Cuota de carne vacuna en Mercosur: negociación “sin acuerdo” y disputa por la distribución entre países

La distribución de la cuota de carne vacuna en el Mercosur continúa sin definición, en un escenario de negociación entre los países del bloque, en el que aún “no se logra un consenso” sobre los criterios de reparto.
Así lo señaló la subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, en el marco de la conferencia “Nuevos acuerdos comerciales y su impacto en la economía y el agro”, que fue realizada en Expo Melilla y organizada por Oriental Agropecuaria y verdemedia, cuyos principales conceptos fueron compartidos en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que actualmente existen distintas posiciones entre los países del Mercosur, con propuestas que van desde una distribución equitativa hasta esquemas basados en antecedentes históricos. “Paraguay plantea repartir en partes iguales, un 25% para cada país”, indicó; al tiempo que consideró que esa propuesta resulta difícil de sostener en función de la participación real de cada país en los mercados internacionales.
En ese sentido, la jerarca recordó que existe un antecedente de acuerdos entre privados que establecía una distribución de 42,5% para Brasil, 29,5% para Argentina, 21% para Uruguay y 7% para Paraguay, aunque ese esquema hoy es “cuestionado” y “no tiene respaldo” en la negociación actual.
El principal desafío radica en encontrar un punto de equilibrio entre los intereses de cada país, en un contexto donde la cuota representa un beneficio económico relevante. “Esto se trata de un número que sea suficientemente satisfactorio —o suficientemente malo— para que todos lo acepten”, sostuvo. Sin embargo, ese número aún no ha sido alcanzado, lo que mantiene abierta la negociación y genera incertidumbre sobre el desenlace.
Desde Uruguay, la posición apunta a sostener una participación acorde a su perfil exportador y a la importancia del sector cárnico en la economía. “Vamos a seguir insistiendo hasta el último minuto para reservar nuestros intereses”, dijo. En este proceso, el rol del sector privado ha cambiado respecto a negociaciones anteriores. A diferencia de lo ocurrido en 2004 y 2010, donde la industria cárnica tuvo un papel directo en la definición de los cupos, en esta instancia la discusión se concentra a nivel de los Estados.
Esto responde a que el acuerdo involucra múltiples productos y cuotas, lo que requiere una visión más amplia que la de un solo sector. De todos modos, la coordinación con la cadena cárnica se mantiene de forma permanente. “No hay sector con el que hayamos trabajado más cerca que con el de la carne bovina”, enfatizó.
En términos de alineamientos, Uruguay y Argentina presentan posiciones relativamente cercanas, mientras que las principales diferencias se observan con Brasil y Paraguay. Este último país, con menor participación histórica, busca maximizar su acceso a la cuota, mientras que Brasil, como principal productor y exportador del bloque, cuenta con múltiples ventajas en otros productos dentro del acuerdo. “Brasil tiene una lista inagotable de beneficios en el acuerdo”, señaló.
En este contexto, la distribución de la cuota de carne vacuna de 99.000 toneladas, que pagará un arancel 7,5%, es uno de los puntos más sensibles dentro de la negociación comercial.
Escuchá a Valeria Csukasi.



