Agricultura

Lluvias con impacto dispar; comportamiento comercial atípico en trigo y cebada, según Engelhardt

13 de enero de 2026

Las precipitaciones registradas durante el último fin de semana alcanzaron a todo el país, aunque con impactos distintos según la zona, explicó Pablo Engelhardt, director de Nuevo Surco, en el programa Punto de Equilibrio, en Carve y verdenews.com.uy.

En el norte del país, especialmente desde Paysandú hacia el norte, las lluvias de 30 a 40 milímetros permiten estabilizar el estado de los cultivos y mejorar las perspectivas, señaló.

En cambio, en el sur —en parte de San José y Canelones—, donde la situación “venía más comprometida”, las precipitaciones fueron algo mayores, cercanas a 50 milímetros, aunque en varios casos llegaron tarde para los maíces de primera que ya estaban muy afectados. En tanto, en la Zona de Tarariras (Colonia) “donde llovió menos, el panorama es similar con maíces que fueron directamente a silo y otros que están en carrera pero con un peaje importante en el rinde”.

Informó además que los maíces de segunda están implantados y con mejores perspectivas si las lluvias se sostienen, al igual que la soja de primera, que en algunos casos “había comenzado a mostrar signos de estrés, pero mantiene chances de recuperación”. La soja de segunda presenta un escenario más heterogéneo, con parte del área bien implantada y otra todavía en duda, “lo que genera pocas expectativas por fecha en la que estamos”.

Como consecuencia del estrés hídrico, una parte de los maíces de primera debió destinarse directamente a picado, “en muchos casos con bajo o nulo aporte de grano”. Engelhardt detalló que “los valores del maíz picado oscilaron entre US$ 20 por tonelada para materiales muy dañados y hasta US$ 35 o US$ 40 en lotes con mejor potencial, buena logística y rendimientos superiores a 22.000–23.000 kilos de materia verde”.

En números gruesos, explicó que “un picado de 20.000 kilos vendido a US$ 40 permitió ingresos cercanos a US$ 800 por hectárea, dejando resultados levemente positivos”, mientras que “rendimientos de 15.000 kilos vendidos a US$ 20–US$ 25 dejaron cuentas negativas”.

Por el lado de los cultivos de invierno, Engelhardt destacó que el comportamiento del productor en trigo y cebada fue marcadamente distinto al histórico. En la zona de influencia de Nuevo Surco, “entre 70% y 75% del volumen ya está vendido, aunque no necesariamente entregado”, cuando en campañas normales ese porcentaje suele ubicarse entre 40% y 50%. La decisión respondió a la falta de expectativas de subas de precios y a la necesidad de ordenar caja.

En términos de márgenes, trigo y cebada cerraron mayoritariamente equilibrados, con resultados levemente positivos antes de considerar renta, pero muy ajustados una vez imputado el costo del arrendamiento, acotó.

En ese sentido, los precios actuales —en torno a US$ 180–190 por tonelada para trigo y US$ 180–185 para cebada— se mantienen poco atractivos y sin generar incentivos para retener los granos.

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7 - 06:23