El Niño se instala, con lluvias por encima de lo normal en primavera

El Niño se instala, con lluvias por encima de lo normal en primavera
Los contenidos de agua en el suelo registran valores “buenos” para esta época del año, a excepción de la zona sureste, los valores se encuentran en el entorno del 90% y 100% de capacidad en el resto del territorio; mientras que el fenómeno de El Niño se consolida con “más del 90% de probabilidad” e impactaría principalmente en primavera y principios de verano.
Así lo adelantó la coordinadora de la Unidad Grass del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Guadalupe Tiscornia, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Comentó que los registros más bajos de contenidos de agua en suelos se ubican en el sureste del país, con valores de entre el 60% y el 70% de capacidad hídrica. “La vegetación empieza a sentir estrés por abajo del 40 o del 50%”, dijo. Por lo que la situación actual no representa un problema para los cultivos. En el norte, en tanto, se registraron excedentes hídricos que permitieron recargar tajamares y cursos de agua.
En materia de temperaturas, mayo cerró por debajo de lo normal, pero los registros de las estaciones de INIA muestran una tendencia a retornar a los valores medios en el inicio de junio. “Dentro de lo previsible para este momento del año”, indicó la coordinadora.
Respecto al fenómeno de El Niño, Tiscornia precisó que la probabilidad de su consolidación supera el 90% para lo que resta del año. Se lo clasifica entre moderado y fuerte, lo que implica mayores precipitaciones acumuladas en primavera y principios de verano, especialmente en la zona norte del país.
“El sur tiene un comportamiento algo distinto y depende también de otros fenómenos que se dan a nivel global”, advirtió.
La técnica aclaró que una mayor probabilidad de lluvias no equivale a inundaciones. “No quiere decir que vaya a haber inundaciones necesariamente”, sostuvo. Y agregó que el fenómeno actúa a nivel regional: precipitaciones intensas en el sur de Brasil podrían impactar en los caudales del río Uruguay o del Paraná, pero este último se encuentra actualmente en niveles que permiten absorber aportes adicionales sin consecuencias graves.
Tiscornia subrayó que El Niño puede ser potenciado o debilitado por otros fenómenos atmosféricos en distintas regiones oceánicas. “Es una dinámica muy compleja y todavía estamos en una situación un poco temprana para poder tener más información al respecto”, remarcó. Recién hacia fines de julio y agosto se dispondrá de datos más precisos sobre el efecto final en el país.
En cuanto a las perspectivas climáticas trimestrales —tanto las elaboradas por Inumet junto a la Universidad de la República como las del IRI— los períodos junio-julio-agosto y julio-agosto-septiembre muestran alta incertidumbre en materia de lluvias, sin tendencia definida. Lo que sí aparece con mayor claridad “es una probabilidad elevada” de que las temperaturas se ubiquen por encima de lo normal durante el invierno, sostuvo.
A partir del trimestre agosto-septiembre-octubre, los mapas del IRI comienzan a mostrar una señal de lluvias por encima de lo normal. “Hay que mirarla con cautela, obviamente, porque está muy alejada en el tiempo”, advirtió Tiscornia.
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