Drones ganan espacio en ganadería y resultan “clave” ante limitantes de acceso al campo

El uso de drones en el agro continúa consolidándose en Uruguay, con una “creciente” adopción en sistemas ganaderos y un rol cada vez más “relevante” en situaciones en las que la maquinaria convencional no puede ingresar a los predios. Así lo destacó el director de Kelpie, Julio Nin, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El operador indicó que la demanda de servicios “viene firme”, con un cambio en el perfil de los trabajos respecto a campañas anteriores. “Hoy los trabajos vienen más asociados a la ganadería”, afirmó.
En particular, se observa un aumento en el uso de drones para el voleo de semillas forrajeras. Esto marca una diferencia con el año pasado, cuando el foco estaba más orientado a cultivos de cobertura dentro de sistemas agrícolas. “Se está trabajando mucho en voleo de praderas para ganado”, comentó.
Además del voleo, los drones se utilizan en tareas de pulverización, especialmente en cultivos donde la altura o el estado del terreno dificultan el ingreso de maquinaria. En el caso del maíz, por ejemplo, permiten realizar aplicaciones en etapas donde los equipos tradicionales ya no pueden operar. “Hay cultivos donde las máquinas no pueden entrar y ahí el dron es una solución”, sostuvo.
Este diferencial también se vuelve “clave” en situaciones climáticas adversas. Las lluvias recientes han generado dificultades de acceso en muchas chacras, lo que impulsa el uso de drones como alternativa para no perder ventanas de manejo. “Cuando no se puede entrar con maquinaria, el dron pasa a ser una herramienta clave”, indicó Nin.
En este contexto, se han realizado aplicaciones de semillas como raigrás y lotus en chacras donde no era posible operar con equipos terrestres. Desde el punto de vista tecnológico, el proceso de adopción muestra una evolución clara. “Se le está perdiendo el miedo al uso del dron”, afirmó.
Los productores comienzan a incorporar esta herramienta con mayor confianza, en la medida en que se consolidan los resultados y se mejora el manejo operativo. No obstante, Nin remarcó que el desempeño depende directamente del uso adecuado de la tecnología. “Como cualquier máquina, si se usa mal puede dar malos resultados”, advirtió.
En relación a los cultivos de invierno, el uso de drones en la siembra —particularmente en colza— aparece como una alternativa potencial, aunque por el momento su adopción es limitada. “Todavía no hay trabajos marcados en colza, pero puede aparecer si el clima complica las siembras”, indicó.
Escuchá a Julio Nin.



