Soja con rindes “muy dispares” y un invierno que “exige” más kilos para cerrar números

La cosecha de soja avanza con resultados “muy dispares” a nivel país, en una campaña marcada por la falta de agua, mientras comienza a definirse una zafra de invierno que muestra “mejores” condiciones de suelo, pero con “mayores” exigencias en costos. Así lo sostuvo el gerente de Producción Agrícola de Agronegocios del Plata (ADP), Diego Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Indicó que el avance de cosecha es aún incipiente, con cerca de 10% de la soja de primera recolectada, concentrada principalmente en el noreste y norte del país, donde las condiciones permitieron avanzar antes.
En términos productivos, la campaña muestra una “fuerte” heterogeneidad, con rendimientos que varían significativamente según la zona y el régimen de lluvias durante el ciclo. “Hay rendimientos de 3.000 kilos en el noreste y chacras de 400 a 500 kilos en el sur”, explicó.
Las mejores condiciones se registraron en el noreste, donde las lluvias acompañaron el período reproductivo, mientras que hacia el litoral sur y zonas de mayor peso productivo, la sequía impactó con mayor intensidad. Esto dificulta la construcción de un promedio nacional, en un contexto donde incluso el manejo de cosecha presenta desafíos adicionales. “El punto de cosecha es muy difícil, con granos verdes y chauchas abiertas”, dijo.
De cara a la campaña de invierno, el panorama presenta algunos elementos positivos desde el punto de vista agronómico. Los análisis de suelo muestran niveles elevados de nutrientes, en parte como consecuencia de la menor extracción en la zafra de verano. “Muchas chacras no van a precisar fósforo ni potasio”, sostuvo.
Guigou consideró que esto abre la posibilidad de ajustar las estrategias de fertilización, aplicando únicamente lo necesario según ambiente, lo que contribuye a mejorar los números del cultivo.
Sin embargo, el aumento en el costo del nitrógeno introduce una presión significativa sobre los márgenes. En el caso de la colza, el incremento del fertilizante implica una mayor exigencia productiva para alcanzar el equilibrio. “Hoy precisamos 200 kilos más para cubrir el costo que hace un mes y medio”, explicó. Actualmente, el equilibrio en colza se ubica en el entorno de 1.800 a 1.900 kg/ha, dependiendo de los costos y precios considerados.
Para trigo y cebada, el escenario es más ajustado, aunque con oportunidades vinculadas a la demanda interna. La menor producción de maíz, por la sequía, abre espacio para el uso de granos de invierno en corrales de engorde y sistemas lecheros. “El flete y la cercanía a los corrales pueden jugar a favor del trigo”, advirtió.
Escuchá a Diego Guigou.




