Riego, encalado y otras políticas son “necesarias” para la competitividad

Ejecutivos proyectaron el agro uruguayo a mediano plazo, y enumeraron las tareas a realizar desde los sectores público y privado para crecer en eficiencia y productividad.
Las decisiones empresariales y la competitividad Agrícola Ganadera, fue el título de la conferencia que organizó VERDE en Agro en Punta 2026, donde participaron el gerente de Galfarm, Fabio Benech; el gerente de Villa Trigo, Juan Manuel Erro; y el director de The Land Group, Joaquín Labella.
Al final del encuentro se les propuso proyectar el agro uruguayo a mediano plazo y las tareas que deberían realizarse desde los sectores público y privado para ganar en competitividad.
Riego
Benech, quien desde hace varios años integra la directiva de Regadores Unidos del Uruguay (RUU), comentó que esa institución ha trabajado mucho con todos los gobiernos, y “la realidad es que hay un montón de diagnósticos, pero necesitamos más concreción”.
Reclamó reglas de juego claras, y “que no aparezcan reglas como las de caudales ambientales, que por suerte se pudieron revertir”. En el mismo sentido, también se refirió al cambio en las tarifas de las franjas de UTE, que afecta a todos los regantes.
Analizó que el incremento del área de riego “es un tema de discusión permanente”, y señaló que “termina dependiendo de que los commodities valgan”, porque fue en ese momento cuando la tasa de crecimiento del riego aumentó a 13%, sino se mantiene en una tasa pasiva de 2% o 3%.
Destacó la creación de la Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos de Riego (Ceiar), que está trabajando y se espera que en breve presente una propuesta. “Esperamos que la propuesta venga con más ejecución que diagnóstico”, dijo Benech.
El ingeniero agrónomo comentó que ya hay varios trabajos que demuestran el potencial del riego, y que el país “se está perdiendo una inversión que permite generar recursos genuinos”. Destacó que, con el riego, “se agranda la torta, porque son más toneladas de granos para procesar, transportar y más gente trabajando”.
Otro tema que consideró central, es pensar en cómo va a operar el resto de las cadenas. “RUU tiene medidas 23.000 hectáreas de maíz regado, en total habrá 40.000 hectáreas en el país, pero si Uruguay sube a 100.000 hectáreas estamos hablando de otros volúmenes de producción”, planteó.
Insistió en que el riego ofrece “una posibilidad muy grande de generar recursos genuinos en el rubro agropecuario, con una eficiencia muy alta, donde el costo de producción real está controlado y es más previsible, con una inversión mucho más alta”.
Encalado
Erro, por su parte, integra la Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD), gremial que ha trabajado bastante en riego y encalado en los últimos años, al considerar que son dos herramientas importantes para incrementar la productividad, en beneficio no solo del sector productivo sino de todo el país.
“El encalado es una medida que puede ser masiva. Estamos en un negocio de commodities y tenemos que ser competitivos por costo de tonelada producida. No podemos relegar ninguna medida que aumente la productividad, y el encalado es una realidad en la región, en Paraguay, en Brasil, en Argentina, en Estados Unidos”, comentó Erro.
Señaló que en Uruguay se llevó adelante un proyecto a cuatro años, y los resultados “son contundentes: se está perdiendo 30% de productividad en aquellos campos que tienen problemas de acidez”.
El gerente de Villa Trigo confirmó que el encalado “es una técnica muy costosa”, de entre US$ 300 y U$S 500 por hectárea, pero tiene una proyección de resultados a cinco años.
“El 30% del área de Uruguay tiene problemas de acidez en suelos, y hay un 20% que está en el límite, que si no hace nada en el corto plazo va a entrar en problemas. Por lo tanto, creo que necesitamos algún catalizador para el uso del encalado, porque es una técnica que puede hacernos subir un escalón en productividad, y que se puede hacer en cualquier campo del país que tenga problema”, enfatizó Erro.
Agregó que la AAD “está tratando de incentivar alguna medida con el gobierno, y que el problema no llegue al 50% del área”.
Valoró que el tema se puso en agenda y hay expectativas de que se pueda agregar como plan de la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap). “Queremos que, como el riego, tenga ese catalizador para accionar de forma rápida, porque este tema no espera, y hay un impacto muy grande en la productividad, que se podría dar en la cadena”, sostuvo.
Seguros, logística y ambiente
Erro también planteó la necesidad de fomentar una política de seguros, o darle robustez a los seguros agrícolas, para aportarles previsibilidad a las empresas.
Recordó que en 2018 comenzó un proceso más masivo de contratación de seguros, y en 2023, cuando la sequía fue mucho más severa, se pudo afrontar mejor esa crisis gracias a que había “300.000 hectáreas aseguradas”.
Señaló que “hemos perdido un poco eso, y creo que hay que volver a trabajar, con más cultivo, más proyección o más temporalidad de los seguros”.
El ejecutivo sostuvo que Uruguay es “un país caro”, pero señaló que hay tecnología para aplicar, como el transporte con bitrenes, que permite bajar costos. “No pueden haber dos visiones en ese tema. Eso bajaría costos y agrandaría la frontera agrícola”, ya que permitiría que se realice agricultura en regiones más alejadas de los puertos, expresó.
Y, por otra parte, Erro se refirió al “desafío ambiental”, y a la importancia de “comunicar más”, para que las cosas que hace bien el sector se sepan más allá de la comunidad vinculada con la producción. Y planteó ejemplos como la reutilización de los efluentes de los corrales para fertilizar suelos agrícolas, la no deforestación o los límites medios de residuos que tiene la colza para ser exportada al mercado europeo. “Son cosas obvias para nosotros, pero no para el resto de la sociedad”, dijo.
Políticas necesarias y virtudes del país
Labella consideró que el gobierno nacional “está actuando con precaución, buscando que no se rompa nada”, pero sostuvo que “hay cambios que hay que hacer”. Afirmó que no es aceptable que la competitividad “dependa de la pelea diaria con el tipo de cambio, o de los precios históricos de la carne”, porque eso “habla del altísimo costo de Uruguay”.
El director de la empresa que capta inversiones extranjeras y administra establecimientos en Uruguay dijo que el país “no se puede permitir hacer acuerdos por ideología política”, ya que, “al tener una economía chica, tiene que abrirse a todo el mundo y vender, porque somos netamente exportadores”.
“Me gustaría que Uruguay saliera de esta meseta de crecimiento, que sigamos aplicando tecnología, que deje de ser un país tan caro, que se puedan hacer las reformas que hay que hacer”, comentó.
“Tenemos que tratar de que los inversores vengan a Uruguay porque ofrece negocios muy rentables, y no solo porque hay seguridad jurídica y marco institucional. Que podamos ser atractivos y que todo el mundo pueda desarrollarse en el país”, agregó el empresario.
Galfarm y el riego
Galfarm es una empresa agrícola-ganadera, con presencia fundamentalmente en la zona este, y la decisión empresarial que ha impactado de forma más positiva en su competitividad ha sido el riego, confirmó Benech.
“El riego se convirtió en un norte importante y determinante del futuro de la empresa. Y dentro de la inversión de la empresa y su futuro es el punto uno, dos y tres”, enfatizó.
Además indicó que la sinergia entre agricultura y ganadería “nos ha permitido transformar una zona que no es agrícola tradicional, en una zona muy competitiva y con una eficiencia muy alta”.
También comentó que el riego requiere de una curva de aprendizaje muy fuerte. “Hemos cometido muchos errores en el proceso, no estamos al 100% del potencial, como quisiéramos, pero cada día estamos más cerca”, dijo.
Señaló que hay una “diferencia muy importante” entre regar maíz y soja. “En maíces fue mucho más fácil y rápido llegar a los potenciales”, confirmó, mientras que en soja “ha sido un largo proceso, y recién estamos más cerca de entenderla”.
Para Benech el riego “cambió la forma de hacer agricultura”, ya que permite “resultados son más previsibles”. La base de datos de RUU indica que el coeficiente de variación de la productividad de un maíz de secano se ubica en 38%, mientras que el cultivo regado tiene apenas 9% de variación. Mientras que en soja es 32% y 12%, respectivamente.
La producción de maíz de la empresa se ubica entre 13.000 y 14.000 kilos por hectárea. Y en soja, con materiales de ciclo corto, produce 4.800 kilos por hectárea, en promedio, “pero estamos trabajando para tener un rendimiento estable, arriba de los 5.000 kilos por hectárea”, comentó el gerente de Galfarm.
El 27% del área agrícola de la compañía se riega, y el objetivo es crecer al 40%, para poder “neutralizar los años malos y estabilizar los rendimientos de todas las áreas”, aunque “no es fácil, es un proceso muy lento”, comentó.
El ingeniero agrónomo señaló que la empresa comenzó a regar hace 14 años, y destacó que la previsibilidad que ofrece esta tecnología en el largo plazo “es determinante en el negocio”. Remarcó que el punto de eficiencia y el costo por tonelada producida en un sistema regado versus el resto de los sistemas “es muy diferente, y garantiza un resultado importante”.
Villa Trigo y la ganadería
Villa Trigo es una empresa agrícola-ganadera del grupo Erro. La decisión empresarial que más impacto ha tenido en los últimos años es justamente esa sinergia entre ambas producciones, confirmó el gerente de la compañía. “La empresa nació siendo agrícola, muy dependiente de la soja, y fue virando; hoy está muy integrada, no solo en ganadería de pasto, sino también con corral”, describió.
El comienzo de la producción ganadera de la empresa fue con el engorde a corral, “pero nos dimos cuenta de que no teníamos el escalón anterior, que era la recría, y tenerla nos podía hacer un poco más fuertes; fue así que intensificamos la recría”, explicó Juan Manuel Erro.
El corral comenzó siendo “una colocación genuina de granos forrajeros, desde trigo o cebada que tenían problemas de calidad, hasta un maíz”, comentó. Y agregó que, “actualmente (4 de febrero), con los precios de los granos bajos, pasa a ser muy atractiva no solo la terminación de ganado a corral sino también la suplementación”. Señaló que “un maíz de US$ 200 por tonelada no le podés cargar un flete de US$ 20 más el costo de secado”, por lo tanto, “acercar las chacras a los corrales nos permite ser mucho más eficientes”.
Erro también razonó que un camión con maíz “vale US$ 6.000 o US$ 7.000, mientras que un camión de ganado vale 10 veces más”. Y subrayó que “agregando valor podemos bajar el costo país y el costo de los cultivos”.
Más adelante, señaló que en Villa Trigo “están bien equilibradas las facturaciones de agricultura y ganadería”, pero destacó que la ganadería “aporta estabilidad y dinamismo a la empresa”.
Señaló que en esta zafra de verano, muy afectada por la falta de lluvias, se debieron picar maíces de primera, que “ya se están convirtiendo en carne”. Destacó que el corral “es muy dinámico”, y que “una ganadería fuerte es sinónimo de una agricultura fuerte atrás”.
Por otra parte, comentó que “estamos en un eslabón de la cadena ganadera donde recibimos señales de parte de la industria frigorífica y tratamos de trasladarlas a los otros eslabones”.
Indicó que parte de la recría la realiza la propia empresa, pero también cuenta con “muchos acuerdos con recriadores y criadores”. Valoró que la cuota 481 “trajo modelos de negocio que se asemejan mucho al negocio agrícola, con previsibilidad, precio futuro, y convenios por productos terminados a un plazo determinado”.
Además, comentó que “se puede medir el resultado de la genética” de quienes le proveen ganados. “Uruguay ha invertido mucho en genética, y hoy a nivel de producción se puede medir cómo rinden los novillos, o atributos que la industria empieza a poner para diferenciarlos, como el marmoreo u otros atributos de calidad”, destacó.
The Land Group y la inversión extranjera
“Nuestro trabajo es básicamente convencer a inversores extranjeros a confiar en el Uruguay, a confiar en nosotros, que administramos sus patrimonios”, explicó Labella. Y aclaró que “no somos un fondo”, sino que “diseñamos planes de negocios para nuestros clientes, y todas las decisiones se toman de forma conjunta”.
El empresario explicó que lo que más destaca el inversor extranjero es que Uruguay “tiene estabilidad jurídica, un marco institucional, el mismo tratamiento para inversores locales y extranjeros, y si quiere repatriar dividendos no tiene problema, algo que no pasa en los países vecinos”.
Y agregó que el factor “emocional o romántico”, es algo que al extranjero también “le encanta”. “Venir a Uruguay, comer un asado, tomar un mate, llegar a un aeropuerto lindo, estar a cuatro horas en auto, por rutas vacías, con lindos paisajes”, describió.
Señaló que las inversiones de varios de sus clientes en Uruguay representan apenas el 5% o 10% de su patrimonio y, por lo tanto, la rentabilidad del campo en Uruguay no es prioridad para sus economías. “Lo que quieren es tener un campo para sus nietos, valoran que el campo es tangible y que Uruguay no los va a defraudar”, dijo.
De todos modos, sostuvo que la empresa trabaja de forma constante para mejorar los márgenes del negocio de cada cliente, con foco en “mejorar el suelo”, porque ese recurso representa “85% del patrimonio que administro”, y si se sumo “el riego, los alambrados, la casa y la maquinaria, estoy arriba del 90%”.
The Land Group administra 20.000 hectáreas en siete campos, ubicados en seis departamentos. “Tratamos de tener los costos a raya y de ser más eficientes y productivos”, dijo el empresario, que reside en Portugal.
Y afirmó estar “convencido de que un campo con riego hoy es de los mejores negocios, al menos en rentabilidad, y si le consideras la valorización del campo, con los beneficios fiscales, para mí no hay error”.
Ver la conferencia completa realizada en Agro en Punta aquí: https://youtu.be/69mvR0bt-LM
Nota de Revista Verde N° 127




