La empresa japonesa NH Foods adquirió el 100% del paquete accionario de uno de los mayores frigoríficos de Uruguay (Breeders & Packers Uruguay o por siglas BPU). La operación se realizó por US$ 135 millones.
Se trata de una señal que indica que la apertura del mercado nipón para la carne vacuna estaría por ser habilitada próximamente.
NH Foods “posee 155 establecimientos agropecuarios, dos granjas ictícolas, cien plantas de procesamiento, tres centros de investigación y 361 puntos de logística y ventas con presencia en 18 países y regiones fuera de Japón”, indicó un comunicado difundido por BPU. “NH Foods Group produce carne fresca y productos marinos con ingresos anuales de más de 11.300 millones de dólares”, añadió.
La única operación que NH Foods tenía hasta el momento en Sudamérica está localizada en Chile, donde cuenta –en alianza con Agrosúper– con una unidad de producción y procesamiento de carne porcina, además de una compañía pesquera especializada en mariscos (productos todos que se colocan en el mercado japonés), informó Valor Soja.
Japón, además de ser uno de los principales importadores mundiales de carne bovina en volumen, es el primer comprador en términos de precios. El USDA proyecta que en 2017 importará 745.000 toneladas de cortes bovinos (peso carcasa) versus 719.000 en 2016. El principal proveedor del producto es Australia (nación en la cual NH Foods cuenta con una mega feedlot de unas 150.000 cabezas), seguido por EE.UU.
En Entre Ríos (Argentina), la superficie sembrada con soja en la campaña 2016/17 es de 1.198.400 hectáreas (ha), un 11% menos (147.000 ha) en relación al ciclo precedente, así dio a conocer el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER).
La soja reporta un descenso de 147.000 ha, las cuales han sido reemplazadas por la producción de maíz y sorgo. Actualmente ambos cereales totalizan 423.000 ha versus 281.700 ha que abarcaban en el ciclo 2015/16 (una expansión de 141.300 ha). «Es importante destacar la relación que existe entre el área dedicada a la oleaginosa versus maíz y sorgo, ya que reflejan el grado de rotación de los cultivos y, en este caso en particular, el aporte de materia orgánica al recurso suelo» indica el reporte.
En este sentido, el SIBER indica que «actualmente esta relación se ubicada en 2,8 (la segunda más baja en los últimos 17 años), es decir que por cada hectárea sembrada con maíz o sorgo existen 2,8 hectáreas de soja. De mantenerse este cociente indicaría que cada tres años como máximo se produciría el cambio de soja por maíz o sorgo.
Este hecho es muy positivo para el sector agrícola, generado por la quita de las retenciones, lo cual le ha devuelto competitividad a los cereales estivales».
La superficie con soja de primera abarca 966.000 ha lo cual equivale al 81%, mientras que el 19% restante pertenece a soja de segunda con un área de 232.400 ha. Gualeguaychú es el departamento con mayor área dedicada a la oleaginosa con 158.300 ha, seguido por Paraná con 145.800 ha y Uruguay con 136.400 ha.
«A nivel provincial se detectó una disminución del área con soja de primera del 18% (207.800 ha), mientras que la superficie de soja de segunda se incrementó el 36% (61.300 ha). La participación de la soja de segunda en centro norte del territorio es baja y oscila entre el 7 al 11%, mientras que en el centro sur dicho valor se posiciona entre el 18 al 29%» señala el informe.
COSECHA DE SOJA DE PRIMERA
Para el SIBER, la cosecha de soja de primera logró un avance del órden del 25% sobre un total de 966.000 hectáreas (ha) implantadas en Entre Ríos.
Si bien, es muy incipiente el avance de las labores para determinar un rendimiento promedio provincial, a nivel departamental los valores medios obtenidos hasta el momento se ubican dentro del rango de 2.400 a 3.300 kg/ha.
«Principalmente por logística y en menor parte por el miedo a que las precipitaciones afecten al cultivo (como sucedió en el ciclo 2015/16), en algunos lotes las labores se iniciaron con un porcentaje de humedad del grano por encima del umbral de recibo en acopio (13,5%), obligando al secado de la semilla. En la generalidad de los lotes, donde la humedad de trilla es la adecuada, se avanza rápidamente y se detectan sitios puntuales donde se ha comenzado con la trilla de la soja de segunda» sostiene el reporte.
La zona que presenta un mayor retraso en la cosecha es el Este (16%), debido a las lluvias complicaron y/o frenaron el ingreso a los lotes.
Gabriel Di Giovannantonio, responsable de Originación de Cargill, señaló que Trigo Plus es un nuevo plan “que pone sobre la mesa la calidad del trigo y la importancia de un negocio muy trascendente para la agricultura del Uruguay. El mismo otorga un mejor precio de venta y menores costos de producción, además le permite al productor fijar precio en cualquier momento”.
Sostuvo que el Plan Trigo Plus, tiene una bonificación de US$ 10 por tonelada. “El objetivo es lograr un mejor precio, y a su vez, sumar bonificaciones en el paquete de insumos como: fertilizantes, agroquímicos y semillas, con el fin de lograr un programa con menores costos de producción lo que se traduce en un mejor margen para el productor”, explicó.
Di Giovannantonio dijo que el programa Trigo Plus “es una cadena de valor, que comienza con la semilla, para que el productor siembre las variedades específicas que están dentro del programa. Luego viene todo el seguimiento del cultivo en el campo y posteriormente la producción se recibe en las plantas de Cargill de forma segregada para garantizar un producto diferencial y con una condición de calidad superior”.
Con respecto a los parámetros de calidad que apunta Trigo Plus, aseguró que hay varios parámetros de calidad pero el principal es el W. “Estamos revisando aquellas variedades que nos garanticen un W superior, así nos garantizamos trigos de calidad mejoradora. A su vez, no debemos descuidar la calidad del trigo en chacra que es un factor muy importante”. Resaltó que “debemos alcanzar siempre un trigo con 78 pH, 280 de Falling Number y 12 % de Proteína, de esta forma podemos empezar a jugar la carrera, para luego ir a la calidad panadera que es la que le importa al molinero”.
Di Giovannantonio explicó que “se debe formar el mercado de trigo de calidad porque nadie pagará un mayor valor porque sí, hay que demostrar la calidad y que ese trigo es manejado con una logística adecuada y eso marcará la diferencia”.
La industria uruguaya solicita que así como las máquinas de fabricación extranjera no pagan impuestos para ingresar al país, tampoco lo hagan las partes y demás insumos que se utilizan para la fabricación de productos de origen local. Carlos Hartwich dijo que este reclamo se viene planteando sin éxito hace más de 10 años
“Por alguna razón el gobierno no quiere que existan fabricantes en el país”, explicó Carlos Hartwich, director de Metalúrgica Hartwich, de la ciudad de Young. De esa forma planteó su molestia ante la ausencia de respuestas oficiales, a un planteo que los fabricantes uruguayos de maquinaria agrícola realizan hace ya más de 10 años.
El empresario señala que Uruguay no le cobra impuestos a la maquinaria agrícola que se importa, algo que reconoció como muy beneficioso no solo para los productores sino también para el país en su conjunto; agregó que es esa una de las grandes explicaciones de la gran tecnificación que existe en el agro uruguayo. Aclaró no estar en contra de esa medida, pero planteó que no es justo que los fabricantes uruguayos de maquinaria deban pagar muchos impuestos para importar partes y demás insumos para la fabricación de sus equipos.
“Nos reunimos con todos los ministros de Industria, Energía y Minería de turno, con los ministros de Economía y Finanzas, con la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados y demás, pero no logramos avanzar, seguimos con el mismo castigo para la producción”, expresó.
Indicó que Argentina tiene un subsidio muy importante a la fabricación nacional, y Brasil también porque con los impuestos a la importación favorece mucho a su producción local, “sin embargo Uruguay la castiga. No estamos hablando ni de la escala de producción, ni de la eficiencia. Es independiente a todo eso. Si el contador de una empresa multinacional analiza instalar o no una fábrica de maquinaria en Uruguay, la conclusión es que no lo hará, porque le conviene producir en cualquier otro lugar del mundo y traerla a Uruguay ya pronta, porque de esa forma ingresará libre de impuestos”, comentó.
ADP–Agronegocios del Plata con el objetivo de presentar sus variedades de soja realizó una serie de recorridas por distintas zonas del país, que incluyó a los departamentos de: Soriano, Paysandú, Rivera, Treinta y Tres y Colonia, donde además, se inauguró la planta de semillas que adquirió hace un tiempo en Ombúes de Lavalle.
El Ing. Agr. Manuel Artigas responsable del área I+D en Semillas de la empresa indicó que la recorrida permitió presentar las novedades que tiene ADP en soja, “allí presentamos las variedades que trabajamos de TMG de Brasil y las novedades de Bioceres Semillas de Argentina”.
Explicó que de Bioceres se vienen nuevos materiales con una gran adaptabilidad a diferentes ambientes, “esto se observa en los datos que surgen de nuestras bases productivas”. Las novedades son: Bioceres 5.21, “un cultivar de ciclo corto, muy productivo, buena arquitectura y muy ramificada. Bioceres 5.61 un ciclo intermedio, muy plástico, para siembras de primera o segunda, en diferentes ambientes. Y Bioceres 5.01 recomendado para siembras en ambientes de alta productividad”.
Artigas dijo que las actividades tuvieron mucho intercambio con los productores para discutir sobre fechas de siembra, manejo, y las necesidades productivas. Explicó que en la zona Este fueron acompañados por Vettore una empresa local que distribuye y comercializa las semillas de ADP. Además, Vettore trabaja Novatech una compañía brasileña que opera en la nutrición de los cultivos
“Nosotros desde ADP aportamos en lo que es genética y el equipo de Novatech presentó temas de nutrición para cultivos de alto rendimiento. Dio para discutir sobre muchos aspectos de manejo y conversar sobre las variedades que ADP propone para la zona”, señaló Artigas a VERDE. “Se trata básicamente de materiales de ciclo largo con buen comportamiento a enfermedades como Roya Asiática. También se mostraron alternativas de ciclo más corto para campos con más historia de chacra y productores que tienen más experiencia y dominio del cultivo”.
Indicó que “hoy lo que tenemos más probado y recomendado para esta zona son dos cultivares TMG con tecnología INOX que son el 7363 y el 7262, una de ciclo 6.3 y otra de 5.8. Además, manejamos otro, TMG 1266, que es un cultivar de ciclo un poco más largo al que también vemos muy bien en la zona. Creemos que esas tres variedades son la base para crear una paleta para cualquier sistema de producción en el Este”.
Artigas señaló que hay otras alternativas de ciclo un poco más corto de Bioceres, como cultivares de ciclo 5 corto a 5 medio, que son alternativas que se pueden explorar, pero “para productores que tienen campos con una calidad superior, que tienen un manejo aceitado de lo que es el cultivo de soja y la enfermedad Roya Asiática”.
El técnico sostuvo, sostuvo que la propuesta varietal de la empresa está a la altura de rotaciones como arroz-soja-pasturas de esa zona. “Falta generar un poco más de información. Nos parecen muy válidos los comentarios que nos llevamos. Vamos a seguir experimentando y marcando presencia en la zona”.
En tanto el Ing. Agr. Edison Chagas, director de Vettore, explicó que la empresa se desarrolló hace 3 años para la producción de semillas y el año pasado comenzaron con comercialización de fertilizantes especiales y bioestimulantes para los cultivos de la línea de Novatech.
Las buenas perspectivas de cosecha de soja han elevado el ánimo de los productores y a nivel regional hubo un aumento en el volumen de negocios, sobre todo de cosechadoras, comentó Fernando Gaya, director comercial de New Holland para Latinoamérica.
Se espera la concreción de muy buenas cosechas de soja en los países de América Latina, algo que viene muy bien, sobre todo en los países que el año pasado tuvieron una mala zafra. “Vemos la posibilidad de un importante crecimiento. Siempre se habla de inversiones, de la necesidad de darle soporte al trabajo del agricultor, pero creemos que las perspectivas de cosecha en los países de la región son muy buenas, y que algunas inversiones se volverán a hacer. Vemos un futuro de crecimiento, inversiones en maquinaria, en la mecanización de la cosecha, somos optimistas”, dijo a VERDE Fernando Gaya, director comercial de New Holland para Latinoamérica.
Destacó que Corporación de Maquinaria es uno de los grandes socios de New Holland, es una empresa que hace un gran trabajo sobre la base del servicio hacia los clientes, apuntando a la posventa y cuidando toda la calidad del proceso.
Sobre Uruguay, Gaya señaló que existen muy buenas perspectivas de cosecha. Ante esto consideró que el mercado uruguayo reaccionará. Estimó que es probable que el mercado de tractores crezca entre 15% y 20% respecto al año pasado, así como el de cosechadoras, “y tenemos que estar preparados para atender todas las necesidades del cliente”, dijo.
Gaya dijo que Corporación de Maquinaria y New Holland “ponen especial atención en el sector servicios y soporte al cliente”. Señaló que se están desarrollando trabajos específicos para seguir avanzando en los servicios de posventa. “Creemos que este año la agricultura de muchos de los países de América Latina volverá a crecer, y queremos estar muy organizados desde el punto de vista de la oferta de productos como desde el soporte a los clientes, para hacer un buen trabajo en estos mercados”.
Señaló que la capacitación es el aspecto más importante. “Trabajé 8 años con repuestos en New Holland, se puede ver que mi experiencia está enfocada en la posventa, que es lo que define la impresión que cada cliente tiene de una marca”, comentó.
Indicó que en América Latina New Holland tiene tres centros de distribución de repuestos, que atienden no solo a la región sino también a todo el mundo. “Estamos haciendo inversiones en Argentina y en Brasil, para seguir de cerca todo ese trabajo logístico, de repuestos, que se haga con mejor calidad. También estamos invirtiendo en la capacitación de técnicos en el mercado Latinoamericano, que estén preparados para hacer sus trabajos en las nuevas máquinas. Hay una nueva gama de productos que está cambiando, y estamos totalmente preparados para realizar el soporte de esas nuevas tecnologías”, remarcó.
El director comercial de New Holland para Latinoamérica, que participó de una nueva edición del Mundo New Holland en Dolores y en el marco de los 70 años de la empresa Erro, comentó que la marca tiene dos centros de repuestos en Brasil, que responden en buena medida a Uruguay, pero señaló que en Uruguay también hay una gama de productos de origen estadounidense y europeo, de donde además llegan repuestos de forma directa. “Hay una logística muy bien instrumentada para sostener una disponibilidad de repuestos muy amplia en el país. A lo que se suma que Corporación de Maquinaria tiene una estructura muy importante con 10 sucursales y con dos centros de distribución de repuestos en Dolores y Montevideo, para que los mismos estén siempre cerca de los clientes”, subrayó.