Mientras avanza el desarrollo de los cultivos de invierno, los productores están concentrados al mismo tiempo en el avance de la siembra de los cultivos de verano, específicamente en el caso del maíz de primera llega al 70%, sostuvo el gerente comercial de Agroterra, Gonzalo Reynoso, el miércoles 23 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.uy.
Reynoso señaló que si se registran las lluvias previstas, “la siembra de primera quedaría culminada sobre el cierre de la próxima semana”.
Además, indicó que la superficie de maíz no tendría grandes cambios frente al año anterior, “vemos un área de primera que muestra cierta estabilidad”.
Sobre los cultivos de invierno, dijo que “vienen muy bien pero a nivel general se nota una pérdida de humedad, y las heladas van a impactar, igualmente es difícil de estimar el daño”.
Reconoció que “los cultivos muestran un muy buen potencial”, pero a la vez, comentó que “falta agua para el llenado de grano, es un momento donde la demanda es alta”.
Respecto a la zafra de soja y las perspectivas entre los empresarios agrícolas, Reynoso consideró que el área de siembra se visualiza estable. “Los valores de la soja pueden incidir en la siembra de segunda y eso, sumado al clima, puede llevar a replantear la planificación prevista”.
Ariel Freire, consignatario de ganado, dijo que “el mercado de haciendas gordas comenzó la semana con la misma tónica con la que terminó, donde se está buscando el equilibrio de los valores”. Allí predominan factores cómo “la poca oferta de novillos bien terminados y una demanda que se muestra tranquila”. Eso queda de manifiesto en la faena semanal que “ronda las 30 mil cabezas”.
“Estamos en un momento donde el ritmo de negocios es lento” por la propuesta de precios de la industria y la pretensión de los productores, “entonces eso complica la agilidad de los negocios”, acotó.
Advirtió que “hay mucha disparidad entre plantas”, que cotizan a los novillos gordos desde los US$ 3,20 por kilo carcasa hasta US$ 3,35. Entonces, “a la poca oferta de ganado terminado se suma la poca intensión de la industria de aumentar la faena”.
En tanto, “para las vaquillonas las cotizaciones oscilan entre US$ 3,15 y US$ 3,25”, mientras que para las vacas los precios van de US$ 3 hasta US$ 3,15. En ese escenario, los negocios que se van concretando donde “se carga de una semana para otra”.
El marco para la siembra de cultivos de verano, principalmente para la soja pero también para el maíz, pintan mejor que meses atrás y mucho más aún si se comparan los números de los costos de insumos y en especial, el precio de la oleaginosa en el mercado local.
En ese contexto es relevante para los productores agrícolas sacarle punta al lápiz para llegar a una ecuación económica clara en cuanto a los costos en las chacras.
Con ese objetivo el técnico de la Sociedad de Fomento Valdense (Sofoval), Carlos Ramírez, detalló algunos de los datos más importantes que elaboró esa institución del departamento de Colonia en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.uy.
Hay un impacto en distintos insumos, como las semillas y algunos agroquímicos, que registraron una “baja sensible” en los costos, dijo.
Comentó que el año pasado los cálculos se hicieron con un precio de la soja de US$ 320 por tonelada, pero ahora con el incremento del valor de ese grano el precio fijado para hacer los cálculos fue de US$ 350 la tonelada.
Para la zafra pasada el costo de los insumos fue estimado en US$ 242 por hectárea. En contraste, Sofoval estimó en US$ 205 por hectárea el costo de los insumos para este año.
Los costos de las labores agrícolas no registraron grandes cambios (US$ 168 por hectárea), si no que más bien se mantuvieron, específicamente en los precios de referencia que estableció la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios, comentó.
Agregó que el tipo de cambio subió un 20% frente al mismo momento del año pasado, “lo que impacta favorablemente en el precio del gasoil empleado en la maquinaria agrícola y fletes”.
El rendimiento de equilibrio, sin contemplar el valor del arrendamiento de la tierra, queda en 1.500 kilos por hectárea de soja, lo que es un volumen inferior respecto a la zafra anterior cuando quedó en 1.800 kilos, según Sofoval.
“La etapa descendente del ciclo económico, preexistente al covid-19, se agudiza por la pandemia y durará un tiempo más”, escribió el economista de PwC, Ramón Pampín, en su cuenta de Twitter, el viernes 18 y publicó una gráfica que muestra la evolución del Producto Bruto Interno (PBI) de la economía uruguaya.
Pampín se refirió a ese asunto en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.uy el lunes 21, oportunidad en la que profundizó en los datos referidos a los dos primeros trimestres de este año y la situación de los diferentes subsectores de actividad.
En el segundo trimestre de este año hubo una caída del Producto Bruto Interno (PBI) del 10,6% interanual y de 9% en frente al primer trimestre, según datos del Banco Central.
Pampín destacó que en el segundo trimestre del año la mayoría de los países tuvieron una caída en su actividad económica, salvo China que creció un 3,2% en ese periodo, pero había tenido una disminución de la actividad en el primer trimestre del año cuando cayó 6,8%.
Agregó que los datos presentados por el BCU coinciden con las proyecciones que tenía PwC, era algo previsible al igual que lo sucedido en otros países por más que la estructura productiva de cada uno de ellos es diferente todos han sido afectados. “Estamos frente a una crisis bien particular que tiene un shock de oferta y shock de demanda”.
En el segundo trimestre hubo un shock de oferta, lo que se explica, por ejemplo, por menos días de trabajo en los comercios o el cierre otros, como hoteles y restaurantes. Mientras que el shock de demanda es la capacidad de las personas de adquirir productos, lo que se empieza a manifestar a partir de este momento. “Y es allí donde vemos que el conjunto de sectores vinculados a comercios, restaurantes y hoteles cayó 31,4%, respecto a igual período del año pasado”, según datos del Banco Central.
Una situación similar de caída, aunque en menor magnitud, mostraron la construcción, el transporte de pasajeros y los servicios personales. En las actividades agropecuarias, el impacto en el PBI se dio por el déficit hídrico, allí la reducción fue de 4% respecto a 2019.
A la hora de proyectar lo que se viene, Pampín dijo que “es importante mirar hacia atrás y ver la calidad del crecimiento económico mostrado por Uruguay en los últimos 5 años, porque no todas las variaciones del PBI significan lo mismo”.
En esa línea, planteó que el PBI privado ha venido cayendo desde el año 2015, “eso se puede detectar al sacar los indicadores de producción y actividad de las empresas públicas, las telecomunicaciones, la energía y el agua”.
Pampín dijo que el PBI privado tuvo un comportamiento positivo en 2017 por los rendimientos de la soja y la performance del turismo, “pero es importante marcar que desde 2015 los sectores demandantes de empleo vienen cayendo”.
“Hay que ver cómo el barco puede seguir transitando luego del impacto del iceberg, que representó el coronavirus”, sostuvo el economista de PwC. Agregó que en un hecho inusual, la OCDE realizó las proyecciones para 2020 bajo dos escenarios: uno que involucra un solo impacto, el que considera la caída del segundo trimestre, y otro escenario en que vuelve a repetir una caída hacia finales de año, escenario de doble impacto considerando un rebrote del virus.
Indicó que la OCDE en el primero de los escenarios proyecta que la economía mundial caería 6,0% en 2020 para luego crecer 5,2% en 2021. Y en el caso de tener el segundo escenario, la caída del PBI mundial llegaría a 7,6%, para crecer un 2,8% en 2021.
“Por primera vez en Uruguay se realiza un ajuste fiscal sin incrementar la carga impositiva”, dijo el presidente de la Asociación Rural (Aru), Gabriel Capurro, al analizar el proyecto de ley de Presupuesto que remitió el Poder Ejecutivo al Parlamento.
Al ser entrevistado el viernes 18 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.uy, el titular de la gremial ruralista calificó el balance de la Expo Prado de este año como “muy positivo”, considerando la complejidad que implicó organizar esa tradicional muestra en un contexto de emergencia sanitaria por el coronavirus.
Señaló que en la edición 2020 hubo una merma de 10% en la participación de cabañeros, respecto a la exposición del año anterior. La ausencia de los productores de la raza lechera Holando en la Expo justamente se debió a que “la lechería es muy sensible a la permanencia del trabajador rural y un contagio sería complicado de manejar en los tambos”, justificó. Dijo que “el público vino menos que otros años, lo cual era previsible”. En contraste, la parte de maquinaria agrícola creció en esta edición.
En la reunión mantenida el miércoles con el presidente Luis Lacalle Pou y el gabinete de ministros se trataron varios temas, entre los cuales se destacaron la inserción internacional, el impacto de la pandemia y el Presupuesto Nacional.
“Sentimos el apoyo y el respaldo de los integrantes del gobierno en la Expo Prado con una presencia fuerte de Lacalle Pou y los ministros”, valoró.
Capurro señaló que “hay una incertidumbre grande respecto a cómo va a salir el mundo de la pandemia, por las dificultades en la economía y en las empresas, lo que afecta el poder adquisitivo y la demanda de los productos”.
“La Aru está conforme en líneas generales con el proyecto de ley de Presupuesto, que marca un ajuste fiscal que no pasa por un aumento de impuestos si no por la mayor eficiencia en el gasto”, declaró.
En cuanto a la eventual llegada de inversores extranjeros, especialmente de Argentina, el presidente de la Aru dijo: “Vemos un movimiento importante de consultas y recorridas, ahora habrá que ver si eso se concreta porque los argentinos tienen dificultades para mover su dinero y Uruguay sigue siendo un país caro para producir y para vivir”.
En cuanto al dólar consideró que “hubo una mejora en la competitividad por el tipo de cambio para con los países de afuera de la región, pero no con los vecinos que son competidores de las exportaciones uruguayas”. Eso “es una amenaza importante”, advirtió.
Tras la suspensión de la edición de este año, debido a la pandemia del Covid-19, la Expo Activa 2021 ya quedó confirmada en todos sus aspectos y se realizará entre el miércoles 17 y el domingo 21 de marzo.
“Como una manera de compensar un poco las dificultades de los expositores en este año, la próxima exposición tendrá un día más y que será algo más grande”, dijo el presidente de la Asociación Rural de Soriano (ARS), Jorge Andrés Rodríguez, el viernes 18 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.uy.
Esa gremial, que organiza la Expo Activa en un predio ubicado a unos 25 kilómetros de la ciudad de Mercedes, sobre la ruta 2, tiene varios planes definidos para la muestra de perfil agrícola pero también con una amplia oferta de productos del agro en general. En estos 25 años de la exposición “siempre hemos tratado de tener una integración de los rubros para que la rentabilidad de los sistemas productivos se vea beneficiada”, destacó.
“Por suerte estamos en un sector que no paró” y “la expo estaba toda pronta con un escenario interesante de los cultivos, pero bueno surgió lo del coronavirus y quedó todo en suspenso”, recordó Rodríguez, aludiendo a que el viernes 13 de marzo el gobierno anunció los primeros casos de Covid-19 y decretó la emergencia sanitaria.
INIA organizó en la Expo Prado una charla denominada: Carnes Uy: Diferenciación y valor a través de información. Bruno Lanfranco integrante del INIA, entrevistado en ese marco, señaló que “INIA quiere poner sobre la mesa los trabajos que está haciendo con respecto a la demanda del consumidor” pero al mismo tiempo que eso “sea capitalizado por el productor”. Explicó que “el foco es la gente y hay que conocer para poder satisfacer la demanda del consumidor”.
Agregó que “con el aporte de la ciencia hay que mostrar que esa promesa de la marca país y el sentimiento del consumo sofisticado de carne sea una realidad”.
Por eso detalló que se trabaja “en investigaciones que llevan tiempo” como la medición de la huella de carbono, para lo que ya existen “datos preliminares que nos dicen que con un 30% de pasturas mejoradas podríamos aspirar a bajar entre 20% y 25% las emisiones de metano”.
También destacó los esfuerzos que se hacen a nivel de genética, “como el dato de eficiencia de conversión que las cabañas incorporan cada vez más”.
Sostuvo que “eso nos permite cumplir con los compromisos de Uruguay en la agenda internacional”, pero al mismo tiempo “aporten rentabilidad al productor”.
Subrayó que ese “es un punto importante” porque “no hay forma que esto sea un buen para el país, si no es rentable para quienes actúan en la cadena cárnica”.
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) organizó la mesa de debate «CARNES UY: diferenciación y valor a través de información», en el marco del ciclo de conferencias de la Expo Prado 2020.
La mesa estuvo conformada por el Cr. Jaime Miller, director ejecutivo de Uruguay XXI, el Ing. Agr. Lautaro Pérez, gerente de Marketing del Instituto Nacional de Carnes; y el Dr. Marcelo Secco, CEO de Grupo Marfrig para el Cono Sur y presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay.
Desde INIA completaron el panel el Ing. Agr. PhD Gabriel Ciappesoni y la Ing. Agr. PhD Marcia del Campo, director e investigadora principal del Programa Nacional de Carne y Lana respectivamente; la Ing. Agr. PhD Verónica Ciganda, directora del Programa Nacional de Sustentabilidad Ambiental, y el Ing. Agr. PhD Bruno Lanfranco, coordinador de la Unidad de Economía Aplicada.