Brasil negocia con China ajustes operativos en las cuotas de carne vacuna

Funcionarios de nivel secretario de los ministerios de Agricultura; Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios; y Relaciones Exteriores de Brasil mantuvieron el martes 13 de enero una reunión técnica con representantes del Ministerio de Comercio de China para analizar la implementación de las medidas de salvaguardia aplicadas por el país asiático a las importaciones de carne vacuna.
Durante el encuentro, Brasil planteó que los embarques de carne vacuna que ya se encuentran en tránsito o aguardando despacho aduanero en puertos chinos no sean computados dentro de las cuotas anuales de importación. Además, propuso que los cupos asignados a países que no logren cumplirlos por limitaciones productivas o comerciales puedan ser reasignados durante el año a frigoríficos y exportadores brasileños.
El presidente de la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec), Roberto Perosa, señaló que Brasil ha sido el país más afectado por el actual ajuste de cuotas, con una reducción estimada en unas 600.000 toneladas, lo que representa un impacto significativo para la industria. Según explicó, algunos proveedores —en particular Estados Unidos— enfrentan restricciones derivadas de su ciclo ganadero, lo que limita sus envíos efectivos a China y deja parte de sus cuotas sin utilizar.
Perosa aclaró que Brasil no busca superar el volumen total de importaciones definido por China, sino mejorar la eficiencia en el uso de los cupos dentro del marco vigente. En ese sentido, subrayó que una reasignación más dinámica permitiría reducir distorsiones y dar mayor previsibilidad al comercio.
A nivel operativo, la delegación brasileña también manifestó preocupación por la falta de claridad en aspectos clave de la normativa, como el tratamiento de los embarques en tránsito, la transferibilidad de cuotas y los mecanismos de emisión de licencias de importación. Desde Brasil advirtieron que estas indefiniciones generan incertidumbre para la industria y remarcaron la necesidad de lineamientos más precisos para asegurar la estabilidad del mercado.
Finalmente, Perosa destacó el rol de Brasil como uno de los principales proveedores de carne vacuna de China y su aporte a la seguridad alimentaria del país asiático. En ese contexto, sostuvo que, como socios comerciales estratégicos, las medidas adoptadas deberían evaluar plenamente su impacto sobre una industria cárnica amplia y altamente descentralizada, y que las diferencias deberían canalizarse a través de un diálogo continuo entre ambas partes.
En base a OIG+X.


