Ganadería

Vislumbran señales de un cambio de paradigma en la ganadería

26 de enero de 2022

En la jornada anual de BPU se analizó si la productividad récord que logró la cadena cárnica del país en 2021 es sostenible, y señalaron indicadores que generan expectativas

Al cerrar un año récord en materia de producción y exportación de carne en Uruguay, el frigorífico BPU-NH Foods convocó a su jornada anual a profesionales de referencia para analizar si es que hubo un cambio de paradigma en el sector y si esta realidad es sostenible. De la actividad participaron el doctor en Economía, Pablo Caputi, gerente de Conocimiento del Instituto Nacional de Carnes (INAC), y el economista Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere.

Caputi recordó que en 2006 Uruguay tuvo una faena de 2,6 millones de cabezas, “nos ilusionamos con un cambio de paradigma, pero en realidad era ganado que venía represado de los problemas anteriores de colocación, cuando había caído el nivel de actividad”.

Sin embargo, esta vez “hubo cambios importantes en la ganadería y en la agricultura, que nos permiten ser optimistas en cuanto a la sostenibilidad de este proceso”, agregó.

Señaló que la aceleración del engorde “es el cambio más claro en la ganadería”. Indicó que en 2006 el Novillo Tipo de INAC pesaba 480 kilos y hoy los novillos gordos pesan en promedio de 510 a 520 kilos. Agregó que INAC anunció que actualizará el Novillo Tipo, y que el nuevo novillo seguramente pese cerca de 520 kilos, para reflejar esta nueva realidad. 

El gerente de Conocimiento del INAC destacó que ahora los ganados que se faenan son más pesados, más jóvenes, se bajó la edad de faena por debajo de 3 años y es bastante común ver que se faenan animales de 3 años, de 2 años y medio y de 2 años. 

Además, señaló que no solo hay engordes de 100 días, sino también de 200 y de 300 días. “Son cosas puntuales, pero que muestran lo que está pasando. A la ganadería se le está poniendo nafta súper y está acelerando”, enfatizó Caputi.

En ese sentido, también se refirió a los pastoreos rotativos, tanto de pasturas implantadas o de campo natural, que buscan intensificar la producción ganadera. 

En cuanto a la cría, valoró que se esté moviendo el porcentaje de destete histórico, que se ubicaba en el 65%. “De a poco se acerca al 70%; el entore de vaquillonas de 2 a 3 años está cada vez más generalizado. Las vaquillonas que hasta ahora pocos entoran es la de hace 2 años, aunque en la lechería es normal inseminar a los 15 meses, pero algunos criadores ya prueban inseminar a los 18 meses”, señaló. 

Además, Caputi valoró que se “está viendo cómo hacer para tener una recría más corta y de animales con más peso”. En ese sentido, destacó que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) tiene ensayos genéticos que muestran diferencias de hasta 20% en la eficiencia de conversión y, por lo tanto, “si uno puede utilizar 20% menos de comida para ganar el mismo peso tiene que hacerlo”. 

A propósito, señaló que el ingeniero agrónomo Daniel de Mattos, actual asesor del directorio de BPU, ha manifestado técnicamente durante muchos años que “si no tenemos una cría y recría buena, limitamos el potencial del animal en el momento del engorde. No ganarán el mismo peso, no tendrán la misma eficiencia, podrán tener problemas en la deposición”. 

“Es decir que una buena finalización requiere de un buen inicio. Entonces ahí se darán discusiones técnicas y propuestas de negocios que creo que van a ser muy interesantes para los próximos 10 años”, planteó el gerente de Conocimiento del INAC.

Sobre la cría planteó que “a veces tiene una escala un poco más pequeña y productores más dispersos, por lo que la profesionalización, el asesoramiento y la adopción tecnológica es un poco más difícil. Tendrá que cambiar el modelo organizativo para beneficiarse de las novedades”. Y planteó que “habrá que hacer un trabajo de extensión, de nuclear productores y apoyar fuerte. Hay que simplificarla, para que tenga una tecnología más interesante”.

En síntesis, Caputi consideró que “se seguirá acortando la edad de faena”, aumentando la extracción, con la ayuda de la exportación de ganado en pie, como una válvula de escape. Opinó que “no debería ser un negocio estructural, porque eso desarma la cadena”. 

Caputi dijo que en los próximos años ve a la ganadería uruguaya posicionándose en el mundo en base a algunos méritos propios y a errores ajenos, como los que cometen Argentina y Brasil. Consideró que Uruguay “es especial, porque exporta 500.000 y 600.000 toneladas, pero los compradores del mundo saben que son muy seguras, muy predecibles”. 

El papel de la agricultura y los mercados

Daniel de Mattos destacó que los productores agrícolas que incursionaron en ganadería “manejan otros tiempos, otras velocidades y están dispuestos a tomar más riesgo”. Agregó que “eso hizo que se dinamizara rápidamente la ganadería, que baje la edad de faena, que aumenten los pesos de carcasa” y opinó que “esto va a seguir”. 

Valoró que “la conjunción de la agricultura con la ganadería hace que más del 30% o el 40% de los novillos provengan de engordes intensivos o semiintensivos”, y consideró que “esto seguirá en aumento”.  

Destacó que hay demanda de carne de animales terminados a granos, a pesar de la reducción del cupo 481, porque “Asia se ha constituido en un mercado de alta demanda para este tipo de producto. Estamos cambiando, tenemos que mirar mucho más a Asia, no solamente a China. Japón y Corea”. 

De Mattos, quien también es delegado de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), consideró que solicitar el ingreso al Acuerdo Transpacífico (CPTPP) “sería espectacular”, porque allí están países “muy demandantes de este tipo de productos”. 

Y agregó que el Sudeste Asiático, “donde estamos procurando acceso sanitario, es el polo de crecimiento de carne vacuna más grande del planeta, con 700 millones de personas y alto poder adquisitivo”. 

Sostuvo que la combinación productos-mercados “nos permite mantener un precio interesante (por la carne de animales terminados a granos)”, y agregó que “lo único que no tenemos todavía es la previsión de precios en plazos de seis meses o un año (como en la cuota 481), pero eso está a la vuelta de la esquina; lo vamos a conseguir, tarde o temprano”.

Cría y recría

De Mattos valoró que la cría “respondió espectacularmente a los incentivos del mercado, y demostró que se podían alcanzar los 3 millones de terneros”. 

Dijo que “cuando uno compara a la ganadería uruguaya con otras más desarrolladas, como la australiana, no ve diferencias en los recursos tecnológicos, en la genética, sin embargo estamos entre 80 y 100 kilos por debajo en el peso de canal, y con una velocidad muy inferior en la tasa de extracción”. Por lo tanto, “la gran diferencia está en la velocidad de recría”. 

Explicó que “si uno piensa en novillos de 2 años, como los que están saliendo de los corrales, vemos que hay seis o siete meses hasta el destete, tres o cuatro meses de engorde final, y la ventana más grande que tenemos es la de la recría. Teniendo un potencial genético que está por arriba de 1,5 kilos, hoy estamos logrando tasas que están por debajo de 0,5 kilos”.        

De Mattos sostuvo que “eso permitiría aumentar los pesos de carcasa en la faena, además del impacto de una mejor recría en las tasas reproductivas. Si esto continúa, que creo que es lo que va a pasar, tenemos una oportunidad única de cambiar el paradigma de la ganadería uruguaya”.

La economía uruguaya volvió a crecer, con la cadena cárnica como protagonista

Un punto del crecimiento total que tendrá la economía uruguaya en 2021 “corresponde al comportamiento de la cadena cárnica; el desafío es sostenerlo”, dijo a VERDE el economista Alfonso Capurro, socio de CPA Ferrere.

En la jornada de BPU, el profesional señaló que “hay muchas señales que muestran que está pasando algo importante en el sector. Es un año récord histórico por los niveles de faena y por los precios; se faenaron 2,6 millones de cabezas este año, lo que es un hito que no se registraba desde 2006”. Pero señaló que ahora, a diferencia de 2006, “están pasando un montón de cosas que hacen pensar que esta tasa de extracción es sostenible“.   

Recordó que en el año 2020 Uruguay por primera vez produjo más de 3 millones de terneros; está bajando la edad de faena y eso también supone una buena noticia en términos de eficiencia de la cadena de recría a invernada”. 

Capurro analizó que “todo esto parece ser sostenible, pero también es necesario que los precios se mantengan en el tiempo, porque en definitiva estos sistemas también dependen de la rentabilidad que obtienen los productores y los buenos precios de exportación han sido el gran motor que impulsó a la ganadería este año. Y también creemos que hay buenos fundamentos para que los precios se mantengan en buenos niveles”.

Destacó que “la economía global salió de la pandemia con un crecimiento vigoroso, las economías de Estados Unidos y China están con buenas cifras de crecimiento, y hay algunos riesgos en el horizonte que no hay que menospreciar”. 

Advirtió que “estamos siguiendo con mucha preocupación los precios no solo de la carne sino de las materias primas en general”, así como “la inflación en Estados Unidos y la recalibración de la política monetaria que eso va a generar”. 

Explicó que,  “a diferencia de la salida de la crisis de 2008, esta vez se está viendo un aumento muy importante de la inflación, en Estados Unidos y a nivel global”. Eso determina que las políticas monetarias expansivas, las inyecciones de liquidez y las tasas de interés al 0% para el año que viene, “se tengan que ordenar antes de tiempo”, afirmó. 

El economista advirtió que un cambio en las condiciones de liquidez y en las tasas de interés “puedan ponerle cierta tensión a los precios internacionales de las materias primas en general”.

Aunque reconoció que “no siempre que suben las tasas de interés bajan los precios de las materias primas. Depende de cómo estén los fundamentos de oferta y demanda, pero también de cómo esté creciendo la economía”. 

Recordó el aumento del ciclo de tasas, en los años 2004 a 2005, que fue el inicio de uno de los mejores ciclos de commodities de los últimos tiempos, estuvo acompañado por un aumento de las tasas de interés. 

“La economía americana estaba en un ciclo muy vigoroso, con una financiación internacional muy importante desde China, con una economía china expandiéndose a muy buen ritmo”, señaló. 

Es por eso que se está monitoreando de cerca el auge de la inflación y la respuesta monetaria de Estados Unidos. “Por ahora estamos teniendo buenas señales de crecimiento en China y en Estados Unidos, y eso nos permite pensar que las señales de precios son relativamente buenas para el año que viene”, adelantó el consultor. 

Subrayó que “este comportamiento del complejo cárnico es muy importante para la economía uruguaya, porque en 2020 los agronegocios amortiguaron la recesión, mientras que otros sectores no pudieron producir”. 

Destacó que el aumento de la faena en 2021 fue de 30%, y por la incidencia que tiene la cadena cárnica en la economía uruguaya, “estimamos que esto tenga un efecto directo en la tasa de crecimiento de este año, de al menos 1%”. 

Nota de Revista Verde N°98

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