Erro celebrará 30 años de su jornada anual, con foco en soja, maíz, riego e integración productiva

La agricultura uruguaya se prepara para una campaña de verano con “mejores” perspectivas climáticas, una soja “nuevamente” por encima de los US$ 400 por tonelada y un “creciente” protagonismo del maíz dentro de las rotaciones. En ese contexto, Barraca Erro realizará la 30ª edición de su tradicional Jornada Anual, donde el manejo de los cultivos, la genética, el riego y la integración entre agricultura y ganadería serán los principales ejes de análisis. Así lo señaló el gerente comercial de Barraca Erro, Germán Bremermann, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
La actividad se desarrollará el próximo 30 de julio, desde las 8:30 horas, en el edificio corporativo de Barraca Erro, en Dolores, y estará organizada en cuatro grandes bloques temáticos.
El primero estará dedicado al manejo del cultivo de soja, considerando la alta probabilidad de un evento Niño y las decisiones agronómicas necesarias para maximizar la productividad en un año potencialmente favorable desde el punto de vista climático. “Tenemos que aprovechar al máximo un escenario que podría ser favorable en lluvias, buscando la mayor productividad con el menor costo posible”, dijo.
El segundo bloque estará enfocado en genética de soja y maíz, donde la empresa presentará nuevos híbridos de maíz de la marca Illinois propiedad de GDM, con énfasis en potencial de rendimiento, estabilidad y adaptación a las distintas regiones agrícolas del país. A la vez, se destacan tres nuevas variedades de soja Don Mario. “El progreso genético sigue siendo una de las principales herramientas para aumentar la productividad”, sostuvo.
Uno de los momentos centrales de la jornada será un panel de intercambio entre empresarios referentes del agro, donde se analizará la creciente integración entre agricultura y ganadería. El debate pondrá especial énfasis en el papel que puede desempeñar el riego, para potenciar ambos sistemas productivos y fortalecer la transformación de granos en carne. “La sinergia entre agricultura y ganadería abre una enorme oportunidad para mejorar la competitividad del sistema”, valoró.
El cierre estará a cargo del equipo de Nóvitas, que presentará un análisis sobre la evolución de los mercados internacionales de granos y las perspectivas de precios para los próximos meses de cada uno de los productos agrícolas.
En relación con la campaña de verano, Bremermann destacó que el regreso de las cotizaciones por encima de US$ 400 por tonelada vuelve a generar un marco económico atractivo para mantener la superficie sembrada durante la zafra 2026/27. “Mientras la soja se mantenga por encima de los US$ 400, no esperamos cambios importantes en el área”, dijo.
El ejecutivo estimó que la superficie podría variar apenas entre 5% y 10%, dependiendo principalmente de la evolución del clima durante la ventana de siembra, el crecimiento que pueda registrar el maíz o las pasturas en algunas regiones y también puede haber más soja en áreas arroceras. En un escenario Niño, la oportunidad de siembra será determinante para la soja de segunda, acotó.
Según explicó, el potencial de rendimiento comienza a disminuir luego del 20 o 25 de noviembre y cae de forma mucho más acelerada a medida que la implantación se acerca a fines de diciembre. “La fecha de siembra vuelve a ser determinante para capturar el potencial de rendimiento”, sostuvo.
Respecto al maíz, el gerente comercial de Barraca Erro proyectó un nuevo crecimiento del cultivo impulsado por la demanda de granos forrajeros, la expansión de los sistemas ganaderos intensivos y el aporte que realiza a las rotaciones agrícolas. Resaltó además la importancia de incorporar materiales con elevada adaptabilidad, capaces de responder tanto en campañas secas como en años con abundantes precipitaciones. “El maíz seguirá creciendo porque aporta estabilidad al sistema y responde a una demanda cada vez mayor”, afirmó.
En cuanto a los cultivos de invierno, Bremermann valoró que Uruguay haya superado nuevamente las 800.000 hectáreas sembradas entre colza, trigo y cebada. Indicó que la colza volvió a consolidarse como el principal cultivo del invierno, con un área cercana a las 400.000 hectáreas, implantada mayoritariamente dentro de la ventana óptima de siembra.
Ese aspecto, Bremermann consideró que permitirá adelantar la cosecha y favorecer la implantación de la soja de segunda en fechas de alto potencial productivo. “Una colza cosechada temprano permite sembrar soja de segunda en el mejor momento”, indicó. Y señaló que la agricultura uruguaya continúa diferenciándose por la elevada intensidad.
El sistema nacional alcanza un promedio cercano a 1,6 cultivos por año, uno de los índices más altos de la región, sustentado en la combinación de trigo, cebada, colza, soja y un maíz que continúa ganando participación, dijo.
A su entender, esa intensificación adquiere aún más valor cuando los granos producidos se transforman en carne dentro del propio país. “La combinación de agricultura, ganadería y riego genera un círculo virtuoso con enormes perspectivas para el futuro”, enfatizó.
Escuchá al gerente comercial de Barraca Erro, Germán Bremermann.




