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El año de “mayor déficit” de lluvias de los últimos tres años fue 2020; ahora la zona del basalto y el suroeste son las más “complicadas”, según el Inia

4 de enero de 2023

Basándose en análisis de estadísticas históricas sobre ciertas variables climáticas, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia) reveló que “nunca llueve un año promedio”, quizás “en alguna zona se da”, pero en algunos años el acumulado de las lluvias hay “excesos” de precipitaciones, como en 2019, señaló la coordinadora de la Unidad de Agroclima y Sistemas de Información (GRAS) del Inia, Guadalupe Tiscornia, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.

En un contexto donde se viene de tres años con el fenómeno de la Niña, dijo que 2020 fue el año con mayor déficit de lluvias, por encima de los 400 milímetros, que es lo que llueve en cuatro o cinco meses.

Mientras que en 2021 y en 2022 hay zonas donde llovió más y en otras menos, y la “falta de lluvia acumulada hasta noviembre en esos años no era tanta”, pero el problema es que hubo meses, como “enero o febrero de 2022 donde llovió mucho” y “en otros meses la presencia de lluvias fue más deficitaria, como ocurrió en parte del invierno y la primavera de ese año”, comentó.

Por eso es que en el acumulado anual “la diferencia entre años no es tanta, pero la distribución de lluvias se siente en los meses clave” para la producción agropecuaria.

Actualmente, la zona de basalto superficial, que se ubica al este de Artigas, Salto y Paysandú está con contenido de agua en el suelo menor al 10%, lo que es “prácticamente nada”, y también está “complicada” la región suroeste del pías, advirtió.

Sostuvo que la situación está “muy difícil en todo el país”, al no superar el 40% de contenido de agua en el suelo, lo que genera estrés en la vegetación.

En 2010 ese organismo hizo una caracterización de las distintas variables del clima en Uruguay como las precipitaciones, la temperatura del agua, humedad relativa, heladas, entre otras del balance hídrico y se las caracterizó a nivel nacional.

Indicó que eso permite tener en un período “largo” de 1980 a 2009, en base a eso Inia elaboró estadísticas que permiten tener una idea de las precipitaciones promedio en las diferentes regiones, generalmente se distribuyen homogéneamente durante el año y existe un rango de lluvias que se ubica “entre 1.200 y 1.500 milímetros acumulados en el año”. En el norte se dan las mayores precipitaciones y las menores se registran en la zona sureste, acotó.

Se refirió a que en los últimos tres años “el impacto más grande” del clima se da en octubre y noviembre, “esos son los meses que muestran el efecto del fenómeno climático de La Niña”.

Tiscornia indicó que en 2022 hubo falta de lluvias en casi todo el país, principalmente el déficit se registró en el último tramo del año. En el litoral oeste del territorio, precisó que de enero a noviembre del año que acaba de terminar había un déficit de unos 200 milímetros de precipitaciones, lo que representa a un mes sin lluvias. “A eso hay que sumarle el registro de diciembre que no tuvo lluvias significativas”, acotó.

“El problema” es que “esa zona viene muy castigada por falta de lluvias de forma sistemática y desde hace varios años, salvo en enero” del año pasado, dijo. Y destacó que “en noviembre de 2022 el contenido de agua en el suelo estaba un 50% por debajo” del promedio en el litoral y “en octubre pasó lo mismo”.

Por las características de los suelos superficiales, el norte es la zona que siente más rápido la falta de lluvias, al tener menor capacidad de retener humedad en el suelo.

Escuche a Guadalupe Tiscornia

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