Director de ProNutrition recalcó el diferencial de inversión que se logra con identificar ambientes en maíz

Mientras avanza la siembra de maíz, este cultivo tiene una relación insumo-producto “bastante alta”, en un negocio “muy justo” por los precios “bajos” de los granos, lo que requiere “cuantificar bien” la inversión a realizar pensando en lograr un “retorno económico”, dijo el director de ProNutrition, Pedro Rossini, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Apuntando a este objetivo, la empresa realiza el asesoramiento adecuado para “caracterizar la variabilidad de potencial de producción” dentro de las chacras, sea en cultivo de secano o bajo riego, comentó.
Señaló que eso permite “planificar una estrategia” de siembra y de fertilización variable para “optimizar” la inversión de cada dólar en el suelo.
Los rendimientos promedio del cultivo de maíz correspondientes al área de influencia de la empresa en los últimos años se han ubicado entre 11.000 y 11.500 kilos por hectárea bajo riego, y de 5.500 a 6.000 kilos por hectárea en secano, indicó.
Rossini destacó la importancia de “asignarle recursos” para hacer más eficientes los cultivos, como por ejemplo en el uso de fertilizantes, al identificar las zonas con mayor o menor rendimiento.
En algunos casos, en la aplicación de nitrógeno hay “diferencias (de rinde) en ambientes, que llegan hasta los 2.000 y 3.000 kilos dentro de un círculo de riego”, lo que significa “60 kilos de nitrógeno” o, “traducido a urea, son US$ 80”, puntualizó.
Y recalcó: “estás variando dentro de un círculo de riego unos US$ 80 sólo por identificar aquellas zonas de menor o mayor rendimiento”.
El mismo ejercicio se aplica a la semilla, considerando que “hoy una bolsa de semilla de maíz cuesta US$ 250 y podemos tener ambientes en los que apostamos a rindes de 15.000 a 16.000 kilos, donde vamos a ir con 95.000 a 100.000 semillas por hectárea”, explicó.
Y en aquellas zonas de menor rendimiento se usarán menos semillas, de 80.000 a 85.000 semillas. Ese ajuste representa un “diferencial de inversión de US$ 30 a US$ 50” por hectárea, indicó.
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