Importaciones de carne vacuna en China ganan ritmo y aprietan las cuotas

El mercado chino de carne vacuna muestra un inicio de año con fuerte dinamismo, marcado por un aumento en los volúmenes importados, precios más firmes y una rápida utilización de las cuotas por parte de los principales países proveedores.
Así surge de un análisis difundido por OIG+X en su cuenta de LinkedIn, que advierte sobre un escenario de mayor competencia en el corto plazo.
Entre enero y febrero, China importó 630.000 toneladas de carne vacuna, con un crecimiento de 34% interanual en volumen y de 44,5% en valor, alcanzando un total de US$ 3.500 millones, lo que confirma un mercado firme tanto en cantidad como en precios.
Brasil, principal proveedor del mercado chino, lidera claramente este proceso. En el período acumuló 372.000 toneladas, lo que representa el 33,6% de su cuota anual de 1,106 millones de toneladas.
Además, considerando los embarques en tránsito o aún no liquidados, la utilización efectiva de la cuota brasileña ya se aproxima al 50%, lo que podría generar presión en el corto plazo si se mantiene el ritmo de exportaciones.
Australia también muestra una utilización acelerada de su cuota. China importó 72.000 toneladas en el primer bimestre, un aumento de 27,6% interanual, alcanzando el 35,1% de su cupo anual de 205.000 toneladas.
Se espera que el país supere el 50% de uso de su cuota en mayo, impulsado por una mayor disponibilidad de ganado y una estrategia activa de exportación.
En el caso de Argentina, las importaciones alcanzaron las 103.000 toneladas, lo que representa el 20,2% de su cuota anual, manteniéndose dentro de un ritmo normal, con margen de crecimiento.
Uruguay, en tanto, muestra una dinámica diferente. Las importaciones desde el país sumaron 35.000 toneladas entre enero y febrero, con una caída de 9,4% interanual, reflejando un menor ritmo de envíos.
El informe atribuye este comportamiento a altos costos y menor disponibilidad de ganado, factores que han llevado a algunas plantas a reducir o suspender su actividad.
Otros proveedores muestran participaciones más acotadas. Nueva Zelanda exportó 19.000 toneladas, mientras que Estados Unidos se mantiene prácticamente fuera del mercado, con menos de 1.000 toneladas, afectado por restricciones comerciales.
En contraste con la carne vacuna, otras proteínas muestran un comportamiento más débil. Las importaciones de carne de cerdo y ovina registran caídas significativas, lo que refuerza el posicionamiento de la carne vacuna dentro del consumo chino.
En este contexto, el avance acelerado en la utilización de cuotas genera una señal clara para el mercado. Si los principales proveedores agotan sus cupos antes de lo previsto, la ventana de importación se acortará significativamente, intensificando la competencia en un escenario de precios en alza y restricciones crecientes.



