Maíz regado a 12.900 kg/ha y soja en secano en rojo; invierno con fuerte apuesta a colza y carinata

El maíz bajo riego en el centro del país cerró la zafra con rendimientos en torno a los 12.900 kg/ha, duplicando con creces los resultados de la soja en secano, que promedió cerca de 1.500 kg/ha y dejó “números en rojo» para la mayoría de los productores. Así lo analizó el ingeniero agrónomo Francisco Bianco, asesor agrícola en el centro del país, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Señaló que los sistemas de riego aplicaron entre 400 y 450 milímetros durante la zafra —el doble que el verano anterior— operando casi sin parar desde fines de noviembre hasta la madurez fisiológica a principios de febrero. El costo operativo del riego rondó los US$ 0,50 por milímetro aplicado con energía eléctrica —US$ 200 por hectárea en un sistema que demandó unos 400 mm— llevando los costos directos totales del cultivo a entre US$ 1.400 y US$ 1.500 por hectárea sin amortización ni renta. «Afuera del pivot, la misma fecha de siembra rindió menos de la mitad; fue un año en que tener riego o no tenerlo fue determinante», dijo.
Destacó el creciente interés en el riego en la zona, con más obras e inversiones visibles, apoyadas por el régimen COMAP, aunque con trámites de conexión eléctrica que calificó como «engorrosos, largos y caros».
La soja en secano fue muy variable, según zona y fecha de siembra. Las siembras de primera —20 de octubre al 1 de noviembre— fueron las más afectadas por la sequía, con rendimientos de entre 1.500 y 2.000 kg/ha en los casos que «ligaron algo de agua». Las siembras más tardías sorprendieron positivamente, con algunas alcanzando 2.300 a 2.600 kg/ha. El promedio neto —seco, sano y limpio, descontando humedad, dañado y prelimpieza— rondaría los 1.500 kg/ha o algo menos. «Como la dibujes, te queda en rojo; en términos promedio, sí, queda en rojo», fue categórico.
De cara al invierno, Bianco describió una “fuerte inclinación» hacia las brásicas. La colza está prácticamente toda sembrada y en la semana siguiente quedará poca área por cubrir. En carinata, el asesor estimó que hay margen hasta el 10-15 de junio, favorecido por la incorporación de híbridos más cortos que permiten sembrar en esa fecha y liberar el campo a tiempo para la soja de segunda.
La carinata, pese a los cambios en su programa comercial que generaron incertidumbre, sigue siendo «el grano que está valiendo más» y mantiene un número interesante. «Es un cultivo rústico, compite bien con malezas y se banca mejor que la colza el frío; hay que hacer de todo un poco», afirmó.
Para el trigo y la cebada, Bianco señaló que la cuenta mejoró respecto a lo planificado hace meses: el precio del trigo subió y la urea bajó algo. Los análisis de suelo dan niveles más altos de fósforo y potasio que en años normales —porque la soja rindió poco y hubo menos extracción— lo que da margen para ahorrar en fertilizante, sostuvo.
El plan de siembra, indicó, debe construirse potrero a potrero, priorizando los campos de mejor calidad y drenaje, respetando las rotaciones y siendo muy cuidadoso en un año con pronóstico de mayor humedad hacia la primavera. «Es un año para buscar la revancha en los campos que pueden dar la revancha, no en cualquier chacra», advirtió.
Escuchá a Francisco Bianco.




