Agricultura

Trigo: saldo exportable cerca de 1 millón de toneladas

1 de enero de 2024

Se marcó un récord en productividad y alcanza la mayor cosecha de los últimos 10 años; hay algunos inconvenientes con calidad

La cosecha de trigo dejará un récord productivo por hectárea, y romperá la cifra  lograda en la zafra pasada, cuando alcanzó un promedio de 4.251 kilos por hectárea. Las dudas están en el rendimiento promedio que pueda lograrse este año. Algunos operadores lo ubican sobre los 4.500 kilos, otros son más optimistas y estiman 5.000 kilos por hectárea. La cosecha se ubicará por encima de 1,5 millones de toneladas (Mt), siendo la cuarta zafra más importante de la historia, y el saldo exportable estará en torno de 1 millón de toneladas. 

Hay que remontarse a la zafra 2013/14 para tener un saldo exportable por encima de 1 millón de toneladas, según datos de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP). En esa campaña la superficie fue de 620.000 hectáreas, la producción total llegó 2,06 Mt y el rinde promedio fue de 3.317 kilos por hectárea. Del total producido se exportaron 1,43 Mt. Según Opypa, esa zafra se vio afectada por la presencia de Fusarium, influenciada por las condiciones climáticas en las últimas etapas del cultivo. Además, en el norte se habían obtenido bajos niveles de peso hectolítrico (pH) y Falling Number (FN), mientras que la proteína estaba en el límite.

La zafra de trigo que está culminando estuvo marcada por algunos episodios de lluvias que atrasaron la recolección del cultivo y provocaron una merma en los valores de FN, también luego de las precipitaciones hubo un descenso en los valores de pH. 

Varios agentes comerciales consultados por VERDE coincidieron en marcar que entre 20% y 30% de la cosecha tendría algún inconveniente de calidad, ya sea por bajo FN, que culmina en el canal forrajero, o bajo pH, donde dependiendo del valor se determina el destino. La referencia comercial para el trigo en Uruguay marca los siguientes parámetros: proteína 12%, pH 78 kg/hl y FN 280 segundos.

EL POR QUÉ

El ingeniero agrónomo Esteban Hoffman, director de Unicampo Uruguay, dijo a VERDE que durante setiembre y octubre ya se visualizaba, en líneas generales, una excelente campaña para el trigo, porque generó una producción de biomasa “espectacular” y no tuvo “grandes problemas sanitarios”, como le pasó a la cebada o la colza, que atravesó por severos inconvenientes durante la implantación.

Consideró que en está zafra de trigo “se romperá el récord” de producción por hectárea y la discusión radica “en cuánto” por encima de 4.251 kilos por hectárea se obtendrá. En función de la información que “vamos recibiendo de los clientes directos e indirectos de Unicampo Uruguay, vemos que estamos frente al mejor año” en la historia del cereal, afirmó.  

Hoffman dijo que en los casos que se registraron productividades muy altas, por encima de 7.000 kilos por hectárea, “hubo una combinación de cosas, desde el efecto año marcado por el alto coeficiente fototermal durante el período crítico y las muy buenas condiciones para el llenado de granos, junto al escaso déficit hídrico terminal”. 

A la vez, el fracaso de la cosecha de verano motivó que los suelos quedaran “en una situación increíble”, porque venían “descansadísimos” y realizaron un gran aporte de nitrógeno, “mucho más de lo que estamos acostumbrados”, señaló. También indicó que “hay un efecto cultivar”, que “es muy importante” para lograr altos rindes y mantener calidad. A la vez, el manejo de nutrientes resultó “clave” para evitar los excesos, dijo. “Con muy poco o nada de nitrógeno, análisis de suelo mediante, se lograron rendimientos muy altos”, sostuvo.

El director de Unicampo recordó que hubo chacras revolcadas de cebada y trigo por un exceso de nutrientes, que “si se aplica más de lo que se demanda el potencial productivo baja, incluso antes de llegar al vuelco”.

EN LAS CHACRAS

Por su parte, el ingeniero agrónomo Néstor Leguisamo, asesor agrícola en Soriano y Colonia, dijo a VERDE que se tuvo una muy buena zafra de trigo, con muy buenos niveles de calidad y rendimiento. En el arranque se tuvieron situaciones muy puntuales con parámetros bajos de FN, algo que está asociado a los daños generados por heladas tardías en las partes bajas de las chacras. “Frente a esa situación se buscó no mezclar los trigos para evitar rechazos por calidad”, comentó. A medida que avanzaba la cosecha y luego de las precipitaciones hubo más chacras con bajos niveles FN, pero con menor frecuencia que en el norte del país.

En cuanto a los parámetros de proteína en esa zona no se observaron problemas ni limitantes. Se han tenido niveles de pH de 80 kg/hl, 85 kg/hl e incluso 86 kg/hl, dependiendo de las variedades y con buenos niveles de proteína.  En esta zafra el trigo “ha sido el cultivo estrella, ha rendido muy bien y no ha tenido problemas sanitarios, se llevó dos fungicidas preventivos, tampoco hubo problemas de vuelco”. A diferencia de la cebada, “los cultivos se cosecharon parados, con menos rastrojos a nivel de piso, algo que impacta favorablemente en el cultivo siguiente”

Leguisamo reconoció que pocas veces “se han tenido muy buenos rendimientos acompañados de buena calidad”. El año pasado “también se tuvo muy buenos rindes, pero el nivel de proteína registró algunos inconvenientes, producto de las condiciones climáticas que impidieron una fertilización acorde”.

Por su parte, el ingeniero agrónomo Franco Malán, gerente técnico de Cradeco, cooperativa ubicada en Colonia Valdense (Colonia), dijo a VERDE que la cosecha de trigo se retrasó por lo complicada que fue la cosecha de cebada. Desde lo productivo también catalogó al año como “récord”, con rendimientos “muy por encima de lo normal y de lo esperado”. 

Estimó que en esa zona los trigos estarán promediando unos 6.000 kilos por hectárea, con un rango que va de 4.500 kilos a unos 7.500 kilos por hectárea. Sobre la calidad del trigo, Malán consideró que “no ha sido un problema más allá de algún viaje puntual”. La mayoría del trigo cumple con los requisitos de exportación y de la industria molinera.

El ingeniero agrónomo Alejandro Solsona, directivo de Copagran y productor agrícola de Carmelo (Colonia), dijo que los rendimientos del trigo van de buenos a muy buenos”, con la posibilidad de marcar un “récord histórico en rendimiento, acompañado en líneas generales de buena calidad”, destacó.

En el negocio agrícola, tras “el palo brutal” de la seca en la zafra de verano pasada, “El Niño no fue tan bravo como se esperaba”, y en la zona núcleo agrícola se tienen “buenos resultados en cultivos de invierno”, específicamente en trigo, que “va a salvar la plata” en esta zafra, consideró.

LOS KILOS DETERMINAN MARGEN

El ingeniero agrónomo Nicolás Martínez, director de Agromotora Flores, dijo que la cosecha de cultivos de invierno se fue dando con algunas interrupciones por las lluvias registradas. De todas formas, indicó que el trigo tiene una calidad “muy buena”, como “hacía años no se veía”.

Martínez explicó que las cebadas después de algunas lluvias “se pusieron muy complejas de cosechar, porque estaban revolcadas y las cosechadoras empezaron a rendir muy poco por día”. Al unísono “las chacras de trigo fueron quedando prontas, pero no teníamos máquinas porque estábamos focalizados en terminar la cebada”, señaló.

Dijo que, a diferencia de otras zonas productivas, el problema de bajo FN se dio en “chacras puntuales” y “no ha sido una generalidad”, con la mayoría de los trigos con “calidad panadera”. En alusión a los números del trigo señaló: “lo que no se logra por precio se logra por productividad, además este año los rendimientos son “muy buenos, por encima de 5.000 kilos” por hectárea, lo que sería una “cosecha récord” para esa zona.

Consideró que “es el año de los cereales de invierno”. En la zona centro “la cebada y el trigo terminan con muy buenos números”. Si bien hubo algunas complicaciones con “la cebada sembrada en abril, principalmente con variedades europeas” que tuvieron un “rechazo muy grande”, la sembrada en mayo empezó a entrar sin problemas, con “un nivel de rechazo de un año normal, que en esta zona es del 15%”.

Martínez se refirió además a la planificación de los productores sobre el parque de maquinaria para la cosecha de los cultivos de invierno. “Desde el día uno el productor tenía sus máquinas cosechando y salió a contratar servicios para mejorar su frente de cosecha, lo que permitió adelantar tareas”, destacó. Además, “en la zona centro tuvimos suerte, porque no recibimos los mismos niveles de lluvias que  en el este, noreste y norte; si eso pasaba hubiera sido catastrófico. Se pudieron aprovechar las ventanas y allí el productor metió más cosechadoras, pero contratando servicios, no comprando”.

LOGÍSTICA Y VENTAS

Martínez agregó que eso provocó en ciertos momentos un cuello de botella en la logística, “porque habían muchas cosechadoras trabajando y camiones llevando muchos kilos húmedos a los acopios”. 

Sobre la postura comercial de los productores, comentó que en trigo, donde se tienen referencias de US$ 200 por tonelada, hay “pocas operaciones”, porque están enfocados en terminar la cosecha, al tiempo de avanzar en la siembra de cultivos de verano. “Cuando se termine la cosecha de trigo el productor va a tomar la posición de salida por un tema de caja y porque el número cierra”, analizó.

A la vez, la cebada llegó a cotizar entre US$ 220 y US$ 230 por tonelada en los últimos días, con un rally “hacia arriba” de precios, “interesante”, y el agricultor “fijó prácticamente todo”. Para igualar ese negocio el precio de la cebada puesta en Trinidad, el trigo debería valer US$ 245 por tonelada en Nueva Palmira, valoró Martínez.

En la edición N° 110 de VERDE el ingeniero agrónomo Emiliano Uribe, de Cuatro Hojas, estimó que el costo total de trigo, incluyendo parte del costo del arrendamiento, totalizaba US$ 719 por hectárea, con la asignación de US$ 150 a fertilizantes y semillas, US$ 46 a los fitosanitarios, US$ 176 a la tierra, US$ 215 a los servicios de maquinaria, US$ 108 a los fletes y US$ 24 a otros costos.

Hubo retrasos en la siembra de soja

Por las lluvias registradas durante las últimas semanas se observa un atraso importante en la siembra de soja en las distintas zonas del país, en una zafra que apunta a una superficie cercana a 1,4 millones de hectáreas. 

Además del retraso hubo un porcentaje alto de resiembra en comparación con lo que sucede habitualmente. “Mucha acumulación de paja y rastrojos mal distribuidos vienen complicando la siembra de soja segunda”, dijo el asesor Néstor Leguisamo.

En tanto, Franco Malán, de Cradeco, también señaló que el corrimiento de la cosecha de invierno, el volumen de rastrojo de los cereales y la humedad del suelo está provocando un retraso muy importante en la siembra de segunda. “Venimos atrasados y con dificultades, pero lo positivo es que, “si podemos hacer una siembra prolija, el cultivo arranca bien, porque tiene buena humedad a diferencia de lo que pasó el año pasado, cuando sembramos rápido y muy bien, pero sin humedad”.

Por su parte, Nicolás Martínez, de Agromotora Flores, informó que “la soja de primera viene muy bien”, al igual “que la de segunda sembrada después de colza y cebada cosechada temprano”. La soja después de trigo y cebada “está muy difícil de sembrar”, admitió.

Nota de Revista Verde N°111

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