Agricultura

Desde la URF se percibe que habrá una consolidación del doble cultivo, dijo Federico Díaz

25 de abril de 2021

El sistema es impulsado por la buena zafra de invierno anterior, las expectativas en colza, cebada y trigo, y la necesidad de bajar riesgos tras un verano con complicaciones

Este año “todos los cultivos de invierno tendrán un crecimiento y, si bien subieron los precios de algunos insumos, como los fertilizantes, la superficie global crecerá entre 15% y 20%”, estimó el gerente comercial de la Unión Rural de Flores (URF), Federico Díaz. Al ser consultado por VERDE, comentó que el área de doble cultivo “se ha venido incrementando por el impulso de la canola, porque la superficie de trigo y cebada en los últimos años ha estado bastante estable”. 

Afirmó que, en el caso de la cooperativa, “crece la cebada debido a la demanda de la maltería con la que trabajamos y a la exportación. Con los valores de la última zafra, también el negocio del trigo empieza a cerrar con números más atractivos respecto de lo que pasaba hace dos o tres años atrás. Y en canola, con las opciones comerciales disponibles y el manejo que ha sumado el productor, se consolida y mantiene el crecimiento de las últimas zafras”.

El doble cultivo, según Díaz, “va ganando terrero por las condiciones comerciales” que ofrecen los cultivos de invierno, y también “por el aporte que realizan al sistema, no solo desde el punto de vista productivo, sino porque también ayudan a bajar el riesgo”. 

Pero ese contexto suma otro factor muy importante, el hecho de que “los resultados de la última zafra fueron buenos para la mayoría de los productores”, ya que “los precios de canola, cebada y trigo fueron mejores con respecto a los últimos años”. 

A su vez, “en trigo y cebada, fundamentalmente, hubo buenos rendimientos y también calidad, algo que no siempre se da”.

La diversificación del sistema de producción también lleva a un crecimiento en la demanda de servicios y, en esa línea, “el área comercial de la URF busca adelantarse y estar atentos a las necesidades del productor”. 

Propuestas para la zafra de invierno

Para esta zafra de invierno, la URF cuenta con planes de canola, cebada y trigo, mientras que para el área ganadera está disponible el plan de forrajeras. “Es importante que existan opciones para elegir el o los cultivos que mejor se adapten a cada predio. También está disponible el asesoramiento de los técnicos de la URF, para colaborar en la definición productiva en función de los precios, historia de chacras, rotaciones y condiciones comerciales”, dijo Díaz.

En canola hay dos planes, uno para el mercado interno y otro para exportación; en cebada una propuesta para maltería y otra para exportación; y en trigo “tenemos disponible el plan canje de semillas por grano”, señaló.

Agregó que en el área ganadera se notó un movimiento importante en la demanda de semillas forrajeras. “Se vendió todo y de forma bastante adelantada, tanto la oferta de raigrases, como de avenas y festucas”, destacó. 

Para el sector ganadero la URF también ofrece asesoramiento para el manejo de pasturas, asistencia veterinaria y nutrición animal. Además, la cooperativa cuenta con una planta de raciones, que elabora productos estándar, como también a pedido.  

El área agrícola de influencia de la URF, sumando cultivos de invierno y verano, que se ubican en torno de las 55.000 hectáreas. Por su origen, la mayor superficie está en Flores, pero en la actualidad la cooperativa opera en varios otros departamentos. La empresa cuenta con una sucursal en San José, y está sumando otra en Casupá, Florida. “También estamos trabajando con productores que tienen sus explotaciones productivas en Durazno, Río Negro y Soriano”, acotó el gerente comercial de la URF. 

El negocio y el clima

El presente ciclo agrícola estuvo pautado por los buenos resultados de la campaña de invierno en el área de influencia de la URF. Luego se dio el incremento de precios de la soja, ya con la campaña de siembra adelantada, y “eso motivó un cambio de ánimo en el productor, pero actualmente estamos inmersos en una de las zonas más complicadas para la zafra de verano”, señaló Díaz.

“Nos golpeó la seca y eso le pegó al ánimo del productor. Esta situación climática se está dando en nuestra zona núcleo, donde tenemos participación importante. Hubo chacras que se prendieron fuego, como se dice habitualmente”, narró el gerente comercial de la URF.

El promedio productivo de la soja en los últimos años, según los registros de la cooperativa, se ubica entre 2.200 y 2.400 kilos por hectárea (kg/ha). “Este año estamos proyectando un rinde promedio de entre 1.700 y 1.800 kg/ha. Hay chacras que rendirán entre 1.000 y 1.300  kg/ha, lo que significará una caída importante”, admitió. 

Pero, “si bien la zona más importante de la URF está influenciada por esta situación, la cooperativa tiene presencia en otras, donde el panorama es un poco mejor y escapan a los resultados más complejos”.

Díaz consideró que los aspectos más rescatables de este escenario son “la buena zafra de invierno y el incremento de precios de los granos. Eso motiva que el pasaje al ejercicio agrícola 2021/22, no sea tan complejo como el registrado en el 2017/18, luego de la última gran seca”. 

De todos modos, comentó que “el productor pensaba que este año lo podía cerrar con otros rindes de soja y, sumado a la primera parte de la zafra, el resultado sería muy interesante”. 

Señaló que, “cuando al agricultor le va bien, los derrames son inmediatos, porque aumenta la inversión en maquinaria, buscan más área, la introducción de nuevas tecnologías toma otra velocidad, corren algo más de riesgo. Y esta merma productiva de la soja aplaca un poco ese movimiento”. 

No obstante, dijo que “se aprecia un cambio en el negocio agrícola, por eso crece el área de invierno”. Díaz recordó que, luego de la cosecha de invierno, cuando empezó a subir el precio de la soja, “el estado de ánimo mejoró aún más, porque ya se veía una perspectiva muy buena. Pero luego los efectos del clima impactaron, y el productor está más cauto, pero se nota la apuesta al doble cultivo”.

El gerente comercial de la URF destacó que, a pesar de que el escenario de precios es fluctuante, y que ocurren cambios bruscos de un día para el otro, eso “se da en un rango de precios muy bueno comparado con el que había en la cosecha anterior. Desde que el precio llegó a US$ 500 en Uruguay, hemos tenido valores que han oscilado entre US$ 480 y U$S 520 por tonelada. Y los productores han fijado algo de volumen en ese nivel de valores”.

Nota de Revista Verde N° 92

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