Iriarte: mercado mundial de la carne sigue “firme”, pero Brasil enciende “luz amarilla”

El mercado internacional de la carne vacuna mantiene fundamentos “muy sólidos”, con precios históricamente “elevados”, un comercio que continúa creciendo y una demanda que sigue “sorprendiendo” por su fortaleza. Pero el segundo semestre también presenta “nuevos” desafíos, especialmente por la situación de Brasil, cuya salida transitoria de algunos mercados podría alterar la competencia internacional. Así lo señaló el consultor en mercados cárnicos y director de Informe Ganadero, Ignacio Iriarte, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Destacó que los precios internacionales del ganado continúan en niveles históricamente elevados. Y acotó que durante los últimos dos años, la hacienda aumentó de valor en prácticamente todos los países exportadores, mientras que la carne vacuna en el comercio internacional registra cotizaciones entre 25% y 30% superiores a las de hace dos años. “El mercado internacional está muy bien; los precios de la hacienda y de la carne siguen en niveles muy altos”, dijo.
Iriarte también resaltó que el comercio mundial continúa expandiéndose, a pesar de que año tras año se proyecta una estabilización de la demanda. Para 2026 el mercado volvería a crecer entre 500.000 y 600.000 toneladas, impulsado principalmente por el dinamismo del consumo internacional, estimó.
No obstante, el consultor aclaró que no todos los países están en condiciones de aprovechar ese crecimiento debido a la escasez de ganado. “Muchos países tienen una demanda extraordinaria, pero no tienen hacienda para responder”, sostuvo.
En ese contexto, Iriarte señaló que el gran beneficiario del crecimiento del comercio internacional durante los últimos años ha sido Brasil, acompañado por Australia. De las aproximadamente 2 millones de toneladas adicionales que aumentó el comercio mundial en los últimos tres años, la mayor parte fue abastecida por esos dos países, mientras que Uruguay, Argentina y Paraguay enfrentan limitaciones por la menor disponibilidad de ganado, dijo.
Uno de los principales focos de atención para el segundo semestre será el mercado chino. Iriarte recordó que Australia ya agotó su cupo de exportación y que Brasil también alcanzaría ese límite en las próximas semanas, situación que obligará a ambos países a redireccionar parte de su producción hacia otros destinos. A primera vista, esa situación podría representar una oportunidad para Uruguay y Argentina, que todavía disponen de cuota para abastecer al mercado chino.
“En principio parecería una buena noticia porque se genera un faltante importante de carne en China”, indicó. Advirtió, sin embargo, que el escenario presenta una contracara. Brasil deberá recolocar entre 100.000 y 150.000 toneladas mensuales que dejarán de ingresar a China, lo que podría intensificar la competencia en otros mercados.
Entre los destinos donde prevé una mayor presión. Iriarte mencionó a Estados Unidos, distintos países asiáticos e incluso América del Sur. “El gran interrogante es qué va a hacer Brasil con toda esa carne”, afirmó. El consultor recordó además que, a partir del 1º de septiembre, Brasil también dejaría de exportar carne vacuna a la Unión Europea como consecuencia de las restricciones vinculadas al uso de antimicrobianos y otros requisitos sanitarios.
Si bien esa situación abre oportunidades para proveedores como Uruguay y Argentina, considera que también incrementa la necesidad de encontrar nuevos destinos para el enorme volumen brasileño. “Brasil es un monstruo y tiene un poder de fuego enorme en el mercado internacional”, sostuvo.
Iriarte manifestó su preocupación por la posibilidad de que el exceso de oferta provoque una baja de los precios internos del ganado en Brasil, aumentando todavía más su competitividad exportadora. Consideró que actualmente la carne brasileña ya se comercializa con diferencias de precio de 25% a 30% respecto a la carne argentina en algunos mercados, e incluso viene incrementando sus ventas dentro de Argentina y en otros países de la región. “Si baja el precio del ganado en Brasil, su capacidad de competir será todavía mayor”, dijo.
En relación con Estados Unidos, señaló que el país continuará siendo un actor clave durante los próximos años. La fuerte reducción del rodeo llevará a importar alrededor de 2,5 millones de toneladas de carne vacuna durante 2026, aunque consideró que la capacidad de absorción del mercado estadounidense tampoco es ilimitada. A su entender, existe el riesgo de que la mayor oferta proveniente de Sudamérica y Oceanía genere una presión bajista sobre los valores. “Hay mucha carne buscando entrar al mercado americano”, explicó.
Consultado sobre la oferta mundial, Iriarte señaló que la mayor parte de los países exportadores atraviesa una etapa de menor disponibilidad de ganado.
Uruguay, Argentina, Paraguay, Europa y Nueva Zelanda muestran una oferta más restringida, mientras Estados Unidos inició claramente una fase de retención de vientres. El único gran interrogante continúa siendo Brasil. “Todos esperábamos que Brasil comenzara a reducir la faena, pero esa baja todavía es muy pequeña”, afirmó.
Según indicó, la faena brasileña retrocede apenas entre 1,8% y 2%, luego de haber alcanzado niveles récord durante los últimos años. Para el consultor, esa realidad plantea dos posibles explicaciones. La primera es que el proceso de liquidación de ganado todavía no terminó. La segunda, y cada vez más considerada por distintos analistas, es que el stock bovino brasileño haya sido históricamente subestimado.
“Puede ser que Brasil tenga mucho más ganado del que siempre pensamos”, sostuvo. Iriarte explicó que esa incógnita será uno de los factores más determinantes para el mercado internacional durante los próximos meses.
Si finalmente Brasil comienza a reducir significativamente la faena, el mercado mundial podría enfrentar una oferta mucho más ajustada y sostener los actuales niveles de precios. Pero si mantiene el actual volumen de producción, continuará siendo el principal regulador del comercio internacional. “El fondo del mercado sigue siendo muy bueno, pero apareció una luz amarilla que se llama Brasil”, enfatizó.
Escuchá a Ignacio Iriarte.



