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Ganadería

Confirman aumento de rentabilidad al producir lanas finas en el basalto

12 de junio de 2021

Concluyó con éxito el proyecto FPTA que llevaron adelante el CRILU, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Uruguay e INIA, lográndose varios objetivos

El Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas (CRILU), en conjunto con la Sociedad de Criadores de Merino Australiano de Uruguay (SCMAU), en el año 2015 se presentaron a un llamado concursable para proyectos de transferencia de tecnologías de los Fondos de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA) del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). El proyecto fue aprobado y comenzó sus actividades en el año de 2017, denominándose: Implementación de alternativas tecnológicas que incrementan la competitividad de los sistemas de producción ovino-laneros de la región de basalto.

Como base de la formulación del proyecto, se tomó en consideración la encuesta realizada a 42 productores integrantes del CRILU en el año 2016, donde se observó qué tecnologías de proceso y de bajo costo eran conocidas por los productores, pero no adoptadas. La no adopción de estas tecnologías se vinculaba a: la pertinencia, la relación costo-beneficio, la inversión y la mano de obra requerida. 

Por otra parte, los productores manifestaron desconocer el impacto económico y productivo que tiene aplicar esas tecnologías en sus predios. Con este diagnóstico, se elaboró una estrategia de trabajo, buscando acercar y adaptar las tecnologías disponibles para la producción y calidad de lanas superfinas y ultrafinas, y la mejora reproductiva, evaluando el impacto productivo y económico de su aplicación a nivel de predios comerciales.

Para llevar adelante el proyecto, se seleccionaron cinco productores (beneficiarios) de la región de basalto, que eran representativos de los consorciados. Estos productores, junto con el equipo técnico (veterinarios y agrónomos) elaboraron un diagnóstico de cada predio, generaron una hoja de ruta y plan de acción, trabajando durante cuatro años, realizando un seguimiento y evaluación de la aplicación de estas tecnologías en la producción e ingreso de los predios.

Participantes

El proyecto fue liderado por el CRILU y la SCMAU, con el apoyo del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y Central Lanera Uruguaya (CLU). Los cinco productores fueron seleccionados estratégicamente, con el fin de representar diferentes características socioeconómicas y de incorporación de tecnologías de los sistemas de producción ganaderos de la región (ver Cuadro 1).

A su vez, todos ellos se han especializado en producir lanas de alto valor (seleccionando a favor de la reducción del diámetro de la fibra), con el objetivo de mejorar la rentabilidad de sus empresas. Actualmente, dichas empresas producen lanas con diámetros que oscilan entre las 15 a 18 micras. 

El plan de acción predial llevado a cabo incluyó los siguientes componentes: diagnóstico de la empresa; definición de objetivos y metas; protocolo de seguimiento general (desempeño animal); visitas técnicas cada 45 días y apoyo en el seguimiento de tecnologías incorporadas; reuniones internas de intercambio entre productores y equipo técnico; y jornadas de difusión abiertas.

Diagnóstico de la empresa

Las empresas cuentan con un sistema mixto (ovinos y bovinos) sobre campo natural, con un grado avanzado de incorporación de tecnologías. Las áreas de mejora identificadas para trabajar fueron: sanidad (principalmente control de parásitos gastrointestinales), recría (desarrollo de las borregas al primer servicio), señalada (lograr estabilizar buenos indicadores reproductivos).

Objetivos específicos

Los objetivos específicos fueron: alcanzar un mínimo de 38 kilos en borregas a la primera encarnerada (dos dientes); alcanzar un mínimo de condición corporal 3 previo a la encarnerada y parto; y estabilizar los niveles de señalada promedio en 80% en los tres años.

Entre los objetivos generales de las empresas se planteó: incrementar la producción de carne y/o lana en 50%; e incrementar 20% el ingreso por hectárea.

Medidas de manejo aplicadas

En cuanto a las medidas de manejo aplicadas, en sanidad se hizo Lombritest mensualmente o cada 45 días, con análisis copro-parasitarios (HPG); chequeo de efectividad de los principios activos de los antihelmínticos (10 días posdosificación), control y monitoreo permanente de afecciones podales y ectoparásitos.

En la etapa de recría se considera el peso vivo estacional, monitoreo mensual de HPG, alimentación diferencial (pasturas o suplementos en caso de ser necesario).

En relación a la performance reproductiva: se realizan dosificaciones estratégicas, ecografía para manejo diferencial de categorías (vacías, únicas, múltiples, parición tardía), monitoreo de condición corporal (CC) y alimentación preferencial de las ovejas melliceras y de baja condición corporal.

Las jornadas abiertas de difusión, tuvieron como objetivo transferir las experiencias del conocimiento y aplicación de tecnologías de productor a productor, donde los beneficiarios relataron los manejos realizados, las tecnologías aplicadas y los resultados logrados. 

Durante los cuatro años se realizaron ocho jornadas, cinco de carácter presencial, con 350 participantes (64% productores, 28% técnicos y 6% estudiantes). A partir del año 2020, instalada la pandemia en Uruguay, se realizaron tres jornadas virtuales (disponibles en: https://crilu.org.uy/).

Jornada de cierre del proyecto

El pasado 29 de abril se realizó la jornada de cierre del proyecto FPTA CRIULUMERINO$. Como datos destacables de este trabajo se constató que: en el basalto las empresas que producen lanas de alto valor (menor a 18 micras), logran consistentemente mayores ingresos económicos por hectárea (Figura 1). 

Al profundizar en este análisis, se vio que las empresas que participaron del proyecto lograron aumentar la producción de carne y lana y sus ingresos, de forma diferencial, comparándolas con otras empresas del basalto, aún en un escenario de precios adversos (Figura 2). Este aumento consistente en productividad se explicó por haber logrado una mejora y mayor estabilidad en los indicadores productivos y reproductivos, a través de ajustes en el manejo e incorporación de tecnologías.

Conclusiones del proyecto

En los cuatro años de trabajo se logró conformar un grupo humano compuesto por los cinco beneficiarios y el equipo técnico, que trabajó en buena forma y logró los resultados propuestos. En las diferentes jornadas se pudo transmitir las experiencias de los productores y el aprendizaje sobre las tecnologías aplicadas. Pero de forma concreta, de acuerdo a los objetivos planteados en 2017, se logró: aumentar 49% la producción de carne ovina Merino y se incrementó el ingreso de capital en un 19%.

Como este proyecto se basa en la generosidad de productores que han trabajado de porteras abiertas, apoyando con su tiempo, opiniones y esfuerzo, les transmitimos un especial agradecimiento a los productores Juan Bazzano, Fernando Notejane, Andrés Benia, Ricardo y Fabiana Guimaraes, Álvaro y Miguel Méndez, así como a sus familias.

El equipo de trabajo estuvo integrado por los ingenieros agrónomos Pablo Platero y Donald Chalkling; el técnico agropecuario Diego Dutra, y las médicas veterinarias  Zully Ramos y Gracialda Ferreira. Agradecimiento a INIA por la financiación de este proyecto.

Nota de Revista Verde N°93

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