Agricultura

La soja inició 2026 en US$ 378 por tonelada y cotiza US$ 11 por encima del arranque de 2025

3 de enero de 2026

El mercado de la soja inició 2026 en Chicago con valores superiores a los del arranque de 2025, aunque en un contexto de presión bajista que se arrastra desde el cierre del año anterior. El jueves 2 de enero de 2026, en la primera rueda de negocios del nuevo año, la posición enero ajustó a US$ 378,28 por tonelada, mientras que el contrato julio 2026 cerró en US$ 393,90.

Estos precios se ubicaron apenas por debajo de los registrados en el cierre del 31 de diciembre de 2025, cuando la soja enero finalizó en US$ 378,65 y la posición julio en US$ 394,73 por tonelada. En esa última jornada del año, la oleaginosa completó la cuarta rueda bajista consecutiva en Chicago, afectada por un flojo reporte semanal de exportaciones de Estados Unidos y por la ausencia de señales firmes de demanda desde China.

La comparación interanual muestra, sin embargo, un saldo positivo. El 2 de enero de 2025, la soja enero había cerrado en US$ 367,26 por tonelada y el contrato julio en US$ 381,32, lo que implica una mejora cercana a US$ 11 por tonelada en ambas posiciones respecto al inicio de 2026, aun en un escenario comercial complejo y con una oferta sudamericana en expansión.

En el arranque del nuevo año, la soja sumó su quinta rueda bajista consecutiva en Chicago y completó una semana negativa para los precios. La falta de confirmaciones de nuevas ventas estadounidenses a China y un volumen general de exportaciones muy retrasado respecto del año anterior continúan pesando sobre el mercado. Las ventas externas de Estados Unidos para la campaña 2025/2026 se mantienen 32,16% por debajo del volumen registrado a igual momento de 2024, sin reportes de nuevas ventas “flash” al gigante asiático.

A este escenario se suma el avance de la cosecha en Brasil bajo condiciones climáticas mayormente favorables. Más allá de una reciente ola de calor y de algunas lluvias irregulares, las proyecciones privadas continúan ubicando la producción brasileña de soja de la campaña 2025/2026 entre 177 y 180 millones de toneladas (Mt), con trillas ya iniciadas en zonas puntuales de Paraná y de Mato Grosso, lo que refuerza la expectativa de una oferta abundante a nivel global.

En contraste, algunos factores aportaron sostén parcial a los precios. La entrada en vigor de incentivos financieros y fiscales para los productores de biocombustibles en Estados Unidos, como los créditos fiscales 45Z, impulsó con fuerza los valores del aceite de soja, mientras que la harina continuó bajo presión ante la perspectiva de un aumento de las existencias si crece la molienda destinada a biodiésel. A su vez, la apreciación del real frente al dólar, cercana al 1% al cierre de Chicago, restó competitividad a las exportaciones brasileñas y moderó el ritmo vendedor de los productores.

En términos anuales, el hecho de que la soja haya iniciado 2026 con precios superiores a los de comienzos de 2025 se explica, en buena medida, por una cosecha estadounidense menor a la prevista originalmente y por existencias finales más ajustadas. No obstante, las tensiones comerciales y la menor fluidez del comercio internacional, en particular entre Estados Unidos y China, limitaron el potencial alcista del mercado durante 2025, dejando al inicio de 2026 con un escenario de equilibrio frágil entre fundamentos bajistas y factores de sostén.

En base a Granar.

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