Girasol uruguayo tiene oportunidad comercial en el mercado europeo, según el analista Agustín Baqué

La experiencia con la colza puede abrir camino a la oleaginosa de verano, considerando las exigencias de la Unión Europea en fitosanitarios y límites máximos de recibo.
Europa es el “mercado premium” para el girasol, “es el que mejor te va a pagar” y presenta “una oportunidad para crecer”, dijo a VERDE el analista de mercados granarios y de aceites, Agustín Baqué, en el marco del primer encuentro de producción y mercados de Copagran. Allí se focalizó en el girasol, riego y en los mercados agrícolas.
“Si el área sigue creciendo hay que pensar en mercados internacionales. Se puede exportar a Argentina, pero se ve mucho más interesante que se pueda llegar a Europa. Se puede ir un barco de colza con girasol y abrir el mercado europeo”, acotó.
Baqué dijo que el mercado europeo “es muy exigente” en fitosanitarios y límites máximos de recibo. “Hay que mirar los protocolos y ser muy cuidadosos”, advirtió. Señaló que Europa “está incrementando el mandato de colza para utilizarla en biodiésel”, y entonces “va a necesitar más aceite de girasol”. Por lo tanto, “esos dos aceites mantendrán un premio importante sobre la soja y el aceite de palma”, afirmó.
Además, comentó que Uruguay tiene la experiencia de la colza en Europa, que la puede trasladar al girasol. Al tener un crushing y un “consumo interno chico”, el país debe pensar “estratégicamente” en llegar con la exportación del grano a Europa, un mercado que Argentina “lo empezó a abrir de a poco, ajustando los protocolos fitosanitarios y de producción”.
El girasol está muy firme y con precios sostenidos, porque tienen una relación stock-consumo “muy ajustada”, de entre 6% y 7% a nivel global, con inconvenientes en el hemisferio norte. Y Argentina está poniendo “muchas fichas” en ese cultivo, señaló.
Los altos precios del girasol en la campaña 2024-2025, producto de la sequía en Europa, Ucrania y Rusia, “han llevado a los productores a incrementar el área mundial en 1,3 millones de hectáreas”, indicó Baqué.
“Esperábamos una cosecha bastante por encima de los 60 millones de toneladas (Mt), pero el clima en junio y buena parte de Julio fue muy desfavorable para el sur de Rusia, partes de Ucrania, así como también de Bulgaria, Rumanía, Hungría y Turquía, con altas temperaturas y falta de lluvias. Hoy la cosecha de la Unión Europea y Ucrania pueden incluso ser menos de lo que estima Oil World, 59,31 Mt”, planteó.
El contexto hizo que el mercado mundial de aceites registre una “transformación”, debido al impacto de los conflictos bélicos, que hicieron a los “gobiernos más conscientes respecto a tener cierta independencia, sobre todo en países que producen oleaginosas”, en un momento de mayor demanda de biocombustible y de aceites para consumo humano, indicó.
El analista puntualizó que “el mundo empieza a requerir oleaginosas con alto porcentaje de aceite”, como es el caso de la colza, el girasol y la camelina, entre otros granos. “Y en años con precios de los commodities bajos, este tipo de productos comienzan a competir más” en el mercado, considerando el rol que tiene el “alto” precio de los fertilizantes en la producción de trigo, cebada y maíz, analizó. Agregó que los precios bajos de los granos coinciden con costos altos de los fertilizantes, haciendo que la ecuación quede “muy ajustada”.
Advirtió que “este tipo de cultivos alternativos, en un mundo que requiere mucho aceite, mantienen un precio con una prima sobre la soja”. Y analizó que en el caso de la colza “Uruguay está muy bien posicionado”, teniendo en cuenta que “la Unión Europea empezó a restringir la producción de biocombustible en base a palma y soja, y lo va a focalizar solamente en colza”.
COLZA
Baqué explicó que la colza tiene un balance ajustado, con una relación stock-consumo cercana al 13%, que “es la más baja de las últimas cinco campañas”. Planteó que “el gran tema es ver cómo se resuelve lo de China y Canadá”, y cómo se reacomoda el flujo comercial “si las negociaciones no terminan bien”. Consideró que si los aranceles de China a Canadá se mantienen, se pueden generar oportunidades para los países que habitualmente no exportan a China, como por ejemplo Uruguay, que “tal vez tenga que pensar en abrir” el mercado chino.
Admitió que “es un año difícil” para pronosticar, al menos “hasta que se reacomoden las piezas”, pero “la tendencia debería apuntar a un mercado sostenido y probablemente al alza, si hay algún problema climático”.
Baqué indicó que hay conversaciones entre Australia y China para que la canola australiana “vuelva a tener una participación importante” en el gigante asiático. “Si Australia va a China, deja de enviar un volumen a Europa, y eso generaría “más repercusiones”, planteó. Agregó que el mercado chino “es una gran oportunidad” para Uruguay, y puede lograr en este momento “mejores condiciones favorables desde el punto de vista fitosanitario, que es donde los chinos siempre ponen más trabas”.
Destacó que la producción de colza en el Mercosur “viene creciendo mucho”, de 300.000 o 400.000 toneladas pasó a superar 1 millón de toneladas. Y Uruguay está creciendo igual que Brasil, y ahora Argentina también se empieza a meter en este mercado.
Baqué consideró que Argentina y Brasil no serán una amenaza para Uruguay en el mercado europeo, porque la demanda “es muy grande”, y porque ambos países tienen una industria de biocombustibles en crecimiento, y eso genera una demanda extra.
Las recomendaciones agronómicas de Copagran para el girasol
En el primer Encuentro de Producción y Mercados, los ingenieros agrónomos Richard Brehm y Rodrigo Frigio, de Copagran, repasaron la evolución del girasol en la cooperativa durante las últimas zafras, y brindaron un completo panorama técnico para el cultivo. Indicaron que en 2018-2019 se sembraron apenas 85 hectáreas, con un rendimiento medio de 1.100 kg/ha; en 2019-2020 el área creció a 278 hectáreas, y el rendimiento se elevó a 2.061 kg/ha.
En 2020-2021 la superficie aumentó de forma significativa hasta 3.186 hectáreas, con un rendimiento de 2.141 kg/ha, y en 2021-2022 se alcanzó el mayor registro de área: 8.349 hectáreas, aunque el rinde descendió a 1.852 kg/ha. La zafra 2022-2023 mostró una reducción de la superficie a 4.758 hectáreas, y una baja del rendimiento a 1.619 kg/ha; mientras que en 2023-2024 la siembra cayó a 1.973 hectáreas, pero el rinde mejoró a 1.714 kg/ha. Para la zafra 2024-2025 subió a 5.919 hectáreas, con un rendimiento estimado de 2.302 kg/ha, el más alto del período considerado.
Los técnicos recordaron que uno de los principales factores por los que se había dejado de realizar el cultivo fue la alta susceptibilidad de los híbridos a phomopsis, además de la constante competencia con la soja por la tecnología RR y el precio del grano. Para la zafra 2025-2026 se estima una expansión que superará las 22.000 hectáreas.
Respecto a los números del negocio, el costo de producción del girasol se estima en US$ 582 por hectárea, sin renta, desglosado en agroquímicos, semilla, fertilizantes, servicios, gasoil, seguros e imprevistos; y asciende a US$ 642/ha si se incluye el flete. Con un precio de referencia de US$ 512 por tonelada, el rendimiento de equilibrio resulta en 1.253 kg/ha.
Sobre el manejo, recomendaron una densidad de siembra de 55.000 a 60.000 semillas por hectárea, y fechas de siembra desde octubre a diciembre, con mayor estabilidad de rendimientos en fechas tempranas. Hasta las dos hojas verdaderas el cultivo es tolerante a las heladas, y es clave mantenerlo limpio durante los primeros 30 a 40 días. El período crítico se ubica entre 30 días antes de la floración y 20 días después, momento en que debe evitarse cualquier tipo de estrés, ya que las deficiencias hídricas pueden ser determinantes para el rendimiento.
En cuanto a la nutrición, se recomienda un nivel de nitrógeno (N) a la siembra de entre 16 y 24 ppm, fósforo (P) de 13 ppm (P2O5 Bray I), y boro de al menos 0,3 ppm, que puede aplicarse en forma foliar. Es importante evitar el fertilizante al surco, por la sensibilidad al efecto salino. La refertilización con N debe basarse en análisis de suelo en V6; por encima de 10 ppm de N-NO3 no se esperan respuestas. Para un rendimiento de 2.000 kg/ha se estiman 80 kg de N, 10 kg de P, 5 kg de S y 58 kg de potasio (K) por ha.
En la etapa reproductiva y cosecha, un clima seco puede adelantar la fecha de cosecha y puede utilizarse desecante para reducir daños por aves y enfermedades. Se recomienda cosechar cuando del 80% al 90% de los capítulos presentan color amarillo a castaño, y la humedad está entre 14% y 16%.
Sobre el control de malezas, mencionaron como gramíneas problemáticas al sorgo de Alepo y capín, y entre las de hoja ancha a yuyo colorado y carnicera, además de otras como la escoba dura. Todos los híbridos cuentan con tecnología Clearfield (CL) y se recomienda el uso de herbicidas residuales para controlar emergencias posteriores, mientras el cultivo se implanta.
Las principales plagas en implantación son: hormigas, lagartas cortadoras, elasmo, insectos de suelo, pájaros, liebres y ñandúes; en etapas vegetativas y reproductivas se destaca Rachiplusia nu; y en etapa reproductiva nuevamente hormigas, pájaros y la mosca de las semillas. Los niveles de acción para cortadoras se fijan en 25% de defoliación entre botón floral y plena floración, y 50% en grano lechoso.
En materia sanitaria los ingenieros agrónomos recordaron que las dos principales enfermedades son el cancro del tallo (CT) y la podredumbre seca del capítulo (PSC), frente a las que los híbridos actuales muestran muy buen comportamiento. Sobre la phomopsis advirtieron que, si bien la tolerancia genética ha mejorado, sigue siendo una enfermedad a vigilar.
Finalmente, para lograr un buen cultivo de girasol, recomendaron la elección correcta del híbrido, la selección de chacras libres de malezas y plagas, siembras tempranas, preparación adecuada del suelo, ajuste de fertilización basal y nitrogenada en V6-V8, correcta profundidad de siembra y localización del fertilizante, lograr uniformidad espacial y temporal, ajustar la densidad de siembra, controlar malezas en forma temprana y evitar pérdidas por pájaros mediante monitoreo, cosecha anticipada y uso de desecantes cuando corresponda.
Nota de Revista Verde N° 123





