Bienestar animal y producción: Australia se propone que el 100% de sus corrales cuente con sombra

El 75,1% de la capacidad instalada en el país tiene techos de chapa o lona impermeable; el proyecto es liderado por la Asociación Australiana de Feedlot, con apoyo del MLA
La ganadería australiana atraviesa un proceso de transformación silencioso, pero profundo, en sus sistemas de engorde a corral. Lo que comenzó hace algunos años como una discusión centrada en el bienestar animal se consolidó como una decisión productiva, económica y estratégica de largo plazo. Según los datos difundidos por la Asociación Australiana del Feedlot (ALFA, por sus siglas en inglés), el 75,1% de la capacidad instalada en corrales de engorde del país ya cuenta con acceso a sombra, un avance significativo que refleja una fuerte inversión privada y un cambio estructural en la forma de producir carne bovina alimentada con granos.
El dato surge del informe “Iniciativa de Sombra de ALFA – Nuestro camino hacia el acceso a la sombra para todo el ganado encerrado”, elaborado a partir de relevamientos sectoriales y publicado por Beef Central. El documento muestra que la adopción de infraestructura de sombra se aceleró de manera sostenida desde 2020, cuando se lanzó formalmente la iniciativa, a pesar de un contexto adverso, marcado por la pandemia, las disrupciones en la cadena de suministros, el aumento de los costos de construcción y las restricciones laborales.
Compromiso sectorial con horizonte 2026
La Iniciativa de Sombra de ALFA tiene como objetivo promover el bienestar animal, mejorar la eficiencia productiva y fortalecer la sostenibilidad de largo plazo del sistema de corrales de engorde de ganado en Australia. En 2018, la industria de carne vacuna alimentada con granos fijó una meta clara: que todos los establecimientos miembros del Esquema Nacional de Acreditación de Corrales de Engorde brindaran acceso a la sombra al ganado bajo su cuidado para el año 2026.
Desde entonces, el progreso ha sido contundente. En 2020 apenas el 56,3% de la capacidad construida contaba con sombra. Hoy ese porcentaje asciende al 75,1%, lo que equivale a más de 1,32 millones de cabezas de ganado con acceso a sombra en corrales de engorde en un momento dado. En términos dinámicos, esto implica que 518.305 animales adicionales se alojan actualmente bajo sombra en comparación con 2020.
Si se consideran los múltiples turnos de engorde a lo largo del año, el impacto es aún mayor: desde el lanzamiento de la iniciativa, un total de 2,584 millones de cabezas se han beneficiado de las nuevas instalaciones de sombra incorporadas en los últimos cinco años.
Bienestar animal y productividad
Desde ALFA subrayan que la instalación de sombra es voluntaria, pero su adopción continúa creciendo año tras año. Para los operadores de corrales de engorde la decisión no responde únicamente a una demanda social o reputacional, sino a beneficios concretos en términos de desempeño animal y resultados económicos.
El acceso a la sombra permite que el ganado exprese su comportamiento natural mediante una mejor termorregulación, reduce el estrés calórico, mejora la comodidad y disminuye el riesgo de impactos asociados a eventos de calor extremo, especialmente en climas relevantes para la producción intensiva. Estos beneficios se alinean con el modelo de los Cinco Dominios de bienestar animal y refuerzan el compromiso de la industria australiana con la mejora continua.
Las ganancias productivas asociadas a la sombra ya están cuantificadas. Según ALFA, se proyecta que las 518.305 cabezas que contaron con sombra en 2025 generen durante el verano 2025-2026 un aumento adicional de 6.147 toneladas de peso vivo o 3.213 toneladas de peso de carcasa de carne alimentada con granos. Traducido a resultados económicos, esto equivale a retornos adicionales del orden de US$ 28,1 millones para los engordadores australianos en una sola temporada.
A nivel acumulado, el impacto desde 2020 es aún más relevante: las 2,584 millones de cabezas con acceso a sombra representan un retorno adicional estimado en US$ 67,67 millones para la industria.
Investigación, inversión y apoyo
El avance de la iniciativa no se explica solo por inversión privada. La estrategia fue liderada por ALFA, con el apoyo de Meat & Livestock Australia (MLA), utilizando fondos de impuestos al ganado alimentado con granos, sumados a inversiones del gobierno australiano.
Desde 2008 MLA y ALFA han invertido US$ 3,5 millones en investigaciones vinculadas con el uso de sombra en corrales de engorde, y actualmente se destinan otros US$ 2,4 millones a estudios en cursos orientados a profundizar el conocimiento científico sobre sus efectos en bienestar animal y productividad.
Las proyecciones muestran que el proceso continuará. Los operadores encuestados planean seguir invirtiendo en infraestructura de sombra y refugio, con la expectativa de que el ganado bajo sombra alcance aproximadamente el 83,5% de la capacidad total construida hacia fines de 2026 y el 85% para 2029.
Sistemas cubiertos permanentes
Uno de los aspectos más relevantes que surge del informe es el creciente interés por sistemas de alojamiento permanentes, parcial o totalmente cubiertos. A diciembre de 2025 se registraban 48.000 cabezas en corrales totalmente cubiertos y otras 35.000 en corrales parcialmente cubiertos, con techos de chapa o lonas impermeables, lo que totaliza unas 83.000 cabezas bajo este tipo de estructuras.
Estas instalaciones, consideradas una forma de sombra dentro de la iniciativa, responden a varios factores. Entre ellos se destacan las condiciones climáticas particulares de ciertas regiones, la necesidad de gestionar eventos meteorológicos extremos –especialmente en zonas de altas precipitaciones o inviernos rigurosos–, un mejor control de efluentes y agua, y las oportunidades para integrar energías renovables o sistemas de valorización de residuos, como paneles solares o biogás.
Si bien la inversión inicial es mayor, los operadores reconocen el potencial de mejoras en productividad, eficiencia operativa y diferenciación comercial, especialmente en determinadas áreas climáticas.
Desafíos económicos, técnicos y culturales
El informe también identifica desafíos relevantes. La inversión de capital sigue siendo una barrera importante, en particular para corrales de engorde pequeños y medianos. El aumento de los costos de construcción tras la pandemia fue significativo: según la Oficina Australiana de Estadística, los precios percibidos por las empresas constructoras aumentaron 31,1% entre el tercer trimestre de 2020 y el segundo trimestre de 2024, con subas aún mayores en la construcción de viviendas.
A esto se suman la complejidad del diseño de sistemas efectivos de sombra, las exigencias ambientales y de planificación, los requisitos de ingeniería y los mayores costos de mantenimiento que pueden implicar los corrales bajo sombra.
cambio estructural con proyección global
La experiencia australiana muestra cómo el bienestar animal, lejos de ser un costo, puede transformarse en una inversión rentable y estratégica. La adopción masiva de sombra en los corrales de engorde no solo mejora la productividad y reduce riesgos, sino que fortalece las credenciales de sostenibilidad de la carne vacuna australiana en un mercado internacional cada vez más exigente.
En un contexto de cambio climático, presión social y competencia global, la sombra dejó de ser un complemento para convertirse en una pieza central del modelo productivo. Australia parece haberlo entendido antes que muchos otros países.
Nota de Revista Verde N° 126


