Agricultura

INASE destacó el modelo uruguayo ante Argentina, que alertó por la baja legalidad

17 de marzo de 2026

La visita de una delegación oficial de Argentina a Uruguay puso sobre la mesa uno de los principales desafíos del sector semillerista en la región: los “bajos niveles de legalidad” en el uso de semillas y su impacto en la inversión en genética y biotecnología.

Así lo señaló el director ejecutivo del Instituto Nacional de Semillas (INASE), Daniel Bayce, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, al referirse al encuentro realizado el lunes 16 de marzo con autoridades argentinas, en el marco de un convenio de cooperación entre ambos países.

La delegación estuvo integrada por representantes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el INASE de Argentina y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).

El objetivo central del intercambio fue analizar el funcionamiento institucional y las herramientas de control del comercio de semillas, en un contexto donde Argentina presenta niveles de legalidad significativamente menores a los de Uruguay.

“Con normas bastante similares, Uruguay tiene niveles de legalidad del orden del 80% al 90%, mientras que en Argentina están en torno al 40%”, explicó Bayce.

Uno de los aspectos que, según el jerarca, marca la diferencia en el caso uruguayo es el modelo de gobernanza del sistema, basado en una articulación público-privada donde participan todos los actores de la cadena.

“En Uruguay están sentados en la misma mesa los usuarios, productores, comerciantes y el Estado. Eso genera compromiso y ayuda a sostener la formalidad”, indicó.

En ese sentido, Bayce destacó que el rol de INASE ha evolucionado en los últimos años, pasando de una visión centrada en la fiscalización a una lógica de acompañamiento. “Hoy nos ven más como un socio que como un organismo fiscalizador”, dijo.

Bayce advirtió que los bajos niveles de legalidad en Argentina tienen consecuencias directas sobre la inversión en genética, ya que reducen los retornos para las empresas que desarrollan nuevas variedades. “Con esos niveles de ilegalidad, el retorno de la inversión no justifica el negocio. Algunas empresas ya se fueron del mercado argentino”, señaló.

Este escenario no solo afecta a ese país, sino que también puede generar impactos relevantes en Uruguay, debido a la fuerte dependencia de genética desarrollada en Argentina. “En maíz dependemos en más de un 90% de genética argentina, y en soja también tenemos una fuerte dependencia”, sostuvo.

Además, el director ejecutivo del Inase subrayó que la genética suele venir acompañada de paquetes tecnológicos, lo que amplifica el impacto potencial en términos de acceso a innovación.

En el plano regional, Bayce remarcó la importancia de avanzar en una mayor coordinación dentro del Mercosur, especialmente ante escenarios como el acuerdo con la Unión Europea. “No es Uruguay por un lado y Europa por otro. Es Mercosur-Unión Europea. Si algo no funciona en un país, afecta a todo el bloque”, dijo.

En ese contexto, indicó que las normas entre los países de la región son en general similares, por lo que los principales desafíos pasan por la gestión y la coordinación de políticas.

Otro de los temas abordados fue el funcionamiento del comercio de semillas entre Uruguay y Argentina, donde destacó que el sistema actual es ágil y eficiente. “Hoy un permiso de importación puede resolverse en menos de 24 horas y la mercadería liberarse en menos de 48 horas si está todo en condiciones”, explicó.

Escuchá a Daniel Bayce

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