SmartShield: el biorremediador 100% orgánico contra fitotoxicidad

El producto que ofrece CPY tiene gran variedad de minerales e hidratos de carbono, que potencian la actividad fotosintética; es compatible con todos los herbicidas del mercado
El déficit de precipitaciones puede reducir significativamente la degradación de herbicidas persistentes en el suelo, aumentando el riesgo de daño a cultivos sembrados en sucesión (carryover). Este riesgo no depende de un único factor, sino de la interacción entre las características del herbicida, el tipo de suelo y las condiciones ambientales, siendo la humedad del suelo el elemento más determinante. En condiciones de sequía los procesos de degradación microbiana y química se ralentizan, prolongando la vida activa de los productos.
A su vez, variables como la materia orgánica, la textura y el pH del suelo modulan este comportamiento. Suelos con baja materia orgánica tienden a presentar mayor riesgo, mientras que la textura influye en la disponibilidad y persistencia del herbicida (más disponible en suelos arenosos, más retenido en arcillosos), comentó a VERDE el ejecutivo comercial de CPY Agronegocios en la región litoral-norte, Gabriel Terra.
Agregó que el pH también juega un rol clave dependiendo del principio activo. En conjunto, estas condiciones pueden favorecer la persistencia de residuos y aumentar la probabilidad de fitotoxicidad en el cultivo siguiente.
Sumado a esto, las perspectivas de una alta proporción del área de cultivos de invierno con colza, camelina y carinata, y las herramientas químicas que se presentan en el mercado Uruguayo, sobre todo para el control de gramíneas, que generan fitotoxicidad clínica y en la mayoría de los casos subclínica, más el problema para el control de malezas resistentes en cereales de invierno, donde es necesario aplicar herbicidas que no son inocuos para los cultivos, es que “presentamos el escudo contra la fitotoxicidad: SmartShield”, indicó.
SmartShield es un biorremediador, elaborado a partir de fracciones inertes de la levadura Saccharomyces cerevisiae. Terra destacó que “tiene gran variedad de minerales e hidratos de carbono, que potencian en gran medida la actividad fotosintética, es 100% orgánico y compatible con todos los herbicidas del mercado”.
Señaló que “se trata de una solución tecnológica de última generación, diseñada para proteger a los cultivos frente al estrés químico, actuando directamente sobre los procesos fisiológicos y metabólicos de la planta”.
Uno de los principales diferenciales de SmartShield es su capacidad para actuar de manera integral. Por un lado, facilita la detoxificación del herbicida dentro de la planta, aportando energía y recursos metabólicos que aceleran este proceso. Por otro, estimula mecanismos fisiológicos, que permiten restaurar funciones clave que suelen verse afectadas, como la fotosíntesis, la síntesis de proteínas y el equilibrio hormonal, detalló.
Entre estos procesos se destaca la reactivación de la síntesis de aminoácidos esenciales, como fenilalanina, tirosina y triptófano, cuya producción puede verse inhibida por herbicidas como el glifosato, explicó el ejecutivo.
Asimismo, indicó que SmartShield contribuye a reducir el estrés oxidativo, mediante la activación de enzimas como la ascorbato peroxidasa, protegiendo a las células del daño generado por especies reactivas de oxígeno, incrementando la producción de biomasa y la acumulación de fotoasimilados. Efecto que se traduce en una mejora del rendimiento final.
Desde el punto de vista operativo SmartShield ofrece una ventaja clave: su facilidad de integración en los esquemas de manejo existentes. Puede aplicarse en mezcla con herbicidas (compatible con el 100% de los presentes en el mercado), sin necesidad de modificar rutinas, ni generar costos adicionales en logística, lo que facilita su adopción por parte de los productores.
El producto representa “un avance significativo en el manejo del estrés por herbicidas”, dijo Terra. Porque “no solo protege al cultivo, sino que lo fortalece, permitiéndole expresar su potencial, incluso en condiciones complejas”. Señaló que, en un escenario donde la eficiencia y la sostenibilidad son cada vez más importantes, esta tecnología se posiciona como “una herramienta estratégica para una agricultura más productiva, rentable y resiliente”.
Debido al problema de malezas resistentes y el efecto de fitotoxicidad, dijo que se seguirán realizando ensayos en diferentes cultivos, con diferentes principios activos. Las gráficas corresponden a ensayos realizados con Unicampo Uruguay en la zafra 2025. Actualmente también hay ensayos con esta tecnología en soja, con distintos herbicidas. Y se realizarán más combinaciones con diferentes principios activos, para consolidar la información.

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Gráfica 1: Ensayo realizado por Unicampo Uruguay en la zona este (San Carlos), con aplicación de graminicida, solo y en mezcla con SmartShield, en carinata. Momento de aplicación: B2-4. Invierno 2025.
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Gráfica 2: Ensayo de Unicampo Uruguay en el litoral-oeste (Constancia), con aplicación de mezcla de herbicidas para el control de rábano resistente, solos y con SmartShield en trigo. Momento de aplicación: Z 22. Invierno 2025.
Nota de Revista Verde N° 128




