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Falleció Ramón Erro y la agricultura uruguaya se quedó sin un referente

3 de noviembre de 2023

Solía remarcar conceptos claves como productividad, decisiones empresariales y el rol del agroempresario; lo caracterizaba un fuerte optimismo y su pasión por el sector

Ramón Erro supo ser un referente de la agricultura uruguaya, que permanentemente remarcaba conceptos claves como productividad, decisiones empresariales y el rol del agroempresario. Lo caracterizaba un fuerte optimismo y su pasión por el sector.

El director de Barraca Erro, Corporación de Maquinaria (Comasa) y Villa Trigo falleció el pasado 2 de noviembre. 

En sus charlas solía resaltar la importancia y rol del agroempresario. “El productor es un empresario, que maneja varios productos en su establecimiento. Hoy tenemos que hablar de los sistemas de producción y de los agroempresarios. No debemos limitarnos al productor sojero, arrocero o ganadero. Eso ha quedado atrás, la apuesta a la diversificación productiva ha sido muy importante”, comentó a VERDE en la Expo Prado 2022.

Agroempresario

“Hoy no alcanza solamente con ser buen productor, hay que ser buen productor y buen empresario”, sostenía. Y para eso dijo que se necesita un equipo humano y tecnologías, que estén a la altura de las circunstancias, por ejemplo, para enfrentar con éxito los desafíos que se presentan, comentó durante una entrevista con VERDE en julio de 2019.

En esa misma entrevista señaló que la necesidad económica de las empresas y los actuales costos de producción hacen que “el riesgo sea muy alto, y por eso la productividad y la diversificación son claves”. Sostuvo que había que apuntar a tener el menor costo por tonelada producida, porque “cuanto más bajo sea mi costo de producción por tonelada seré mejor productor; esa es la cuenta que hay que sacar”.

En una nota con Punto de Equilibrio, en radio Carve (en agosto de 2021), recordaba que “de 1999 a 2000 hubo una crisis radical y terminal, lo que hizo que el sector agropecuario se reinventara, con la siembra directa y la soja RR, a lo que siguió el maíz en la rotación y la expansión de los corrales de engorde”. “Siempre en momentos de crisis hay un cambio y una enseñanza”, opinó.

Erro mencionaba la importancia de cuidar el capital suelo, que es un recurso finito, y que eso se lograba con agricultores que puedan planificar un sistema de producción de tres a cinco a años y sea el socio estratégico del dueño del campo en la sustentabilidad del negocio agrícola. “Eso en algunos casos se logró y en otros no, porque hay propietarios que hacen ‘minería’ en sus suelos”, planteó.

El riego como política de Estado

Ramón Erro consideró que el riego debería encararse como una política de Estado, como ha sido la forestación, “porque le puede aportar al país un desarrollo productivo bien interesante”. Por eso, afirmó que esa tecnología “tiene que tener un norte y una promoción por parte del Estado”. 

Consideró que “las represas multiprediales son una herramienta muy importante para el riego, que el arroz es un buen ejemplo de ello, y que “ese es un tema que tiene que estar arriba de la mesa”

Señaló que la cuenca del río San Salvador “es un proyecto bien interesante, porque permitiría un reservorio de agua en campos no agrícolas, que estaría posibilitando el desarrollo del riego a la cuenca agrícola más importante del Uruguay, que hoy no se está dando por la limitante de agua”.

Consideró que “no solo aportaría desde lo productivo sino también desde lo ambiental, porque se trata una tecnología limpia, algo hacia lo que está transitando el mundo”. Señaló que “hay bancos promoviendo el financiamiento del riego por las ventajas ambientales que aporta”.

Diversificación como estrategia

En octubre de 2020 Erro señaló que es clave “el aprendizaje de lo vivido para capitalizar el buen momento y proyectar un mejor futuro”.  Resaltó que tener un esquema con varios cultivos es “una definición estratégica muy interesante y necesaria para sobrellevar los años complejos, como los que tuvimos desde fines de 2014 a la fecha”. 

Recordó que en ese período la agricultura no tuvo márgenes interesantes pero, sin embargo, el sector se fue acomodando y desarrollando. Incluso tuvo que enfrentar la sequía de 2018, que si bien “generó problemas que se arrastran hasta hoy, el trabajo del sector y la diversificación del productor permitió que no se cortara la cadena productiva”, enfatizó.

Recordó que en 2014 los precios de la soja registraron una caída muy importante y los grupos de inversión extranjeros, así como los inversores de fuera del sector, “emprendieron la retirada de manera general, y los que no se fueron a tiempo perdieron lo ganado”, afirmó.

Consideró que “esa fue una enseñanza”, porque “estamos en un sector que sabemos que tiene años malos, por clima, precios, costos, momentos en que se disparan las relaciones insumo-producto y se debe agudizar el ingenio para sobrellevarlo de la mejor forma posible”. 

Señaló que la lógica del productor o de una empresa agropecuaria “es muy diferente a la de un fondo inversor que llega en busca de determinada rentabilidad, y cuando la logra o se presentan dificultades se retira”. Por eso, Erro comentó que entendía que en los buenos momentos había que tratar de no inflacionar el negocio y buscar salir fortalecidos, porque “seguramente vendrá algún año complicado y la mejor forma enfrentarlo es estar preparados”.

Remarcó que en aquel escenario de precios buenos “salen fortalecidos los sistemas de producción diversos, al igual que en las crisis, porque un rubro puede responder más rápido que otro”.

Resiliencia después de las sequías

En la Expoactiva de 2018, en plena sequía que determinó que se perdieran dos terceras partes de la cosecha de soja, Ramón Erro sostenía en entrevista con VERDE que “la actividad agropecuaria en el país es la base para promover otros sectores de la economía. Estoy convencido de que en dos años el campo volverá a sacar al país adelante, y que la agricultura liderará el proceso. Lo que hay que encontrar son eslabones que nos lleven a ese camino y sigamos en la senda del crecimiento”.

En ese marco planteó “dar vuelta la página urgentemente”, y si bien reconoció que esa campaña sería un golpe duro para el sector y la economía del país, sostuvo que a la agricultura “hay que medirla en plazos de cinco años”, mientras que resaltaba “la importancia de fortalecer los eslabones de la cadena”.

Erro hizo un paralelismo con la situación vivida tras el tornado en Dolores (en abril de 2016), señalando que lo importante fue trabajar juntos para la reconstrucción. “Esto es parecido, porque en momentos en los que nos parece que el clima no quiere, que los precios no quieren, que el gobierno no quiere, que los costos no quieren, es decir, que nada quiere, tenemos que mirar el vaso medio lleno. Después de esta situación no tengo dudas de que la agricultura saldrá fortalecida”, insistió.

En marzo de 2023, también en plena sequía, junto a su hermano Jorge señalaba que “lo primero es mantener la cabeza sana en las decisiones y estar más cerca que nunca, todos”. Desde “nuestra parte la empresa está preparada para poder seguir apoyando y seguir como hemos venido trabajando”, declaró.

Diferencia entre productor y especulador

En setiembre 2017, en una entrevista realizada en el marco de la inauguración de la sucursal de Barraca Erro y Comasa en José Pedro Varela, Lavalleja, Ramón Erro remarcaba la diferencia entre el productor y el especulador que invierte en el agro. “El productor seguirá siendo productor toda su vida, mientras que el especulador seguirá siendo especulador, y si no le sirve el negocio se va a ir; este último no nos sirve”, afirmó. 

“Nací vendiendo maquinaria y en el negocio de la agricultura, y estaré toda mi vida en esto, lo tengo muy claro. Es el lazo de unión que hay que tener para hacer proyectos de largo plazo”, agregó.

Erro manejó el concepto de “productor autóctono”, no para referirse al productor uruguayo sino al que tiene a la producción como modo de vida. Ese es el que cree en el negocio a mediano y largo plazo, a diferencia de un especulador que ve una rentabilidad aparente de corto plazo. 

Puso el ejemplo de los productores lecheros, que son de los más sacrificados, que trabajan todo el día, con cualquier clima, y que a fin de mes ven que pierden plata. Si bien reconoció que hubo productores “autóctonos”, que tuvieron que abandonar la actividad porque no pudieron sortear las dificultades. 

En esa instancia mencionó a Gustavo Zerbino, sobreviviente del accidente en la cordillera de Los Andes, quien dice que en el equipo que formaron en la sociedad de la nieve no era importante tener razón sino cumplir el objetivo de sobrevivir. “Eso es lo que tiene el productor autóctono, que no lo mido por su país de origen ni por su bolsillo, ”, expresó Erro. 

“Hay una cuota de conocimiento, de convencimiento, que es lo que permite alcanzar el éxito. No tengo dudas de que en estos años difíciles es cuando se cambian paradigmas, porque el instinto de supervivencia nos domina”, subrayó.

En el mismo sentido, razonó que a esos inversores les puede parecer que un hotel o un shopping pueden ser buenos negocios. “A veces parece que el jardín de enfrente florece mejor que el nuestro, pero sabemos cuál es la rosa que puede dar nuestro jardín y cuál no. Hay que conocer las limitaciones para saber hasta dónde ir, hasta dónde arriesgar, y dónde situarse”, concluyó sobre este punto. 

El reacomodo de los precios

“No estamos en una crisis, sí hay un reacomodo del mercado”, comentaba Ramón en una entrevista en julio de 2015. A continuación dijo que “hay mucha ocupación en bajar costos, cambiar algunas cosas que venían mal, buscando la mejor productividad posible, encarando un año con fe y esperanza, pero por sobre todo corrigiendo cosas que no venían como debían ser”. 

Admitió que “todos los actores incidimos para que subieran los costos, quizá sin darnos cuenta o quizá dándonos cuenta, pero respaldándonos en la situación del mercado que venía muy bien hasta mediados del año pasado. Después están los costos de los que somos tomadores de precios, que subían impulsados por la demanda”. Pero resaltó que a través de “la tecnología y el buen manejo empresarial no dudamos que se cumplirán los objetivos de ajuste en la búsqueda de una mayor productividad”.

Reclamó por infraestructura

En julio 2014 Erro reclamó al sistema político que se pusiera de acuerdo sobre un proyecto conjunto de infraestructura para los próximos 30 años, y que esa sea una política de Estado y se ejecute más allá del partido que esté en el gobierno “Si queremos un país productivo, con estos volúmenes, hay que invertir en infraestructura para que esos bienes circulen de forma competitiva”, expresó. 

En aquel momento el empresario interpretó que el productor estaba “temeroso, atento y tratando de encontrar soluciones a estos problemas, para encarar una campaña que tenga productividad antes que nada, porque no pueden faltar kilos”. 

En aquella circunstancias señaló que los altos costos y el clima eran los temas que preocupaban, más allá de la baja de los precios. “La ecuación del negocio tiene que ser una relación ganar-ganar, como lo fue a principios de la década de 2000. Hay cosas que hay que corregir y el valor de la tierra es solo uno de los tantos costos”, sostuvo.

Apuesta a la productividad

En esas circunstancias de baja abrupta de los precios, Erro señaló que “hay que apostar fuerte a aumentar la productividad”. Comentó que se está fertilizando, corrigiendo nutrientes, incorporando genética, mejorando el manejo y utilizando otras nuevas tecnologías como plantadoras. “Son herramientas que los productores de punta están usando”, indicó

Insistió en que “es importante tener sistemas con diversidad de cultivos para diversificar la caja, ser más empresa y realizar menos monocultivo, aunque a veces la situación obligue a otra cosa”.

El alto costo país

En 2012 dijo que le preocupaba el alto nivel de costo país que tiene Uruguay, que se habían incrementado de forma notoria en los años anteriores. Advirtió que “los costos son altos y los precios significan un riesgo para el negocio. El aspecto productivo depende del clima, que tiene sus fuertes oscilaciones. Entonces, más que nunca debemos seleccionar los ambientes productivos para producir, y creemos que la diversificación de actividades es clave”.

Tecnología

Al inicio de 2011 destacó que en 2010, por primera vez, las exportaciones de productos vegetales superaron a las exportaciones cárnicas. “Se está haciendo un gran complemento de la agricultura con otros sectores, como la ganadería, y eso le hace muy bien al país”, opinó. A propósito destacó el avance en tecnología, y dijo que “hoy Uruguay tiene lo mismo que se utiliza en Estados Unidos. No hay otro país de Sudamérica que pueda ofrecer esta tecnología, esto habla muy bien de Uruguay”.

En 2009 destacó que Comasa “siempre ha estado dando cursos de operadores y de mecánicos, enviándolos al exterior para capacitarse. Tenemos que profundizar eso porque implica un ahorro de muchos millones de dólares a los usuarios y al país. Precisamente por eso creo que el mercado debe tener libertad pero no libertinaje. Se puede importar maquinaria, pero no chatarra´, porque eso al país no le sirve”

A desalambrar

En 2008 Ramón Erro comentaba que “Uruguay tiene los campos alambrados hacia las aguadas” y que “no están definidos por calidad de suelo sino por si tenía aguada o no”. Por eso, planteó que había que “pensar en desalambrar y volver a dar las cartas y leer los campos por la calidad y aptitud de sus suelos”. Afirmó que “el suelo ganadero se explota como tal y el agrícola como agrícola, eso permite aprovechar los recursos en su máximo potencial”.

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