Agricultura

Girasol: comenzó la cosecha en el norte y el grueso del área se trillará desde mediados de febrero

3 de febrero de 2026

La cosecha de girasol comenzó de forma incipiente en el norte del país, con los primeros lotes correspondientes a siembras tempranas, mientras que el grueso del área ingresaría a trilla a partir de la primera quincena de febrero. Así lo señaló Pablo Leiva, responsable de desarrollo de Yalfín, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y verdenews.com.uy.

Leiva explicó que “hay dos chacras que fueron sembradas en fechas tempranas, en torno al 20 de setiembre, que ya comenzaron a cosecharse tras la aplicación de desecante”.

Sobre los rendimientos iniciales, indicó que “arrancaron en torno a los 2.400 kilos por hectárea”, aunque señaló que “algunos lotes han subido a 3.000 kilos”. Se trata de cultivos que tuvieron “muy buenas condiciones en esas fechas tempranas”.

En relación al contenido de aceite, señaló que aún “no hay datos definitivos”, aunque “hubo un muestreo que dio 55%, un valor muy alto”, y se espera que el resultado final “sea bueno”.

Leiva subrayó que la mayoría de la superficie “estará arrancando con la cosecha a mitad de febrero”. En ese sentido, destacó que “se ve un adelantamiento del ciclo respecto a otros años”, lo que explica que «muchos productores ya estén evaluando el momento» óptimo para avanzar con el desecado.

Al analizar la evolución de los cultivos en otras zonas del país, Leiva diferenció situaciones según la fecha de siembra. “El girasol es más rústico en la necesidad de agua, pero hubo faltantes en varias zonas del país”, señaló. En ese marco, explicó que “las diferencias se ven según dónde cayó el período crítico”.

Para las siembras de fines de setiembre y principios de octubre, que concentran “un porcentaje importante del área total”, el panorama es “muy bueno”, mientras que los cultivos implantados más entrados en noviembre enfrentaron el período crítico con falta de agua.

Leiva estimó que en la presente campaña se sembraron “unas 30.000 hectáreas aproximadamente”, lo que representa “un crecimiento importante respecto al año pasado y a campañas anteriores”, en el marco del regreso del cultivo.

Además, explicó que el girasol «ya no está concentrado en una sola región», sino que hoy “hay un área importante también en el sur del país”, lo que permitirá seguir aprendiendo sobre su comportamiento en distintas zonas.

Desde el punto de vista comercial, destacó que el girasol “se está mirando con muy buenos ojos”. El precio en el mercado local se ubica en torno a US$ 496 por tonelada, sin considerar la bonificación por aceite. Al incorporar un contenido estimado de 52% de aceite, “que es lograble”, la bonificación ronda el 20%, lo que lleva el valor a niveles cercanos a los US$ 600 por tonelada. “El tema del aceite hoy es muy importante y la bonificación es muy buena”, remarcó.

En materia sanitaria, Leiva señaló que el cultivo mostró un buen comportamiento. Para las siembras tempranas, indicó que “llegan bien en cantidad de hojas verdes”, por lo que “no habría respuesta a fungicidas en la gran mayoría de los casos”. En plagas, afirmó que “no se han visto grandes problemas que ameriten aplicaciones de insecticidas”.

Finalmente, Leiva se refirió al uso de desecantes, una práctica que viene generando numerosas consultas. “Nuestra recomendación siempre es la utilización de desecante”, afirmó, ya que «permite ganar tiempo, reducir pérdidas y mejorar la calidad de cosecha».

Sobre el momento ideal de aplicación, explicó que se combinan varios criterios: la fecha de siembra y el conocimiento del ciclo del cultivo, la observación visual del capítulo —que debe presentar color amarillo y brácteas más necrosadas— y, para mayor precisión, el análisis de humedad del grano en laboratorio. “Si está entre 30% y 35% de humedad ese sería el punto a destacar para el desecado”, concluyó.

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