Ganadería

Corrales de engorde: punto de equilibrio entre US$ 5,40 y US$ 5,50, con señales positivas para la inversión

19 de enero de 2026

Las perspectivas para la producción de carne intensiva en corrales de engorde en Uruguay muestran señales alentadoras para 2026, impulsadas por un contexto internacional favorable, una industria frigorífica demandante y un escenario interno que combina una relación grano–carne competitiva.

Así lo analizó Álvaro Ferrés, director ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy, donde destacó que 2025 fue “un año muy bueno” para el negocio del corral, tanto por la demanda como por los volúmenes faenados, los valores registrados y la complementación con la agricultura.

Sostuvo que el arranque del año presenta “señales muy alentadoras” con muy buenas expectativas en términos de colocación y valor, particularmente por el escenario de mercados. En ese sentido, señaló que en China la cuota habilitada para Uruguay es superior a lo que se venía colocando y al mismo tiempo, otros países recibieron menores volúmenes.

A esto se suma la expectativa generada por el acuerdo Unión Europea–Mercosur. Ferrés subrayó que el precio del ganado en Europa es elevado, lo que respalda los valores de exportación. Permanece la situación en Estados Unidos y se suma la eventual retención de stock en algunos países exportadores, factores que refuerzan un escenario internacional de precios firmes.

En este contexto, consideró que Uruguay está en condiciones de capitalizar estas oportunidades, en particular a través de sistemas intensivos. “La relación grano–carne se va a seguir manteniendo y acelerar los ciclos productivos es una consecuencia directa de que los corrales de engorde funcionen”, afirmó.

Respecto a la participación del ganado de corral en la faena, Ferrés señaló que existen condiciones para que aumente respecto a 2025. “Hay capacidad instalada disponible, nuevos corrales en proceso de armado y una base de animales jóvenes que pueden ser transformados en faena a través de sistemas intensivos”.

En ese marco, sostuvo que la faena total del país puede crecer como consecuencia de una mayor actividad de los corrales de engorde y del uso de concentrados en la terminación.

Si bien recordó que la faena de corral ronda el 18% según datos del INAC, aclaró que al considerar también los animales que reciben concentrados en su terminación “el número es significativamente mayor”. Desde Aupcin estiman que entre 700.000 y 800.000 vacunos se terminan actualmente con corral o reciben concentrados, un volumen que podría ubicarse perfectamente entre 900.000 y un millón de cabezas, dado que hay tecnología disponible, acceso a granos y capacidad operativa.

En materia de reposición, Ferrés afirmó que la demanda seguirá firme, impulsada por los corrales, la recría y la exportación en pie. “Salvo cambios bruscos” en el contexto, “los valores de la hacienda tenderían a mantenerse elevados en todas las categorías”, lo que genera incentivos para mejorar la eficiencia de los sistemas de cría y acelerar decisiones productivas.

Agregó que la industria frigorífica juega hoy un rol central, está activa en la demanda de ganado de corral y genera señales claras hacia adelante, incluso con contratos y precios a futuro. En ese sentido, afirmó que no hay marcha atrás posible: “si los corrales de engorde no funcionan, la industria frigorífica pierde viabilidad”.

Consultado por los números del negocio, Ferrés ubicó el punto de equilibrio del corral, bajo supuestos actuales, en un rango de entre US$ 5,40 y US$ 5,50 por kilo, considerando un novillo de reposición de US$ 3 y un precio del maíz de entre US$ 250 y US$ 260 por tonelada.

A la vez, Ferrés valoró positivamente los cambios introducidos por el Decreto 329/025, que reglamenta el nuevo régimen de promoción de inversiones. Señaló que el sector recibe la medida con satisfacción y destacó especialmente el estímulo a inversiones vinculadas a manejos ambientales, que suelen ser costosos y no generan un retorno directo inmediato.

Para los sistemas de engorde a corral, explicó que el decreto contempla un marco amplio que incluye inversiones en manejo de efluentes y residuos, entre otros aspectos ambientales. Indicó que el diseño del proyecto y el puntaje que se obtenga en la evaluación serán claves, pero remarcó que existe una clara señal del gobierno para que este tipo de inversiones sean promovidas. A su juicio, se trata de una señal positiva que el sector buscará aprovechar.

Escuche a Álvaro Ferrés

7 - 05:12