Agricultura

Para Camagro, la prohibición de agroquímicos debe estar avalada por estudios científicos

22 de marzo de 2017

El Ing. Diego Paniagua, Presidente de la Cámara de Agroquímicos (Camagro), señaló a VERDE, que cuando se prohíben agroquímicos y no hay antecedentes científicos que respalden esa decisión, “desde la gremial no se comparte”. También dijo, que “Uruguay tiene un retraso en la obtención de patentes de nuevos productos de por lo menos 10 años, lo que significa un riesgo para la agricultura nacional y desalienta a las empresas a invertir e incorporar las últimas novedades tecnológicas”.

 

Sobre fines de 2016, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) anunció el retiro de la actividad comercial a nivel nacional, de los agroquímicos que contengan ingredientes activos como el Azinfos metil, Metidation, Metomil y Atrazina y la restricción en ciertos casos del Paration metil y el Carbofuran. Frente a lo cual, el Presidente de Camagro señaló que la gremial se maneja con datos concretos y con antecedentes científicos. “Los productos que se eliminaron o que de alguna manera se restringieron, son aquellos que en general tienen una categoría toxicológica alta. Nosotros apoyamos toda la innovación que exista para reemplazar a los productos de mayor toxicología. Lo vemos bien en la medida en que existan datos concretos que respalden la salida de estos productos por razones toxicológicas”.

Pero “cuando hablamos de prohibición y no hay antecedentes científicos que respalden esa decisión, no la compartimos”. Citando por ejemplo el caso de la Atrazina, “donde no hay razones toxicológicas, se aduce contaminación en aguas subterráneas, pero lamentablemente no hemos accedido a los estudios científicos que avalan esta decisión”. Paniagua consideró importante un mayor intercambio de información técnica entre las autoridades y los actores vinculados a la actividad.

PROPIEDAD INTELECTUAL

En el área de propiedad intelectual, Camagro viene impulsando que exista una modificación en la ejecución de la normativa vigente en Uruguay, “lo cual resulta clave en el mundo entero, cuando se habla de innovación e inversión. Como representantes de las principales compañías de investigación y desarrollo en agricultura a nivel global, necesitamos ciertas garantías para poder invertir en el país, para poder seguir desarrollando productos e incorporar las últimas tecnologías. Es necesario, obviamente, que se respeten esos períodos en los cuales las compañías tienen que reintegrar todo el capital que invirtieron para poder desarrollar una tecnología nueva”, enfatizó Paniagua.

Para el Presidente de la Cámara de Agroquímicos, “la situación de Uruguay es desalentadora pero estamos trabajando para que eso mejore. Creemos que existe una coyuntura económica por el lado de los posibles tratados de libre comercio o convenios bilaterales de cooperación económica con la Unión Europea, China, Japón o Estados Unidos, que tenemos que explorar. Y allí, vamos a necesitar que Uruguay se ponga al día para poder ingresar en el circuito comercial con esos países o regiones”.

Paniagua destacó que se ha avanzado mucho junto al Ministerio de Industria, Energía y Minería en este sentido. “Ellos son conscientes de la dificultad que existe, que es básicamente un retraso en la obtención de patentes muy grande, de más de 10 años, y eso es lo que motiva que el mercado en Uruguay que no está operando con las reglas del mundo”.

Aseguró que en la medida que existan patentes adecuadas, las empresas van a estar dispuestas a invertir con más fuerza para traer las últimas tecnologías a Uruguay. “Si bien se está haciendo, se hace en forma bastante más lenta que en otros mercados”. Para Paniagua, “el no contar con ciertos productos por este tema supone un riesgo muy alto para la agricultura uruguaya. Actualmente hay productos que no están en Uruguay por esta razón.  Y hay otros que están retrasando su entrada. Si no actuamos rápido, estos hechos serán más frecuentes”

LOS REGISTROS

Paniagua destacó en tanto que en el área regulatoria se está trabajando de “muy buena forma” junto a la Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. “En este punto nuestro objetivo principal es que podamos tener una evaluación toxicológica del producto formulado, y no como hoy en día, que solamente se le realiza al ingrediente activo”.

Para Camagro, “dicho cambio, nos empujará como país hacia mejores productos, con mayor inocuidad hacia el medio ambiente y los operarios. Con resultados para la industria y toda la cadena productiva, muy superiores a los que contamos hoy en el mercado. Actualmente hay una diversidad de productos muy amplia, pero con un estándar en este aspecto bastante bajo”.

Estos cambios que reclama Camagro, “no deberían de tener impacto sobre el precio de los productos. No hay una relación directa entre el precio y hacer las cosas bien”, explica Paniagua.

De todas formas, señaló que debido a los requerimientos ambientales, sociales y a los desafíos agronómicos, existen limitaciones que obligan a invertir cada vez más tecnología para solucionar problemas más complejos. “Las fusiones de las compañías de investigación y desarrollo, en gran medida responden a esa causa. Cada vez, es más alta la inversión para obtener un producto que tenga aceptación, tanto para el cuidado del medio ambiente como de las personas, y que cumpla con su objetivo desde el punto de vista productivo. Es un desafío enorme”.

BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

Uno de los objetivos estratégicos de Camagro para el próximo quinquenio es promover activamente las buenas prácticas agrícolas. “Nosotros estamos seguros que al respetarlas y hacer uso de estas normas todos los problemas de contaminación, intoxicación o exposición excesiva a los diferentes productos se solucionarían. Todos los casos complejos provienen de una mala utilización de los agroquímicos”, indicó.

El protocolo internacional de buenas prácticas agrícolas aceptado a nivel internacional es Global Gap y “esa norma es la que queremos promover activamente desde Camagro”. Para eso, la cámara ha hecho acuerdos con varias instituciones con el objetivo de hacer planes de capacitación para Ingenieros Agrónomos, productores y operarios “que nos permitan elevar el estándar de uso de los productos fitosanitarios”.

Para Paniagua, hoy en día, el tipo de agricultura en Uruguay no es una producción a la cual los mercados demandantes le exijan este tipo de parámetros. “Hay otros rubros en los cuales hay una exigencia comercial entre privados y por lo tanto la adopción de estas certificaciones ha sido muy rápida”, ejemplificando a la fruticultura de exportación y concretamente a la citricultura uruguaya. En el caso de los granos ese requerimiento internacional todavía no existe. “Tenemos que trabajar en ese aspecto, porque cuando llegue esa exigencia tenemos que estar preparados con un estándar productivo que se adapte a estas certificaciones internacionales”.

Sobre el manejo de agroquímicos, Paniagua sostuvo que Uruguay está bien posicionado. “No es un país donde la población o quienes manejan estos productos estén expuestos a situaciones complejas. Los casos que hay están asociados al mal manejo. Pero nosotros apostamos a que directamente no existan casos”.


Lea la nota completa en: Revista Verde N° 59

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