Ganadería

China redefine el acceso a su mercado de carne vacuna: cómo queda cada proveedor tras las nuevas cuotas

3 de enero de 2026

China avanzó con la implementación de medidas de salvaguardia a las importaciones de carne vacuna que regirán durante los próximos tres años y que redefinen el posicionamiento de los principales proveedores del mercado chino. El nuevo esquema fija contingentes arancelarios por país y establece un arancel del 55% para los volúmenes que superen esas cuotas, una carga considerada prohibitiva por la industria exportadora.

Para 2026, el Ministerio de Comercio de China definió una cuota total de importación de 2,7 millones de toneladas para los países alcanzados por la medida, un volumen similar al récord importado en 2024. Sin embargo, la distribución por origen muestra un tratamiento desigual entre proveedores.

Brasil, principal abastecedor del mercado chino, contará en 2026 con una cuota de 1,106 millones de toneladas, equivalente a cerca del 80% de sus envíos del último año. Dado que más de la mitad de las exportaciones brasileñas de carne vacuna tienen como destino China, el país queda altamente expuesto a la eventual activación del arancel, especialmente en la segunda mitad del año.

Australia aparece entre los más perjudicados. Su contingente de salvaguardia será de 205.000 toneladas en 2026 —alrededor del 75% de sus exportaciones de 2025—, lo que obligaría a desviar parte de los envíos hacia otros destinos para evitar el sobrearancel. La industria australiana estima que el impacto podría recortar hasta un tercio de sus ventas a China.

En contraste, los exportadores sudamericanos resultaron claramente favorecidos. Uruguay tendrá una cuota de 324.000 toneladas en 2026, muy por encima de sus embarques de 2025, que rondaron las 188.000 toneladas hasta noviembre. Esta holgura le permitiría crecer sin restricciones arancelarias en el corto plazo.

Una situación similar se observa en Argentina, que contará con una salvaguardia de 511.000 toneladas, frente a exportaciones cercanas a 435.000 toneladas el año pasado. El esquema le otorga margen adicional para sostener y eventualmente expandir su participación en el mercado chino.

Nueva Zelanda recibió una cuota de 206.000 toneladas, casi el doble de sus envíos de 2025, lo que reduce significativamente el riesgo de alcanzar el límite. En tanto, Estados Unidos tendrá un contingente de 164.000 toneladas, un volumen elevado en relación con sus exportaciones recientes, condicionadas tanto por la menor disponibilidad de hacienda como por restricciones administrativas de acceso a plantas frigoríficas.

El nuevo esquema deja en evidencia que, pese a que Brasil es el proveedor de mayor impacto sobre la industria doméstica china por volumen, los países sudamericanos en su conjunto quedaron mejor posicionados que Australia y Estados Unidos. En ese contexto, el mercado chino podría registrar en 2026 una reconfiguración de flujos, con mayor peso relativo de Sudamérica y una presión creciente sobre los exportadores que enfrenten límites más ajustados.

En base a Beef Central

7 - 07:44