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INIA podrá crear empresas para comercializar tecnología; ya hay conversaciones con privados

3 de julio de 2026

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) prevé actualizar su marco legal, para incorporar herramientas que ya utilizan los principales institutos de investigación agropecuaria del mundo. Entre los cambios incluidos en el proyecto de Ley de Competitividad se habilita la creación de empresas de base tecnológica, la participación en sociedades comerciales, un nuevo marco para empresas derivadas de la investigación (spin-offs), la actualización del Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA) y nuevas reglas para la gestión de la propiedad intelectual y la transferencia tecnológica.

Así lo señaló el presidente del INIA, Miguel Sierra, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy. Explicó que la iniciativa procura modernizar una ley que data de 1989, adecuándola a las herramientas con las que hoy trabajan instituciones similares en países como Brasil, Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Países Bajos y Estados Unidos. “Lo que buscamos es actualizar la ley del INIA al estado del arte internacional”, afirmó.

Uno de los cambios más relevantes habilita al instituto a crear empresas o participar en sociedades comerciales, para acelerar la llegada de las tecnologías desarrolladas por sus investigadores al mercado.

Según Sierra, la herramienta permitirá generar alianzas con empresas privadas para desarrollar y comercializar innovaciones, especialmente en áreas donde el sector productivo identifica oportunidades concretas de negocio.

“La idea es estrechar el vínculo con el sector privado y potenciar la comercialización de las tecnologías que desarrollamos”, sostuvo.

El titular del instituto en cuestión señaló que actualmente el INIA ya trabaja junto a empresas, cooperativas y otras instituciones mediante consorcios y acuerdos de investigación, aunque esos mecanismos suelen estar asociados a proyectos puntuales y de duración limitada.

Con la nueva normativa será posible desarrollar estructuras permanentes que permitan acompañar el proceso completo de innovación, desde la investigación hasta la llegada al mercado. “Es darle una vuelta más de tuerca a un trabajo conjunto que ya venimos realizando”, indicó.

Otro de los cambios permitirá al instituto adquirir acciones y mantener participación en empresas vinculadas a proyectos tecnológicos. A su entender, este mecanismo contribuirá a reducir el riesgo de las inversiones privadas en innovación y a orientar la investigación hacia las necesidades concretas de los mercados.

El presidente del INIA recordó que la propuesta recoge planteos realizados por el economista Ricardo Pascale sobre la necesidad de fortalecer la innovación, reducir la aversión al riesgo y mejorar la vinculación entre ciencia y producción.

“Queremos que la investigación esté cada vez más orientada a resolver problemas reales de competitividad”, afirmó.

La iniciativa también incorpora un marco legal para el desarrollo de empresas derivadas de la investigación (spin-offs), permitiendo que investigadores del propio instituto puedan transformar desarrollos tecnológicos en emprendimientos de base científica. Sierra adelantó que hay oportunidades identificadas en áreas como bioinsumos, salud animal y biotecnología vegetal y animal, donde el país podría desarrollar nuevos negocios de alto valor agregado. “Hay potencialidades muy claras para generar empresas de base tecnológica”, dijo.

En paralelo, el proyecto actualiza el funcionamiento del Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA). Actualmente el fondo financia proyectos desarrollados por terceros, pero la legislación impide que técnicos del propio INIA participen formalmente en esas iniciativas.

La modificación permitirá integrar investigadores del instituto a los proyectos, sin recibir una remuneración adicional, aportando conocimiento, infraestructura y capacidad técnica para fortalecer las investigaciones. “Queremos que nuestros investigadores puedan participar y potenciar esos proyectos”, planteó.

Otro de los aspectos incorporados en la propuesta es la regulación de la propiedad intelectual y de los mecanismos de transferencia tecnológica, buscando dar mayor seguridad jurídica a los acuerdos con empresas privadas y facilitar la llegada de las innovaciones al sector productivo.

A la vez, el proyecto fortalece el rol del Poder Ejecutivo en la definición de lineamientos estratégicos y en la supervisión de estas nuevas herramientas, procurando asegurar una adecuada gobernanza de los instrumentos que se incorporan a la ley.

Sierra señaló que el objetivo final es acelerar la innovación, diversificar la matriz productiva y generar nuevas oportunidades de inversión y empleo vinculadas a la bioeconomía. “Queremos agregar más valor a lo que Uruguay ya hace bien”, afirmó.

El presidente del instituto indicó que ya existen conversaciones con empresas de los sectores agrícola, ganadero y lechero interesadas en desarrollar proyectos bajo este nuevo marco legal.

Además, el INIA trabaja para convertir el entorno de sus estaciones experimentales en polos de investigación, desarrollo e innovación junto al sector privado, promoviendo inversiones en áreas como biotecnología, bioinsumos, salud animal y tecnologías digitales aplicadas al agro.

Finalmente, Sierra comentó que la propuesta ya fue presentada a legisladores de distintos partidos políticos y aseguró que, hasta el momento, ha recibido una valoración positiva. “Todos nos han transmitido que ven estas herramientas como un aporte para modernizar el instituto y fortalecer la competitividad”, valoró.

Escuchá a Miguel Sierra.

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