CEO de Minerva planteó cuál debe ser la estrategia de Sudamérica

Para Fernando de Queiroz “la volatilidad va a ser la nueva realidad” y los negocios ahora se hacen “con quién confías”, exigiendo la mayor neutralidad posible de los gobiernos.
El contexto geopolítico “nunca tuvo un impacto tan grande” a nivel comercial, según analizó el presidente global de Minerva Foods, Fernando de Queiroz. Durante su participación en Agro en Punta, el empresario destacó las ventajas comparativas de Sudamérica para la producción de alimentos, y cuál debe ser la estrategia comercial en este contexto, en el que la volatilidad será parte de la nueva realidad.
El director de la mayor exportadora de carne vacuna de Sudamérica analizó que está cambiando la estructura productiva a nivel mundial. Señaló que en el hemisferio norte falta mano de obra, agua y energía, lo que hace más difícil la gestión de la sustentabilidad.
Sin embargo, todos esos recursos que faltan en el hemisferio norte, “el hemisferio sur los tiene en abundancia“, planteó. “Tenemos cómo abastecer la demanda. Si hablamos de los sectores de la producción de carne y de leche, son indiscutiblemente donde existen las diferencias más grandes entre los sistemas de producción de uno y otro hemisferio”, sostuvo.
Destacó que en Sudamérica “tenemos la posibilidad de extraer lo mejor de los dos sistemas” de producción ganadera, a pasto y a granos. Agregó que “no dependemos solo de los granos, como en el hemisferio norte, donde tienen inviernos rigurosos y falta el agua”. Y remarcó que “de esta forma, en Sudamérica podemos tener productividad y competitividad”.
De Queiroz hizo referencia a la teoría de la ventaja comparativa, de David Ricardo (1817), que establece que los países deben especializarse en producir y exportar bienes con un menor costo de oportunidad relativo, incluso si otros países son más eficientes en todo, y que esto fomenta el comercio libre, aumenta la eficiencia global y el bienestar mutuo.
En tal sentido, el presidente global de Minerva Foods destacó las ventajas comparativas de la región, y en particular de Uruguay, en la producción agropecuaria.
Y sostuvo que “tenemos que mostrarle al mundo, de la forma más antigua, viajando con un portafolio en la mano, qué hacemos, por qué lo hacemos diferente y de una forma más competitiva”.
Insistió en que “Sudamérica es la zona del planeta con más ventaja, con más neutralidad, que tiene la forma más natural y sostenible de producir. Y particularmente Uruguay, por un tema que considero muy importante y que no encontramos en los otros países, que es un ecosistema con una homogeneidad de producción. Por eso Uruguay siempre va a estar adelante en temas de sanidad, de sustentabilidad, de garantías de neutralidad política”.
Estos cambios en la estructura productiva también modifican los precios, pero no así el consumo. A propósito, el empresario cárnico señaló que “estamos con los precios más altos de la historia en el hemisferio norte, pero el consumo no baja”. Admitió que se creía que el consumo podría pasar a otra proteína, o a los carbohidratos, pero eso no ocurrió. Y analizó que esta readecuación de los precios es parte de una tendencia que “recién comienza”.
Insistió en que Sudamérica “es un pilar de sustentabilidad, de estabilidad, de tecnología y principalmente tenemos los recursos naturales más importantes, algo que no evaluamos tanto”. A propósito, sostuvo que el agua “es el gran tema”. Comentó que cuando habla gente de Medio Oriente les comentan que el agua “es nuestra ventaja comparativa”.
“Cuando vendemos carne, soja, maíz, vendemos agua de diferente forma. Somos buenos en la producción de alimentos, no hay región del mundo que pueda producir como nosotros”, insistió.
Y planteó que en este escenario se presentan oportunidades para transformar los desafíos vinculados con la geopolítica, sustentabilidad, accesibilidad, precios y competitividad, a través de un mayor trabajo en conjunto entre el gobierno y el sector privado.
Actualidad geopolítica
El presidente de Minerva Foods analizó que en el mundo “hay una transición estructural”, y que “nunca en toda la historia los temas geopolíticos han tenido un impacto tan grande”. Repasó que antes se hablaba de nearshoring –instalar empresas en lugares cercanos a los mercados, por logística, para poder entrar con productos–, pero que ahora la lógica es el “friend shoring”, porque los negocios se hacen “con quién confías”.
A propósito, planteó el ejemplo de Estados Unidos, que “cierra las puertas a países que no comparten su ideología, y las abre a los que sí la comparten”. Analizó que esto “va a traer mucha más volatilidad en nuestros sistemas políticos”, y recordó que Brasil tendrá elecciones en octubre de este año.
De Queiroz consideró que la volatilidad “va a seguir como la nueva realidad”, pero sostuvo que “nos podemos proteger con agilidad” y “tener la gestión del riesgo mucho más presente en nuestro negocio”. A propósito, planteó la diversificación de zafras en los establecimientos, y agregar complementariedad, algo que “nos puede tornar únicos”.
Trabajo público-privado
Ante este contexto, el empresario planteó que “tenemos que trabajar con el gobierno para que sea lo más neutral posible”. Agregó que los países del Mercosur deben trabajar juntos, pero también por separado.
En tal sentido, felicitó al gobierno uruguayo “por lo que está buscando hacer con China, por estar buscando hacer acuerdos bilaterales, pero respetando las reglas del Mercosur”. Y consideró que “esta flexibilidad se vuelve cada vez más importante y más sana para los países”.
“Hoy hay que hacer, no hay más una regla que vale para todos. Hay situaciones particulares en las que el sector privado tiene que estar, junto con el gobierno, trabajando para lograr lo mejor, considerando toda esta situación geopolítica que es muy cambiante”, planteó.
Agregó que “hay temas fundamentales, que son barreras, pero que se vuelven oportunidad”. Señaló que una de ellas es la “presión por la sustentabilidad, el cambio climático, que es un tema que sale un poquito de la agenda, pero que va a seguir en la consideración de los nuevos consumidores”; y el otro tema es la inestabilidad geopolítica.
“El gobierno puede decir y hacer cosas que en el sector privado no podemos, y viceversa. Por lo tanto, una vez que tenemos una agenda única, nos volvemos mucho más fuertes”, afirmó el presidente de Minerva Foods.
Seguridad alimentaria
Los temas vinculados con la seguridad alimentaria “se volvieron muy serios”, sostuvo De Queiroz. Indicó que en países desarrollados, como Estados Unidos y los europeos, la alimentación representa entre 8% y 9% del presupuesto de una familia; sin embargo, en los países en desarrollo la alimentación ocupa entre 40% y 45% del presupuesto familiar, siendo el rubro más importante.
A propósito, señaló que una inflación de los alimentos “derriba gobiernos, cambia sistemas políticos, porque no hay nada más peligroso que no tener comida en la mesa”.
Por lo tanto, señaló que por un lado hay países que buscan cómo desarrollar políticas para impulsar la producción de alimentos; y por otro lado, países que reconocen que no pueden desarrollar su producción y buscan hacer acuerdos comerciales con aquellos que son más competitivos. “Así surgen los acuerdos comerciales, porque estar cerca de los países competitivos es la gran estrategia”, afirmó.
En tal sentido, insistió que “en Sudamérica somos, por lejos, los más competitivos en ganadería”, ya que “no hay forma de producir con esta eficiencia en ningún otro lugar del mundo”.
También afirmó que los acuerdos “se vuelven cada vez más importantes” y que “cada vez más tenemos que comprender qué necesitan los países de destino”. “Tenemos que estar con los gobiernos trabajando en aranceles, en acceso, no solo sanitarios, sino en acceso real”, sostuvo el empresario cárnico.
En tal sentido, planteó el ejemplo del acceso de Uruguay a Japón, que calificó como “una oportunidad de oro”, pero lamentó que los aranceles impiden que sea un “acceso real”.
De Queiroz insistió en que la proteína “es parte esencial de la solución alimentaria”. Recordó que recientemente Estados Unidos cambió la pirámide de alimentación, y la proteína pasó al nivel más alto. “Éramos los villanos y ahora somos los héroes de la historia”, dijo.
Gaza y Arabia Saudita
El presidente de Minerva comentó que visitó Gaza antes del conflicto y “tuve una recepción espectacular de los palestinos, nunca fui tan bien tratado en otro lugar, y me explicaban que en los lugares de conflicto, en el momento de las comidas, es cuando saben que toda la familia está bien, que todos están sanos y juntos”. Y por eso, consideran importante tener empresas que les puedan proveer alimentos, que les permitan tener estos rituales familiares, “lo valoran mucho, y eso nos inspiró”, dijo.
Por otra parte, al referirse a Arabia Saudita, el empresario dijo que uno de los inversores más importantes de Minerva Foods es el Fondo Soberano de ese país.
De Queiroz comentó que los árabes de la región del Magreb “son muy sociables, son muy del cara a cara, hacen negocios a partir de la confianza que generan”. Destacó que en un mundo donde hay muchas más comunicaciones, a través de internet, de inteligencia artificial, “ellos priorizan las relaciones personales para generar vínculos de confianza y desarrollar proyectos”.
Y comentó que Uruguay “ya está presente con fuerza en Arabia Saudita, reemplazando a Australia con un producto de calidad”.
Complementariedad
Cuando se refirió a la complementariedad, De Queiroz planteó el ejemplo de Brasil, donde el etanol de maíz representa un tercio de todo lo que se produce en el país, que antes se basaba en caña de azúcar. Señaló que la burlanda del maíz, que es el residuo del proceso de etanol, “es perfecto para la producción ganadera, extremadamente eficiente”, y planteó que “cada usina de etanol de maíz debería tener corrales”, porque el producto ni siquiera necesita ser secado.
Insistió en que hay sistemas complementarios, y que la diversificación “es la mejor forma de gestión del riesgo que puede tener un productor en Sudamérica”.
Escala
El presidente de Minerva Foods consideró que también “necesitamos ser grandes”, porque hubo una concentración de los compradores del mundo después de la pandemia. “Los supermercados están más concentrados, los foods services, las industrias. Tenemos que tener un balance de fuerza con los compradores en todo el mundo. Esto es fundamental para que tengamos competitividad. Tenemos que estar delante de los compradores con un equilibrio de fuerza”, enfatizó.
Nota de Revista Verde N° 127



