan una “buena inyección de dinero” para el sector. A los productores que tienen “saldo deudor” se les “retendrá 40%” y será de “libre disponibilidad 60%” restante, acotó.
Otro dato positivo para la lecheria es el aumento en la producción de leche en 2025, que muestra una suba de 3,7% respecto al año pasado, destacó Pérez.
En cuanto a los valores de referencia de los productos lácteos, el precio de la leche en polvo entera se ubica en US$ 4.062 por tonelada, según la plataforma Global Dairy Trade de Fonterra.
Una audiencia pública celebrada este lunes en Beijing confirmó que China analiza aplicar medidas como aranceles o cuotas a la carne vacuna importada, para proteger a su ganadería, según informó un operador chino del mercado de carnes a World Beef Report (WBR), publicación de Tardáguila Agromercados.
El operador comercial que participó de la audiencia pública en el comienzo de esta semana indicó que las probabilidades de que la potencia asiática tome medidas de represalia son altas.
Dicha instancia fue parte de la investigación que lleva adelante el Ministerio de Comercio de China y contó con la participación de 38 oradores y 40 observadores. Allí se expuso que el fuerte aumento en las importaciones ha causado “graves daños” a la industria ganadera local.
En particular, se señaló que en el primer semestre de 2024 hubo pérdidas por 18.400 millones de yuanes (unos US$ 2.500 millones), con el 70% de los ganaderos en números rojos y una reducción del stock de vacas reproductoras.
A nivel internacional, participaron representantes de Brasil, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, tanto de embajadas como de asociaciones de la carne y exportadores. Por Uruguay, asistió el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, quien calificó la audiencia como “muy buena”, según supo WBR.
Desde el lado brasileño, se intentó argumentar que los problemas del sector ganadero chino responden a factores como la peste porcina africana, cambios en la demanda y disrupciones logísticas. Sin embargo, esos argumentos fueron considerados “débiles” por los sectores chinos, que enfatizaron la correlación directa entre los perjuicios y las importaciones.
De acuerdo con otra fuente consultada por WBR, aún no hay una definición oficial, pero el próximo paso sería el envío de delegaciones a países exportadores para continuar con las investigaciones. Se espera que haya una resolución en junio, aunque podría postergarse.
Sofoval presentó la Guía de Costos para la zafra de invierno 2025/2026, en la que la cebada en siembra directa y sin renta muestra un leve aumento de los costos y una reducción del margen neto respecto a la estimación de abril de 2024.
El costo total por hectárea pasó de US$ 849 en abril de 2024 a US$ 857 en abril de 2025, lo que representa un aumento del 0,9%. Por su parte, el precio estimado de venta bajó de US$ 221 a US$ 214 por tonelada (-3,2%), lo que impacta en el margen neto, que cae de US$ 145 por hectárea a US$ 106.
El fertilizante pasó de US$ 72 a US$ 90 por ha, al cambiar la fórmula de 4-30-10 (NPK) a 9-23-30 (NPK). La inversión en urea (40N + 6S) subió de US$ 138 a US$ 140 por ha (+1,4%), mientras que el costo de la semilla se redujo apenas de US$ 76 a US$ 75 por ha.
En cuanto a las labores, el total bajó levemente de US$ 231 a US$ 223 por ha (-3,5%). Por su parte, los costos pos cosecha aumentaron levemente de US$ 131 a US$ 132 por ha, con ajustes en ítems como asesoramiento técnico y secado, aunque se mantienen estables en líneas generales.
El rendimiento de equilibrio sube de 3.800 a 4.000 kilos por hectárea, mientras que el presupuesto de Sofoval proyecta un rinde estimado de 4.500 kilos por ha para la campaña 2025.
A modo de contexto, el informe de abril de 2024 tomaba un tipo de cambio de $ 38,8 por dólar y un precio del gasoil de $ 54,9 por litro, mientras que en abril de 2025 se proyecta un dólar a $ 42,82 (+10,4%) y un gasoil a $ 50,17 (-8,6%).
En comparación con la Guía de Costos de junio de 2024, el informe de abril 2025 muestra un escenario con menores precios y márgenes más ajustados. En junio del año pasado, Sofoval estimaba un costo total de US$ 852 por ha, un precio de venta de US$ 273 por tonelada, y un margen neto de US$ 376 por ha, con un rendimiento de equilibrio de 3.100 kg/ha, sensiblemente menor al actual.
Esos valores respondían a un precio estimado más alto, así como a menores costos de urea (US$ 126 por ha en junio 2024 vs. US$ 140 en abril 2025) y una cotización del dólar más baja ($ 38,6) y un gasoil a $ 52,42 por litro.
En marzo de 2025, las exportaciones uruguayas de bienes, incluyendo zonas francas, alcanzaron los US$ 1.060 millones, lo que representa un incremento interanual del 14%. Este repunte compensa la caída registrada en febrero y permitió cerrar el primer trimestre del año con un crecimiento acumulado de 5%, totalizando US$ 2.896 millones.
Los principales motores del comercio exterior en marzo fueron la celulosa, la carne bovina y el concentrado de bebidas.
Productos más exportados en marzo
Celulosa: US$ 290 millones (+57%), liderando el ranking con una participación del 27%.
Carne bovina: US$ 199 millones (+28%), con EE.UU. como principal destino.
Concentrado de bebidas: US$ 80 millones (+37%), principalmente hacia México y EE.UU.
Productos lácteos: US$ 63 millones (+27%), destacando Argelia y Brasil como principales destinos.
Trigo: US$ 56 millones (-28%), con colocaciones concentradas en Brasil y Arabia Saudita.
Exportaciones acumuladas enero-marzo 2025
Aduanas: US$ 1.965 millones (+10% interanual)
Zonas francas: US$ 931 millones (-3%)
Total general: US$ 2.896 millones (+5%)
Los principales mercados de destino en marzo fueron:
China: US$ 212 millones (+35%), liderado por celulosa y carne bovina.
Brasil: US$ 202 millones (+10%), con foco en trigo, vehículos y productos lácteos.
Estados Unidos: US$ 175 millones (+126%), con fuerte presencia de carne, celulosa y subproductos cárnicos.
Unión Europea: US$ 162 millones (+8%), destacando celulosa, carne y productos de madera.
Argentina: US$ 43 millones (-7%), con protagonismo de vehículos y productos farmacéuticos.
Sofoval presentó la Guía de Costos para la zafra de invierno 2025/2026, en la que el trigo en siembra directa y sin renta muestra un ajuste moderado en los costos y una mejora en el margen neto respecto a la estimación de abril de 2024.
El costo total por hectárea pasó de US$ 823 en 2024 a US$ 838 en 2025, un aumento de 1,8%. Por su parte, el precio estimado de venta subió de US$ 190 por tonelada a US$ 200 (+5,3%), lo que permite una mejora del margen neto, que se ubica en US$ 62 por hectárea en 2025, frente a los US$ 32 por ha de 2024.
El fertilizante pasó de US$ 72 a US$ 90 por ha, al cambiar la fórmula de 4-30-10 (NPK) a 9-23-30 (NPK). La inversión en urea (40N + 6S) subió de US$ 138 a US$ 140 por ha (+1,4%), y el costo de la semilla bajó de US$ 74 a US$ 65 por ha.
En cuanto a las labores, el total se redujo levemente de US$ 227 a US$ 220/ha (-3%), por bajas en siembra y cosecha. En tanto, los costos pos cosecha aumentaron de US$ 149 a US$ 153 por ha (+2,7%).
El rendimiento de equilibrio se mantuvo prácticamente estable, bajando apenas de 4.300 a 4.200 kilos por hectárea (Kg/ha), mientras que el presupuesto de Sofoval trabaja sobre un rinde estimado de 4.500 Kg/ha.
A modo de contexto, el informe de abril de 2024 tomaba un tipo de cambio de $ 38,8 por dólar y un precio del gasoil de $ 54,9 por litro, mientras que en abril de 2025 se proyecta un dólar a $ 42,82 (+10,4%) y un gasoil a $ 50,17 (-8,6%).
En comparación con la Guía de Costos de junio de 2024, el informe de abril 2025 muestra un escenario más ajustado. En junio del año pasado, Sofoval estimaba un costo total de US$ 826 un precio de venta de US$ 230 por tonelada y un margen neto de US$ 209 por ha, con un rendimiento de equilibrio de 3.600 kg/ha, sensiblemente inferior al actual de 4.200 kg/ha.
Esos valores se explicaban por un precio estimado más alto, menores costos de insumos como urea (US$ 126 por ha en junio 2024 vs. US$ 140 por ha en abril 2025) y fertilizante (US$ 72 vs. US$ 90 por ha), así como por una cotización del dólar más baja ($ 38,6) y un gasoil a $ 52,42 por litro.
El equipo técnico de Sofoval presentó la Guía de Costos para la zafra de invierno 2025/2026, allí la canola en siembra directa y sin renta, frente a la estimación de abril de 2024, muestra una mejora en el precio esperado de la canola, acompañada por un incremento moderado en los costos de producción.
El precio estimado de la colza para la zafra 2025 se ubicó en US$ 457 por tonelada, lo que representa un aumento del 4,3% frente a los US$ 438 previstos en abril de 2024. Por su parte, el costo total por hectárea sube de US$ 703 por hectárea (ha) en 2024 a US$ 715 por ha en 2025 (+1,7%).
Entre los insumos, los aumentos más destacados por hectárea se registraron en los fungicidas, que pasaron de US$ 6 a US$ 19 (+216 %). En los fertilizantes el super simple subió de US$ 73 por a US$ 75 (+2,7%) y la inversión en urea pasó de US$ 119 a US$ 121 por ha (+1,7%), informó Sofoval.
En cuanto a las labores, el total bajó levemente de US$ 271 en 2024 a US$ 262 ha en 2025 (- 3,3%). La principal reducción se dio en el costo de cosecha, que bajó de US$ 98 a US$ 93 por ha. También se registró un nivel de descenso en la siembra y en el corte e hilerado.
A pesar del leve incremento en los costos totales, el margen neto mejora y pasa de US$ 173 en 2024 a US$ 199 por ha en 2025, lo que implica un aumento del 15%.
El rendimiento de equilibrio se mantiene sin cambios, en 1.600 kilos por hectárea, mientras que el presupuesto trabaja sobre un rinde estimado de 2.000 kilos por hectárea, indicó Sofoval.
El informe también detalla que abril de 2024, el dólar cotizaba en $ 38,8 y el gasoil en $ 54,89 por litro y en abril de 2025 dólar cotiza en $ 42,82 (+10,4%) y gasoil se ubica en $ 50,17 por litro (-8,6%).
En una jornada atípica para el contexto actual del mercado, los precios de la soja cerraron alza en la Bolsa de Chicago. La posición mayo subió US$ 7,16 y cerró en US$ 380,00 , mientras que la posición julio aumentó US$ 7,71 , con un cierre en US$ 385,54 por tonelada. En Uruguay puesta Nueva Palmira o Montevideo superó los US$ 370 por tonelada.
El impulso provino principalmente del mercado del aceite de soja, que se disparó US$ 56,22 en el contrato mayo, alcanzando un ajuste de US$ 1.045,85 por tonelada. El alza estuvo vinculado a dos factores clave: por un lado, la inminente entrada en vigor de aranceles del 25% sobre productos importados desde Canadá, lo que podría frenar el ingreso de aceite de canola al mercado estadounidense; y por otro, la expectativa de un posible aumento en el uso obligatorio de biodiésel.
Según informó Reuters, representantes de las industrias del petróleo y los biocombustibles se reunieron con la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos para solicitar un incremento en el volumen de biodiésel usado en la mezcla con combustibles fósiles, llevándolo de los actuales 3.350 millones de galones a entre 5.500 y 5.750 millones . Aunque persisten disidencias dentro del sector petrolero, el mercado reaccionó con optimismo a este potencial cambio regulatorio.
Además, Reuters informó que la EPA planea publicar una propuesta que cubra dos años de mandatos de mezcla de biocombustibles, en lugar de tres, lo que mantiene la atención del mercado sobre esta agenda.
En ese contexto, entre el miércoles pasado y hoy, el aceite de soja acumuló un alza del 11,26% , al pasar de US$ 940,04 a US$ 1.045,85 por tonelada. Por el contrario, la harina de soja volvió a bajar, presionada por la expectativa de una mayor molienda que podría generar un exceso de oferta sin un destino claro.
Por último, la presión estacional de la cosecha brasileña también sigue presente. Según la Conab, al 31 de marzo la recolección avanzó sobre el 81,4% del área cultivada.