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Montevideo, 7 de Marzo 2021

Actualidad

Forestación: entre mejores precios y demanda, e iniciativas de restricción

16 enero, 2021

EXPECTATIVAS PARA 2021 |

El sector observa con preocupación el proyecto de limitar la producción de madera, mientras destaca la recuperación de los mercados en la última etapa del año 2020.

El sector forestal observa con preocupación las limitaciones que se pretenden imponer a la producción del rubro, porque “atentan contra las reglas del juego y puede ser un factor crítico, que se sume al principal desafío que tiene Uruguay, que es el de los costos, que siguen sin muchos cambios”, dijo a VERDE Francisco Bonino, director de AF (Agroempresa Forestal), y directivo de la Sociedad de Productores Forestales. 

Bonino subrayó que tras varios años de actividad en el país, el sector “va madurando y empieza a posicionarse como un generador de desarrollo importante”. 

Agregó que, “a pesar de lo que parece, la forestación no está creciendo tanto en área, y la superficie está bastante estabilizada. Se cosecha mucho, y para crecer hay que plantar más de lo que se cosecha. Hoy la tasa de crecimiento no es como la de principios de los años 2000. Sucede que la visualización del proyecto UPM 2 puede llevar a conjeturas erróneas”.

Escenario para 2021

Dijo que para el arranque de 2021 ve un mercado más tonificado en precios y demanda. “Si el mundo logra enfrentar de buena forma la segunda ola del Covid-19, el comienzo de 2021 presenta buenas expectativas”, aunque “la recuperación de valores de la celulosa ha demorado un poco más”.

Bonino sostuvo que “el cambio más importante está vinculado al precio de los fletes en contenedores y en barco completo. El costo de los contenedores fue muy alto en 2020, porque hubo escasez global, muchos quedaron atrapados en distintos lugares por la caída del comercio, mientras que los fletes de barco completo tuvieron precios competitivos”.

Para 2021 se visualiza una estabilidad en el precio de los contenedores “pero en un nivel más alto al que teníamos hace un par de años, y también comienza a aparecer más oferta”. En el caso de los fletes de buque completo, los precios se han incrementado hasta en un 50%.

En el negocio forestal la logística “es súper importante, y en eso la pandemia también jugó a favor del sector, porque en 2020 el puerto estaba menos congestionado. En años anteriores teníamos serios problemas para atracar los barcos, desde la primavera había congestión con los cruceros. Esa competencia se redujo”.

Bonino consideró “muy bueno” que el puerto proyecte una profundidad de 14 metros y que se siga desarrollando, “porque es crítico en los costos”. Recordó que en 2019 la logística se favoreció porque otros países no querían exportar, pero ahora, con todos los países exportando, quedarán los más eficientes”. 

Mencionó un estudio de la Unión de Exportadores, que muestra que Uruguay tiene costos de servicios portuarios fuera del rango normal y está muy lejos de todos sus competidores, algo que “afecta a todos los sectores”. 

Recordó que la cadena forestal debe gran parte de su valor a la logística, “y si existen problemas y altos costos, se afecta directamente a la competitividad del sector”.

Entre los principales destinos para la colocación de pino aparece China, que se lleva el 60%, e India con el 40%. Para el eucaliptus la diversificación de mercados es interesante: China, Vietnam, Camboya, Malasia, India, Corea del Sur y otros países de Asia.

El covid y su impacto en 2020

Bonino dijo que el Covid-19 en el sector forestal tuvo distintas etapas. “En los primeros meses de pandemia mercados como China, Vietnam y otros países de Asia estaban parados. Teníamos un problema antes que el resto de los sectores, y en ese momento no teníamos claro su alcance ni la dimensión”, señaló. 

Luego, la pandemia se fue globalizando, pero en los mercados donde comenzó el coronavirus la situación se fue normalizando, y eso fue favorable para algunos productos del sector forestal. “Sobre fines de marzo y principios de abril, los mercados comenzaron a demandar, y la exportación se reactivó”, repasó. 

Agregó que la demanda por eucalipto para madera aserrable tuvo un proceso gradual. “Se empezó a recuperar de a poco, y terminó el año con un volumen superior al de 2019, aunque con menor precio”, indicó.

Las exportaciones de troza de pinos también se vieron influenciadas por la pandemia. “Comenzamos el año prácticamente sin ventas, porque los precios estaban muy bajos en abril. Nueva Zelanda ingresó en un cierre muy estricto y, siendo la principal fuente de suministro de China, nos abrió las puertas y subieron los precios. A partir de allí se comenzó a exportar con buen dinamismo”, valoró.

Explicó que no todos los productos forestales tuvieron el mismo comportamiento. “Las exportaciones de chips se pararon y no retomaron; y el precio de la celulosa estuvo muy influenciado por la pandemia, aunque sobre fin de año empezó a recuperarse”, dijo.

Por último, señaló que en los mercados de madera aserrable hubo varios meses de incertidumbre, porque los países demandantes no estaban consumiendo. “Recién desde julio o agosto se retomaron las ventas, y como Uruguay estaba abierto para exportar, se pudo vender a diversos mercados”, destacó.


Revista VERDE N° 90