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Montevideo, 7 de Marzo 2021

Agricultura

“Si los granos siguen con estos precios, los insumos subirán y el margen será igual, pero habrá más riesgo”, dijo Echezarreta

17 enero, 2021

EXPECTATIVAS PARA 2021

El empresario Ricardo Echezarreta destacó los rendimientos, calidad y precios de los cultivos de invierno, y se refirió a las esperanzas y amenazas de la campaña de verano

Terminado el primer tiempo del ciclo agrícola 2020/21, las empresas están con un resultado favorable. Ricardo Echezarreta, empresario agropecuario de Dolores (Soriano), señaló a VERDE que la zafra de invierno fue “tuvo buenos rendimientos, calidad y precio. Es muy difícil que coincidan las tres cosas y este año sucedió”. 

Ahora se suma la suba de precios de la soja,  y eso genera muy buenas expectativas para la zafra de verano, aunque los costos de los insumos y el clima son amenazas para el negocio.

Dijo que “hay que seguir la evolución de los insumos y cómo pesan en el negocio. Si los granos siguen subiendo o se mantienen en estos precios, los insumos tenderán a subir, y entonces, el margen seguirá siendo el mismo pero con más riesgo”. 

Echezarreta comentó que su empresa, El Chajá del Litoral, tiene una rotación de cultivos que no cambia. El área de invierno es un tercio de la superficie que está en agricultura y en verano se siembra soja, maíz y sorgo. “Pensamos mantener la estrategia agrícola-ganadera, a pesar del aumento de los precios de los granos, porque entendemos que los suelos precisan rotación. Por eso, la ganadería tiene un rol importante en la empresa”, explicó.

Consideró que la fortaleza del negocio está en “la pasión que tenemos por lo que hacemos, trabajamos con mi hermana (Laura) y mi madre (Celia Ubiría), con total sintonía, muy unidos, y para nosotros también es importante vivir en el campo. Otra fortaleza es la calidad del personal, que tiene muchos años en la empresa, experiencia en los trabajos, y en las tecnologías que usamos e incorporamos”.

Destacó que, al contar con planta de acopio, la empresa tiene poder de decisión sobre el destino de sus granos. También destacó la utilización de semillas con los últimos eventos. “Invertimos en semillas y en lo que un planteo de alta tecnología demanda”, dijo.

Sobre la ganadería, señaló que “siempre compramos terneros de muy buena genética, lotes destacados, de punta. Habitualmente le compramos a las mismas empresas criadoras”.

En El Chajá del Litoral, el 70% del área está destinada a la agricultura y el 30% a la ganadería, “donde las pasturas en suelos agrícolas juegan un rol muy importante. Las praderas se hacen en campos propios y en los que tienen arrendamientos de largo plazo. Hay campos en los que venimos trabajando desde hace 10 o 15 años. Buscamos arrendamientos de cuatro o cinco años. El dueño del campo tiene que estar convencido del cuidado del campo para que ese capital no pierda valor productivo”.

Planteó que imagina “una agricultura con altos rendimientos y que obliga a ser ganadero. Tenemos que hacer praderas, porque los campos no resisten la agricultura continua. Hace unos seis años comenzamos con la introducción de praderas. Hoy esas áreas están volviendo a la agricultura, y se puede ver el gran potencial de los materiales genéticos de trigo, soja o maíz que sembramos, algo que en agricultura continua no se puede observar tan claramente”.

Todo este proceso “lleva a una ganadería más intensiva, que la hace competitiva con la soja y la agricultura. En nuestro caso, los animales van rotando las parcelas una vez a la semana. Esto motiva el desarrollo del feedlot, y esta ganadería nos trae más estabilidad al negocio”, sostuvo.

Además, señaló que a la actividad se le realiza una fuerte inversión en bebederos, pozos, bombas solares, alambrados para intensificar la recría. “La inversión en pasturas no es  baja, implica un alto costo, pero da frutos”, aseguró. 

En la empresa, la inclusión de pasturas comenzó con festuca, al segundo año se incorporó achicoria con trébol rojo y cebadilla. 

En agricultura, dijo que “se trabaja con maquinaria y tecnología de punta. Tenemos el 100% del área con agricultura de precisión, toda la fertilización es variable (nitrógeno, potasio, fósforo), la siembra de maíz es variable, y hace mucho que incursionamos en riego”.

Consideró que la conservación de los suelos “es muy importante, y que tal vez no baste solo con el Plan de uso y manejo de los suelos. En nuestro caso, el 80% de los campos ya está con terrazas y eso nos viene asegurando una mejora muy destacada de cada lote”.

Echezarreta entiende que la agricultura en el país tenderá a incorporar más riego, aunque habrá que resolver de qué manera juntar el agua. Afirmó que “el riego nos aportará un aumento de la productividad, porque en la agricultura de secano, aún utilizando la máxima tecnología, estamos con rendimientos casi topeados, y dependemos mucho del clima”.

Recalcó que la gestión en la empresa es clave. “Todos los días conversamos sobre lo que cada integrante realiza, se recorre, mira y analiza. Esto nos da eficiencia, y el personal trabaja tranquilo. Se llevan muchos registros: de chacra, de llegada a planta, de compra y distribución de insumos”, detalló.

Las ventas agrícolas y ganaderas de la empresa se hacen con precios anticipados. “Nunca son los más altos, pero nos da un buen promedio. Buscamos estabilidad, a pesar de que el clima siempre es muy importante. El equipo de gestión está integrado por un ingeniero agrónomo, una auxiliar contable y nosotros”, señaló el empresario de Dolores.


Revista VERDE N° 90