Ganadería

Para Simeone, Uruguay le perdió el miedo al corral

16 de octubre de 2018

De todos modos, el director de la UPIC, de Facultad de Agronomía, admitió que hay que trabajar en achicar la gran brecha en eficiencia de conversión respecto a otros países

Es importante que en Uruguay se le haya perdido el miedo al corral, pero hay una serie de cosas para trabajar y mejorar», comentó a VERDE el ingeniero agrónomo Alvaro Simeone, director de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), de Facultad de Agronomía.

El docente y asesor en nutrición destacó que los productores uruguayos están avanzando en el manejo de los corrales, pero también reconoció que hay aspectos que tienen que ver con la molienda de granos, con el uso de comederos de autoconsumo, con el biotipo a elegir, que se deben mejorar.

La UPIC evaluó la información de más de 100.000 animales en la base de datos de Il Tramonto, importante corral de engorde de Uruguay. Allí se observó que la eficiencia de conversión de los machos es 9 a 1 (kilos de alimento necesarios para aumentar un kilo de peso vivo), mientras que en Estados Unidos es de 6,5 o 7 a 1.

«Esto se debe a que en Estados Unidos procesan mejor el grano, hacen mejor lectura de comederos, producen mejor la comida, la mezclan mejor. Hay una brecha tecnológica que es muy importante y debemos trabajar en eso», comentó el experto.

De todos modos, Simeone admitió que los corrales de engorde en Uruguay vienen bien, porque hay negocios, y la tendencia es que ese sistema de producción termine de ser cuota 481 dependiente, lo que reconoció que era un problema, porque había que estar en ese club o de lo contrario no se podía producir.

Si bien hay otros negocios que admiten el corral, advirtió que para poder manejarlo hay que tener el coeficiente técnico, ya que no se trata solo de encerrar el ganado durante 200 días y después ver qué pasa. «Hay que tener en cuenta los temas sanitarios, los problemas de patas, los abscesos hepáticos, marmoreo, entre muchos otros. Además, una cosa es encerrar el ganado 200 días y otra es encerrarlo 300 días», planteó.

También reconoció que en todos esos temas es la investigación la que tiene que dar respuestas, mientras que los productores las aplican si las creen convenientes.

Simeone puso como ejemplo las investigaciones realizadas por la UPIC sobre destete precoz a corral. Afirmó que existen evidencias de que esos animales destetados precozmente, cuando se someten a dietas con alto porcentaje de granos durante la invernada, tienen performances superiores a los animales que se destetaron de forma convencional.

«El nivel de marmoreo es superior y se abre una perspectiva interesante, sobre todo para los países de América del Sur, que es donde se trabaja mucho con destete precoz», planteó.

Por otra parte, la industria reclama animales con carcasas más grandes. Simeone consideró que los podrá conseguir si se paga más, de lo contrario será difícil, porque se trata de un tema de eficiencia de conversión y relaciones de precios.

Sobre las perspectivas para la ganadería dijo que es optimista. Si bien reconoció que se está pasando por un momento complejo, asociado a una problemática de endeudamiento, que es preocupante, destacó que cuando se mira el resultado económico de las empresas se ve que hay una serie de productores que en las mismas condiciones tienen resultados interesantes, con buena rentabilidad.

Dijo que la lógica es enfocarse en los problemas que el propio productor puede resolver, mirar porteras para adentro para mejorar ese resultado. «Eso es determinante. En ese ejercicio veo un montón de cosas para hacer», señaló.

Agregó que una cosa es el endeudamiento, ver cómo se puede reperfilar la deuda, su estructura, «pero hay que hacer, no esperar que algo lo venga a salvar. Mejorar porteras adentro es un ejercicio que todos estamos obligados a hacer», sostuvo.

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