Ganadería

Corrales de engorde «muy estables» con punto de equilibrio arriba de US$ 5,80

3 de junio de 2026

Los corrales de engorde uruguayos consolidaron una dinámica de trabajo “continua y estable”, con punto de equilibrio “por encima de los US$ 5,80” el kilo y protocolos que “se extienden hasta los 200 días” en los casos que apuntan a calidad y marmóreo. Así lo describió el director de Campo Shop, técnico de Nutex y asesor ganadero, Juan Domenech, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Señaló que los corrales dejaron de ser estructuras de “oportunidad” para convertirse en operaciones estables, donde muchos ya tienen comprados los animales del siguiente turno antes de que salga el actual. “Los corrales están muy estables; 15 o 20 días antes ya tienen los ganados comprados para el próximo encierro”, dijo. Y acotó que el cuello de botella “sigue siendo la reposición, no la demanda”.

Sobre el punto de equilibrio, Domenech indicó que con un costo de compra del animal en torno a US$ 3,35 a US$ 3,40 el kilo vivo y costos de alimentación e insumos que subieron moderadamente, el número se ubica por encima de los US$ 5,80 a US$ 5,85 el kilo en cuarta balanza. Los negocios por encima de US$ 6 que refleja el INAC corresponden en su mayoría a liquidaciones de ganados de corral cerrados con anticipación. «Estamos hablando de gastos arriba de US$ 1.600 a US$ 1.700 para un novillo normal de corral; no es mucho margen», sostuvo.

Respecto a los protocolos, Domenech describió tres escalones: 100, 150 y 200 días. Los encierros más largos responden a la búsqueda de calidad de carne y marmóreo, donde además de la alimentación juega un papel clave la genética. «Le puedo dar 300 días al mismo animal y no va a marmóreo si genéticamente no está preparado para eso», explicó.

Destacó avances importantes en la genética nacional: animales que entran con 350 kg y salen con más de 650 kg, sin el uso de hormonas. «Antes nos parecía que íbamos a perder eficiencia con animales tan pesados; hoy ya es normal», afirmó.

La coyuntura de escasez de reposición llevó a algunos corrales a bajar los escalones de peso de entrada —comprando animales más livianos— lo que implica más días de encierro pero también “aporta algo más de calidad”. Domenech lo calificó como “un ajuste coyuntural”, distinto a los protocolos de 200 días que responden a una decisión estratégica sobre origen, raza y calidad.

En materia climática, el director de Campo Shop descartó planificar en función del fenómeno del niño y apostó por una gestión permanente de riesgos: mantener los corrales limpios todo el año para mitigar el barro en invierno, y contar con sombra y sistemas de enfriamiento para el estrés calórico en verano.

“Más allá de Niño o Niña, todos los años podemos tener esos problemas; hay que estar preparados siempre”, enfatizó.

Escuchá a Juan Domenech.

3 - 15:03