Ecocal gana escala como “corrector de pH” y apunta a 52.000 toneladas desde 2028

Ecocal, un corrector de pH desarrollado bajo un modelo de “economía circular”, comienza a consolidarse como una alternativa “competitiva” frente a las enmiendas tradicionales, así lo señaló Juan Foderé, director de Fadisol, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, en el marco de Agro en Punta.
El producto que comercializa Fadisol, surge de la industria de la celulosa de Montes del Plata, que hoy se valoriza como enmienda agrícola, “con fuerte impacto en costos logísticos y rápida tracción comercial”, acotó.
Foderé explicó que el proyecto Ecocal ya dejó atrás la etapa de investigación y desarrollo y entró de lleno en el “momento comercial”. Para 2026 el objetivo es colocar unas “22.000 toneladas”, de las cuales el “82% ya está vendido”.
La planta ya “se encuentra operativa”, con entregas y aplicaciones en marcha. “Ahora llegó el momento de la verdad”, señaló.
Ecocal está formulado a partir de carbonato de calcio (CaCO₃) y otros minerales esenciales, con foco en corregir la acidez del suelo, mejorar la disponibilidad de nutrientes y reducir la necesidad de fertilización fosfatada y potásica.
Foderé indicó que el producto responde directamente al problema de la “acidificación de los suelos”. “Ofrecemos a los productores una herramienta efectiva que corrige la acidez y mejora la productividad, apostando a la sustentabilidad”, subrayó.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el impacto del flete en el costo final. Foderé recordó que en una enmienda tradicional el producto podía costar unos “US$ 45” por tonelada a levantar, pero el traslado desde el este hacia el sur sumaba cerca de “US$ 35” por tonelada. Con el esquema actual que propone Ecocal, el promedio del flete ronda los “US$ 12”, lo que implica una baja cercana a “US$ 20 por tonelada”.
Ese diferencial se refleja directamente en el precio puesto en chacra. Hoy el productor “puede acceder” al producto en el entorno de los “US$ 55 a US$ 60”, frente a valores cercanos a “US$ 80” en una enmienda tradicional. “Eso es una diferencia abismal, más cuando estás aplicando un promedio de 4.000 kilos por hectárea”, remarcó Foderé.
El servicio puede contratarse de distintas formas: retiro en planta, producto puesto en campo o “puesto y aplicado”. Para esto último, la empresa realizó una inversión conjunta con Foderé Agro, con el objetivo de asegurar una “buena aplicación” y darle al productor “esa alternativa” de compra según su logística.
Las aplicaciones comenzaron a mediados de enero y, desde entonces, “no se han detenido”. Incluso, explicó que el clima seco “permitió adelantar algunos trabajos”, especialmente en chacras de maíz ya picadas, anticipando aplicaciones que estaban previstas para más adelante.
Mirando a futuro, Foderé detalló que en 2027 el volumen se duplicará a unas “44.000 toneladas”, y que a partir de 2028 el sistema se estandariza en torno a las “52.000 toneladas”.
La apuesta principal es al mercado interno, aunque también se evalúa la exportación a Paraguay, “aprovechando barcazas que hoy regresan vacías”. En paralelo, se analiza sumar logística desde Fray Bentos, utilizando retornos fluviales para incorporar producto a “precios más que económicos”.
“La idea es que gran parte se consuma en el mercado interno”, afirmó, aunque dejó abierta la puerta a estas alternativas complementarias.
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