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Agricultura

Syngenta lanzó Miravis Triple Pack, nuevo fungicida para trigo y cebada

12 de junio de 2021

Producto en base a dos carboxamidas, de amplio espectro de control; llega al mercado con varios años de ensayos de la compañía e independientes, en Uruguay y Argentina

Syngenta lanzó su nuevo producto Miravis Triple Pack, un nuevo fungicida para trigo y cebada. Se trata de un producto basado en carboxamidas –el primero en Uruguay–, de amplio espectro de control, que llega al mercado luego de varios ensayos realizados por la propia compañía, por técnicos independientes y también por organismos, tanto de Uruguay como de Argentina.

José Luis Inciarte, gerente de ventas y marketing de Syngenta Uruguay abrió la actividad de presentación resaltando que el lanzamiento de un producto es la etapa final de un proceso de investigación y desarrollo que lleva entre ocho y 10 años, donde se analizan cientos de moléculas para terminar lanzando al mercado la mejor de ellas. 

Y afirmó que Miravis Triple Pack elevará los estándares de control de enfermedades para trigo y cebada. 

 Julio Muriel, gerente de R&D en Fungicidas de Syngenta LAS fue el encargado de presentar el nuevo producto, explicando las características de las tres moléculas que lo componen: Adepidyn, Solatenol y Propiconazole. Y destacó que Miravis Triple Pack es el primer fungicida en Uruguay en base a dos carboxamidas.

 Agregó que el Solatenol tiene un amplio espectro de control pero se destaca en roya. A la vez, el Propiconazole es un triazol muy conocido, de amplio espectro, destacándose en el control de manchas y, como todo triazol, es más curativo. En tanto, el Adepidyn “es miembro de una nueva clase de carboxamidas que se caracteriza por el amplio espectro, pero sobre todo por el control de manchas y por tener una altísima actividad intrínseca, o sea que requiere muy bajas dosis para controlar los patógenos”, describió. 

 Muriel señaló que “se trata de un pack triple para cuidar a las moléculas”. Eso implica que “tiene más de un modo de acción diferente en el mismo producto. No tiene resistencia cruzada entre sí y es la mejor herramienta para demorar la aparición de resistencia”, acotó. 

Luego, Nicolás Faggi, responsable de R&D de Syngenta Uruguay presentó datos de ensayos de los últimos cuatro años, tanto en trigo como en cebada. En trigo presentó datos, principalmente de mancha amarilla, septoria y royas; mientras que en cebada presentó información de ramularia y mancha en red. “Los datos de cuatro años de ensayos son contundentes. Miravis Triple Pack resultó el mejor fungicida en las enfermedades de trigo y cebada, y ese mejor control de enfermedades se tradujo en mayor rendimiento y mejor calidad de grano”, señaló.

 En el caso de trigo, “en cuatro años se han realizado 26 ensayos, en distintos lugares y en diferentes condiciones”. Los ensayos fueron aplicados en Z30, mientras que las evaluaciones fueron a los 35 y 45 días luego de la aplicación, comprobando de esta manera la gran residualidad del producto”. 

Sobre el comportamiento por enfermedades, dijo que en roya de la hoja  “los tratamientos con Miravis Triple Pack mostraron excelente performance de control y residualidad, superando la oferta existente en el mercado”.

Para medir el comportamiento en manchas y específicamente en septoria, se realizaron 20 ensayos, “donde también se destacó el excelente control y residualidad de Miravis Triple Pack”, dijo. En mancha amarilla se observaron resultados similares en seis ensayos.

Sobre los datos de rendimiento, de los 26 ensayos, “la aplicación de Miravis Triple Pack aportó 837 kilos adicionales por hectárea frente a los productos analizados”, remarcó. Y agregó que, en la medida que el fungicida cubre al cultivo de las enfermedades, “permite tener un área verde mayor y por más tiempo, provocando mayor peso de 1.000 granos”. 

En cebada, Faggi explicó que se realizaron 24 ensayos en cuatro años, con un protocolo similar al utilizado en trigo. “La diferencia es que las aplicaciones se realizaron en Z37 o Z39 y las evaluaciones fueron a los 30 y 40 días, porque el ciclo de la cebada es un poco más corto”, detalló.

En ramularia, “una enfermedad que es determinante porque impacta en el rinde, Miravis Triple Pack realmente se diferencia del resto de los productos y aporta un escalón superior, demostrando que es distinto y muy bueno para el control”, acotó.

En relación al control de mancha en red, “una enfermedad que todos los años dice presente, Miravis Triple Pack marca la diferencia y es excelente para su control”, resaltó Faggi. 

Además, señaló que esto “también se confirmó con datos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), donde Miravis Triple Pack fue el producto que mejor tratamiento tuvo para mancha en red, y le sacó 2.000 kilos al testigo; la diferencia también fue importante con otros tratamientos”.

 Agregó que, en 24 ensayos realizados por Syngenta, Miravis Triple Pack se diferencia con 883 kilos frente a otros tratamientos y lo mismo ocurre en calidad de grano de cebada.

El lanzamiento también tuvo la participación de dos fitopatólogos independientes. Por un lado, Carlos Pérez, de la Clínica Vegetal y la Universidad de la República, presentó la estrategia sanitaria para cultivos de invierno en Uruguay, además de datos de ensayos propios en trigo y cebada. 

Pérez dijo que el manejo de enfermedades en cultivos de invierno cumple un rol fundamental “porque es uno de los principales factores de restricción para expresar el potencial de los materiales”. Además, señaló que “la dependencia del fungicida ha ido aumentando y eso varía según los cultivares, por eso es clave conocer lo que se siembra”. 

 Agregó que las bases epidemiológicas son fundamentales para un uso eficiente del control químico. “En trigo y cebada tenemos enfermedades foliares policíclicas. Entonces, conocer la resistencia de cultivo, al patógeno y el ambiente, determina la curva epidemiológica. El mejor momento para intervenir es cuando tenemos una carga de inóculo, un material susceptible y existen condiciones ambientales favorables para propagar la enfermedad. Para eso es relevante el diagnóstico correcto y el monitoreo frecuente”, planteó. 

En función de eso, comentó que “tenemos enfermedades en las que podemos manejar nivel crítico (mancha en red y mancha borrosa en cebada, septoriosis, mancha amarilla, roya de la hoja en trigo), y otro grupo de enfermedades en las que manejamos primera detección (ramularia en cebada, roya estriada y roya de la hoja en materiales con problemas de resistencia en trigo)”.

Luego de definir la intervención “debo elegir el producto, que debe ser eficiente para varias enfermedades y con distintos niveles. Debe tener residualidad en el control  y la mayor relación costo-beneficio. La eficiencia y la residualidad también están influenciadas por la calidad de aplicación, algo muy relevante para el éxito del tratamiento”.

 Sobre Miravis Triple Pack Pérez indicó que comenzó a evaluarlo en 2017, tanto en trigo como en cebada, y con diferentes situaciones. Pérez indicó que la eficiencia de control se destaca de manera importante y con una única aplicación. A la hora de analizar los datos recabados, destacó el caso de septoriosis en un ensayo de trigo en la zafra 2018, “donde con una única aplicación en Z 49, hubo una respuesta de 2.000 kilos por hectárea (kg/ha)”.  

Consideró que si la enfermedad era el factor limitante, “con fungicidas se puede lograr muy buena respuesta, como se observó en ese experimento. También mejoró la calidad física del grano, tanto en peso hectolítrico como en peso de los 1.000 granos”.

En el caso de cebada y, al igual que en trigo, Miravis Triple Pack mantiene actividad fotosintética al final del ciclo. En el caso de cebada resaltó la residualidad que “se puede observar en el aumento de 1% por día de la tasa de desarrollo en el testigo mientras que en el tratamiento con Miravis Triple Pack se mantuvo en cero”.

Por último, Pérez sostuvo que en trigo y cebada se “controló muy bien a las diferentes enfermedades, con excelente performance”.

Por otro lado, Margarita Sillón, fitopatóloga argentina de la Universidad Nacional del Litoral, presentó información de 44 ensayos realizados en trigo, confirmando la contundencia del producto para las enfermedades.

 Al comenzar su exposición, señaló que el manejo de enfermedades tiene como objetivo mantener la intensidad final por debajo del daño económico. “Dentro del manejo está el uso de la genética, la sanidad y el tratamiento de la semilla, las rotaciones y el conocimiento de las condiciones ambientales. Todo eso nos permite tener un diagnóstico en cada una de las etapas del cultivo y no apuntar exclusivamente a algo que me salve de las enfermedades. Lo otro importante es realizar la cuantificación de las enfermedades. Con todo esto, nuestro fracaso o éxito con un producto químico será rotundo”, afirmó.

Recordó que en 2017, cuando comenzó el análisis de Miravis Triple Pack, en trigo hubo roya amarilla, roya del tallo y también mancha amarilla. En 2018 hubo mancha amarilla tradicional, roya amarilla y roya de la hoja. En 2019, a pesar de la falta de agua, hubo roya amarilla, mancha amarilla, mancha borrosa y septoriosis. En 2020 continuaron las bajas precipitaciones y se registró roya amarilla, mancha amarilla, septoria y septoria del nudo.

Eso muestra “lo que varió el complejo de enfermedades, por lo cual es difícil comparar de un año al otro”, comentó. Al analizar la productividad, dijo que en esos cuatro años el rinde de los testigos fue de 2.100 a 4.600 kg/ha. 

En ese contexto, “cuando hubo una aplicación de Miravis Triple Pack el rendimiento se incrementó entre 26% y 34% (546 y 1.464 kg/ha). Cuando hubo que hacer dos aplicaciones (la primera con un triazol y una estrobirulina y la segunda con Miravis Triple Pack), el incremento fue de entre 35% y 50% (735 y 2.300 kg/ha). Los rangos son amplios, pero es el resumen de cuatro años con situaciones disímiles”, señaló Sillón. 

Destacó que en el ciclo 2018 la eficiencia de control de Miravis Triple pack sobre mancha amarilla y roya amarilla con una sola aplicación fue de 79% y 88% respectivamente, mientras que donde fue necesaria una segunda aplicación (Triazol más estrobirulina y la segunda con Miravis Triple Pack) esos porcentajes fueron 88% y 99%. 

En el ciclo 2019, con una aplicación, el porcentaje de control fue 83% y 80%, y con dos aplicaciones (Triazol más estrobirulina y Miravis Triple Pack) 94% y 99% respectivamente.

La fitopatóloga señaló que la estrategia de doble aplicación permitió mejorar la productividad hasta en 73%, dato que coincide con los presentados por Inta Marcos Juárez y Paraná. “También el número de granos por metro cuadrado fue superior al testigo en los tratamientos con Miravis Triple Pack”, el componente más afectado por las enfermedades foliares del trigo, consignó Marcelo Carmona en 2006. 

Sillón también sostuvo que los mayores incrementos de rendimiento con la doble aplicación se dieron cuando se incluyó a Miravis Triple Pack. 

Nota de Revista Verde N°93

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