Ganadería

Clostridios y garrapata amenazan al ganado en el este; «la gente quiere cumplir con la ley»

22 de mayo de 2026

El cambio abrupto de condiciones climáticas en Rocha —de sequía extrema a potreros inundados en menos de 60 días— disparó la incidencia de clostridios, al tiempo que la garrapata sigue desafiando al sector con «problemas estructurales» de mano de obra e infraestructura, que derivan en residuos de garrapaticidas en la carne. Así lo describió el médico veterinario Emilio Machado, que trabaja en el este del país, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Explicó que las zonas bajas de Rocha —seccionales 2ª, 6ª, 9ª y parte de la 3ª— tienen «alta» incidencia histórica de Clostridium hemolyticum, uno de los clostridios que provoca cuadros de mancha y muertes súbitas. Las esporas del microorganismo viven en el suelo y son levantadas por el pasto en crecimiento; cuando los animales las ingieren, y desencadenan el cuadro clínico. El crecimiento explosivo de forraje tras las lluvias de otoño generó las condiciones ideales para la enfermedad.

«Tengo consultas prácticamente diarias; el WhatsApp se llenó de fotos de animales muertos por clostridio», advirtió. Recomendó aprovechar la vacunación obligatoria contra aftosa para vacunar simultáneamente contra clostridios, ajustando el calendario según el predio —cada dos, cuatro o seis meses según la historia sanitaria— y alertó que «las crecientes actuales pueden arrastrar esporas y contaminar áreas más amplias».

Respecto a la garrapata, Machado describió la situación del este como manejable en términos de resistencia —a diferencia del norte— pero con incidencia importante de tristeza bovina, incluyendo casos subclínicos que se manifiestan como baja en la producción sin causa aparente.

Señaló que el problema de fondo es «estructural» ya que «muchos predios no tienen infraestructura ni mano de obra suficiente para tratar el 100% de los animales» en cada fecha programada, lo que le da a la garrapata la oportunidad de reproducirse. En los predios forestales hay «enormes dificultades» para poder juntar a todos los animales a la hora de hacer el tratamiento sanitario correspondiente, comentó Machado, a modo de ejemplo.

«La garrapata necesita un par de vacas que no hayan ido al brete el día que tocaba repetir el tratamiento; ahí ya vuelve a cumplir el ciclo», alertó.

Este médico veterinario fue contundente al defender a los productores frente a las acusaciones de generar residuos de garrapaticidas en la carne. Explicó que el productor «trata y retrata» a los animales porque necesita moverlos cumpliendo la ley, sin poder respetar los tiempos de espera porque su horizonte inmediato es que los animales estén libres de garrapata al momento del despacho.

Por eso es que «hay animales que en menos de un mes reciben dos o tres tratamientos», afirmó. Y destacó que «la gente trata y trata porque quiere cumplir con la ley; no es irresponsabilidad, es un encontronazo de prioridades». Machado planteó como solución la trazabilidad individual de los tratamientos garrapaticidas —similar al registro de sangrados de brucelosis, animal por animal— para identificar predios problema y orientar la intervención.

Consideró que el despacho de tropa electrónico es un primer paso, aunque advierte que por ahora está sobresaturado con movimientos que no aportan información relevante. «Tenemos que ir al rastreo individual; no más diálogo de sordos ni tiroteo de ciegos», sostuvo. Y llamó a priorizar el trabajo de campo sobre los reglamentos y manuales.

Escuchá a Emilio Machado.

5 - 13:31