Australia anticipa un fuerte impacto por las salvaguardias de China a la carne vacuna importada

China avanzó con la aplicación de medidas de salvaguardia a las importaciones de carne vacuna tras concluir una investigación de un año sobre el impacto de la carne importada en su industria doméstica. Las restricciones, que regirán por los próximos tres años y entraron en vigor esta semana, generan especial preocupación en Australia, uno de los principales exportadores globales de carne vacuna y uno de los países más afectados por el nuevo esquema.
El Ministerio de Comercio de China fijó para 2026 una cuota total de importación de carne vacuna de 2,7 millones de toneladas, en línea con los niveles récord recientes. Dentro de ese esquema, Australia tendrá un contingente arancelario de 205.000 toneladas en 2026, volumen que equivale a cerca del 75% de sus exportaciones de carne vacuna a China en 2025. Superado ese umbral, las ventas quedarán alcanzadas por un arancel del 55%, considerado prohibitivo por la industria exportadora.
Según operadores del sector, el nivel de activación del arancel se alcanzaría hacia agosto o setiembre, lo que obligaría a redireccionar parte de los envíos a otros mercados para evitar el impacto del sobrearancel. En 2025, Australia exportó cerca de 250.000 toneladas de carne vacuna refrigerada y congelada a China y Hong Kong, por lo que el nuevo esquema implicaría desviar alrededor de 50.000 toneladas para no quedar fuera de cuota.
La reacción de la industria australiana fue inmediata. El Consejo Australiano de la Industria de la Carne, Australian Meat Industry Council, calificó la medida como “injusta e inapropiada” y advirtió que las nuevas restricciones podrían reducir las exportaciones australianas de carne vacuna a China en aproximadamente un tercio, con un impacto económico superior a los 1.000 millones de dólares australianos.
Desde Meat & Livestock Australia, su director ejecutivo Michael Crowley sostuvo que Australia “no es responsable de ningún daño a la industria china” y remarcó que el país ha sido un proveedor confiable y estable para el mercado chino. La entidad señaló además que la carne vacuna australiana representó apenas 8% de las importaciones totales de China en 2024, mientras que cerca del 80% provino de Sudamérica.
A nivel político, el primer ministro australiano Anthony Albanese confirmó que su gobierno ya inició gestiones diplomáticas con China, al tiempo que buscó relativizar la medida al señalar que se trata de una política amplia y no dirigida exclusivamente contra Australia. No obstante, referentes de la oposición advirtieron que la decisión podría tener consecuencias severas para la cadena ganadera australiana en 2026.
Las nuevas salvaguardias chinas reconfiguran el escenario del comercio mundial de carne vacuna y, en el caso de Australia, refuerzan la necesidad de diversificar destinos en un contexto en el que China sigue siendo un mercado clave, pero cada vez más condicionado por decisiones de política comercial.
En base a Beef Central


