Marcos Soto, director de Cibils Soto Consultores, indicó que en el primer cuatrimestre de 2019 China importó 440 mil toneladas de carne vacuna, lo que representa un crecimiento de 54% en comparación con igual período del año anterior.
De los proveedores naturales Brasil se despega y Uruguay ocupa el segundo lugar por delante de Argentina, Australia y Nueva Zelanda.
“El mercado de carne en China continúa creciendo a buen ritmo. Y nuestra producción consigue colocar volúmenes interesantes. La tentación de avanzar en cantidad es grande pero debemos cuidar, dentro de lo posible, la diversificación de mercados, porque es la mejor forma de defender nuestra producción a largo plazo. Depender exclusivamente de un único mercado no es saludable, en ningún rubro. En la carne tampoco”, analizó Soto.
Dijo que las importaciones de carne vacuna por parte de China no han parado de crecer desde 2004 y se han multiplicado más de 300 veces. “En aquel año las importaciones ascendieron a casi 3.500 toneladas, y el cierre del 2018 marcaron un récord ascendiendo a casi 1,04 millones de toneladas”.
Agregó que, “son números que sorprenden por la evolución que han tenido en la historia” y que “es un mercado relativamente nuevo y ha tenido un crecimiento de forma vertiginosa”, por lo que coincidió en sostener que “se ha transformado en una aspiradora de carne”.
Soto destacó el récord que representó 2018 para las importaciones chinas de carne vacuna y proyectó que 2019 será un año de un nuevo récord porque “muestra una tendencia similar de crecimiento”.
También consideró que la peste porcina ha tenido su impacto y “China ha encontrado un sustituto a la carne de cerdo y eso ha potenciado las compras de carne vacuna por parte de China”.
La comercialización de los productores brasileños se estancó, tras el fortalecimiento del real y la expectativa por la zafra norteamericana. El 65% de la zafra vieja fue vendida, mientras que de la nueva se comprometió el 15%, frente a un promedio de entre 20%-25% para la época, destaca el reporte semanal de Agrohedge.
Las exportaciones de Brasil muestran un mejor desempeño que en 2018, año récord de ventas. De acuerdo a la Secretaría de Comercio Exterior, ya se embarcaron 45,3 mmt frente a 43 mmt de 2018. El año pasado las ventas tomaron impulso en el segundo semestre, cuando se agudizó la guerra comercial entre EEUU y China. Este año en tanto se esperan menos ventas a partir de julio, en parte también porque Brasil tienen menos stocks que hace un año.
Mientras tanto en Argentina, la apreciación del peso frente al dólar en los últimos días recortó las ofertas de los compradores y quitó ventas del mercado. Los vendedores reciben, a la cotización actual, menos de US$ 230/ton. Las retenciones fijas de $Arg 4 por dólar exportado aumentan su peso relativo al subir la moneda local.
Una encuesta de la Universidad Austral refleja que los productores venderán el 48% de la soja y el 44% del maíz hasta julio, para hacer frente a sus compromisos financieros. Según el informe, quedarían sin vender 27,81 mmt de la zafra actual, los que se usarán en su mayoría para adquisición de insumos, inversiones y compra de dólares.
Agrohedge señala que de cara a la próxima zafra sojera, en Brasil comienzan a advertir sobre el posible impacto del fenómeno “Niño”, que generarían lluvias mal distribuidas entre los estados, pero luego habría un déficit de lluvias en los principales productores. La siembra está planificada para iniciarse a mediados de setiembre.
A la vez que Argentina, lentamente comienza a proyectarse el próximo ciclo de verano. Bayer confirmó que crece la tendencia de aumentar el área de maíz y trigo, en detrimento de la soja. Puntualmente se espera un aumento de 5% en el área de maíz, lo que representaría unas 400.000 hás que podrían salir de la superficie sojera.
Las compras de soja de China cayeron un 24% en mayo frente al mismo mes de 2018, con 7,36 mmt importadas (vs. 9,69 mmt en 2018 y 9,59 mmt en 2017). Del total se compraron 6,3 mmt de Brasil y 0,98 mmt de EEUU. El año pasado se habían comprado 9,12 mmt de Brasil y 0,49 mmt de EEUU, resalta el reporte semanal de Agrohedge.
Agrega que China vendió 183.229 tons de soja de reservas, sobre un total ofertado de 280.000 tons. En los últimos 10 días el gobierno ha vendido unas 400.000 tons de su stock.
Agrohedge también señala que el USDA actualizó el estado de la gripe porcina africana en Vietnam, que ya se extendió a 58 de las 63 provincias del país. Casi el 10% del total de cerdos ya fue sacrificado, y la demanda de carne extranjera continúa subiendo. Puntualmente la venta de carne de ave de EEUU a Vietnam creció un 48% en el primer trimestre del año.
Por otra parte, Agrohedge resalta que los fondos de inversión especulativos recortaron fuertemente sus posiciones vendidas al 18 de junio, cerrando con 55.307 contratos a la baja, tras haber comprado el equivalente a 4,9 mmt en 1 semana. En el caso de aceite de soja, los especuladores también redujeron su posición vendida, cerrando a esa fecha con 42.746 contratos a la baja. Para la harina de soja, el cierre fue casi neutral, con solo 18 contratos al alza.
Según el reporte semanal de la consultora Agrohedge, el clima en EEUU mejoró para la primer quincena de julio, con menos lluvias y más calor que lo normal, lo que permitiría un avance de siembra tardío que podría completar el área. Eventualmente algún productor que esté en duda sobre tomar el seguro o sembrar, podría extender las labores hasta el 4-5 de julio. Más allá de esto, algunos observadores han mostrado su decepción por el estado del cultivo. Por ejemplo Scott Irwin dio su visión sobre Illinois y catalogó la situación como “devastadora”.
El avance de siembra de soja llegó al 85% el domingo pasado, frente al 100% de 2018 y 97% de promedio quinquenal. De los principales productores, el retraso sigue estando en Illinois (79%), Indiana (75%), Ohio (65%) y Dakota del Sur (84%). Solo el 71% emergió, frente a 94% del 2018. Esto llevó a algunos analistas a recortar sus estimaciones. El Dr. Cordonnier bajó agresivamente el área y rinde, y colocó la producción en 97,65 mmt, frente a 112,95 mmt del USDA.
La novedad de la semana estuvo en el primer informe sobre el estado de los cultivos. Solamente el 54% fue calificado como bueno o excelente, frente a 73% de 2018 y 70% de promedio. Solamente Nebraska, Dakota del Norte y Minnesota tienen condiciones buenas, mientras que los estados del este presentan muy mal estado. Este fue el peor rating inicial desde 1992.
Los analistas tienen las siguientes estimaciones para el informe del USDA sobre área y stocks al 1° de junio, que se publicará el próximo viernes:
Estimación de área: 34,14 mmhá (rango 32,78 – 35,00 mmhá), frente a 34,24 mmhá del USDA de marzo y 36,10 mmhá de 2018.
Estimación de stocks: 50,62 mmt (rango 46,24 – 53,37 mmt), frente a 33,16 mmt de 2018, que a su vez era el récord histórico. Por lo tanto, este año se marcaría un nuevo récord.
Las exportaciones del próximo ciclo comercial siguen siendo lentas, con solo el 3,8% de la estimación del USDA embarcadas al 13 de junio. El promedio de cinco años era 15,1%. Se espera que la reunión de esta semana entre Trump y Xi en el G20 de señales positivas para el sector agroexportador de EEUU, aunque ayer Trump hizo comentarios no muy positivos de cara a la reunión. Por lo pronto hoy se anunciaron ventas diarias de 145.000 tons a destinos sin especificar.
Facundo Schauricht, integrante de la firma Zambrano y Cía y directivo de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), dijo que lo que está sucediendo en el mercado de haciendas gordas es que “los precios no suben de manera tan agresiva como venían subiendo”, algo que consideró como “lógico”. “La suba en algún momento tenía que desacelerarse”, agregó.
La industria desaceleró la demanda, principalmente de novillos, mientras que “la vaca sigue un poco más demanda”, confirmó Schauricht.
Agregó que, “hay plantas que prefieren faenar solo vacas y eso le quita presión a la categoría de novillos”, que en la reunión semanal de precios de la gremial registró un máximo de US$ 4,05 por kilo carcasa para la categoría especial de exportación. Por su parte, la categoría de vacas especiales alcanzó un máximo de US$ 3,86 por kilo carcasa y las vaquillonas un máximo de US$ 3,93. Con respecto a esta última categoría
Schauricht confirmó que “si bien había mostrado subas interesantes, el abasto también desaceleró la demanda”.
Este nuevo escenario “no sé si está marcando el equilibrio”, dijo el consignatario “pero sí es una realidad que la suba de valores está desacelerándose”, agregó. Para Schauricht el escenari a futuro dependerá de la disponibilidad de oferta, porque “que paren algunas plantas no quiere decir que el precio vaya a bajar o corregir de alguna manera”, agregó.
En ese sentido explicó que “lo que sucede es que hay muy poca oferta” y que “todo lo que es ganado de campo natural ya se cargó y ahora se está a la espera de los ganados provenientes de verdeos que se atrasaron con las lluvias de las semanas pasadas”.
El trigo avanzó casi 3 U$S/tn. y posicionándose por encima de 199 U$S/tn. El impulso fue generado particularmente por un nuevo relevamiento de área de trigo en Canadá, la cual se ubicó por debajo de lo que estimaba el mercado (9,96 mill. has vs 10,4 mill. has.). Sumado a ello, las altas temperaturas siguen causando temor por afectación en los rindes en algunas zonas de Europa y la región del Mar Negro.
Aunque, vale recordar que en líneas generales el mercado de trigo se encuentra presionado por el avance de la cosecha en los principales orígenes de exportación en el hemisferio norte y La mejoría climática, permitirá avanzar con la recolección del trigo de invierno en EE.UU.
La soja finalizó con una caída de 3 U$S/tn y se ubicó en 328 U$S/tn. El mercado ponderó la posibilidad de incorporar área sembrada ante perspectivas climáticas más favorables. Las lluvias tomarían menor intensidad en las próximas semanas y beneficiaría tanto el avance de tareas como el estado de los cultivos. En adelante, la atención principal estará puesta en el informe trimestral de área sembrada que publicará el USDA el viernes 28, donde no se esperan mayores cambios respecto de la superficie a implantar (34,14 mill. has.)
El maíz cerró con un moderado retroceso y descendió a 174 U$S/tn. ante expectativas de precipitaciones de menor intensidad y temperaturas más elevadas. Regiones del medio oeste americano aliviarían los excesos de humedad y se especula con que mejore el estado de los cultivos. Se recuerda que según el último reporte semanal del USDA un 56% de los cuadros reúnen condiciones buenas a excelentes, mostrando un retroceso respecto de la semana anterior (59%). Al igual que en la soja, la cuestión del área sembrada final configura una incógnita crucial para el mercado donde hay consenso sobre un posible recorte respecto del último USDA mensual (36,3 mill. has.).
En su informe semanal, el USDA relevó el avance de la siembra de maíz sobre el 92% del área prevista, respecto del 83% de la semana pasada; del 100% vigente un año atrás, y del 100% promedio de las últimas cuatro campañas. El dato oficial quedó en línea con el 92% previsto por mercado, que manejó un rango posible que fue del 90 al 95%. El organismo añadió que emergió el 79% de las plantas, contra el 62% de la semana pasada; el 97% de igual momento de 2018, y el 97% promedio.
Acerca del estado de los cultivos, el USDA ponderó el 59% en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 78% vigente un año atrás. El dato oficial quedó en línea con el 59% previsto por el mercado, dentro de un rango que fue del 56 al 62%.
El USDA reportó que la siembra de soja progresó sobre el 77% de la superficie prevista, frente al 60% de la semana pasada; al 96% de igual momento de 2018, y al 93% promedio de las últimas cuatro campañas. El nuevo dato oficial quedó por debajo del 79% previsto por los operadores, dentro de un rango posible que fue del 75 al 85%.
El USDA indicó que emergió el 55% de las plantas, contra el 34% de la semana pasada; el 89% de igual momento de 2018, y el 84% promedio.
La cosecha de los trigos de invierno avanzó sobre el 8% del área apta, contra el 4% de la semana pasada; el 25% de 2018 para la misma fecha, y el 20% promedio de las últimas cuatro campañas. El dato oficial fue menor al 14% previsto por el mercado, dentro de un rango que fue del 10 al 23 por ciento.
En cuanto al estado de las plantas, el organismo ponderó el 64% en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero lejos del 39% vigente un año atrás. El nuevo dato oficial quedó por encima del 63% previsto por el mercado, dentro de un rango posible que fue del 62 al 64 por ciento. El caso específico de Kansas, presenta en condición buena/excelente el 58% de sus cultivos, sin cambios, frente al reporte anterior, pero muy por encima del 18% de igual momento del año pasado.
Además, indicó que está espigado el 89% de los cultivos, contra el 83% de la semana anterior; el 94% vigente un año atrás, y el 95% promedio de las últimas cuatro campañas.
En su nuevo reporte, el USDA ponderó que el 77% de los trigos de primavera se encuentra en estado bueno/excelente, respecto del 81% de la semana pasada y del 78% de igual momento de 2018. El dato oficial resultó inferior que el promedio esperado por el mercado, del 81%, dentro de un rango que fue del 80 al 83%.
Emergió el 95% de las plantas, contra el 85% de la semana anterior; el 97% de 2018, y el 97% promedio. Está espigado el 2%, contra el 8% vigente un año atrás y el 12% promedio.